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El Rey puede volver a proponer a Pedro Sánchez aunque fracase

Rajoy, que sigue sin contar con apoyos, no reclamará intentar ser investido

Mariano Rajoy solo tiene dos certezas: los votos en el Congreso contrarios a su investidura siguen siendo abrumadoramente mayoritarios, y la única posibilidad de que su hipotética candidatura saliera adelante pasaría por contar con el apoyo del PSOE, que se niega en redondo a respaldar un Gobierno del PP. Así eran sus circunstancias cuando declinó el ofrecimiento del Rey. Y así seguirán previsiblemente después del día 5, aunque el candidato socialista, Pedro Sánchez, fracase en su intento.

La Constitución, en su artículo 99, establece un plazo (dos meses) y un método (nueva ronda de consultas con los partidos y nueva propuesta del Rey) si las dos primeras votaciones de investidura resultan fallidas. Pero no obliga al Monarca a intentarlo con otro candidato o a permitir que otro candidato lo intente. Nada impide que vuelva a proponer de nuevo a Pedro Sánchez.

De hecho, en el entorno directo de Rajoy rechazan que el actual presidente del Gobierno en funciones reclame su turno, ya que sus posibilidades no han variado. A todo lo que aspiran es a que la soledad de Sánchez, si finalmente solo obtiene los 90 votos socialistas, le fuerce a reconsiderar la gran coalición PP-PSOE-Ciudadanos. Algo aún más remoto que hace un mes, porque la avalancha de casos de corrupción que ha arrollado a los populares y la parálisis de su candidato durante todo este tiempo han llevado a reafirmar en el resto de partidos la convicción de que ninguna alternativa encabezada por Rajoy tiene opciones de salir adelante.

El mandato de Felipe VI


En su deseo, que es también su obligación constitucional, de permanecer neutral en todo este proceso, el Rey tiene las manos atadas, según creen la mayoría de expertos constitucionalistas consultados. Si Rajoy vuelve a decirle que no tiene apoyos, no puede forzarle esta vez a intentarlo. Si Sánchez reclama tiempo, no puede dárselo porque estaría apostando por la opción del socialista y saltándose la neutralidad.

Pero si, simplemente, de un modo automático, vuelve a proponer al candidato del PSOE, queda en manos del presidente del Congreso, Patxi López, decidir de nuevo cuántos días o semanas deja correr hasta que haya otra votación.

El Rey volvería así a cumplir con el mandato legal, y dejaría en manos de la clase política la resolución del conflicto. La Casa del Rey recuerda estos días que la voluntad del Monarca quedó fijada de un modo muy claro en su discurso de Nochebuena: “En un régimen constitucional y democrático de monarquía parlamentaria como el nuestro, las Cortes Generales, como depositarias de la soberanía nacional, son las titulares del poder de decisión sobre las cuestiones que conciernen y afectan al conjunto de los españoles”, dijo entonces Felipe VI.

En cualquier caso, al tratarse de una situación inédita en la democracia española, y a falta de desarrollo legislativo del artículo 99, no hay precedentes ni reglas concretas que sirvan de orientación durante esos dos meses.

Incluso algún jurista sostiene que Felipe VI no está forzado legalmente a repetir todo el proceso de consultas. El catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago Roberto Blanco considera, según Europa Press, que el Rey “no está obligado” a proponer la investidura a otros candidatos sin posibilidades.

En cambio, el profesor titular de Derecho Constitucional de la Universidad de Málaga Rafael Naranjo de la Cruz sostiene que el artículo 99 es “una frase en sentido imperativo”, es decir, un “mandato al Rey” que no puede ser eludido.

Por su parte, la catedrática de Derecho Constitucional de la UNED Yolanda Gómez Sánchez considera que, en caso de una investidura fallida de Sánchez, la Ley Fundamental prevé que el Rey haga nuevas consultas y una nueva propuesta dentro de ese plazo de dos meses desde la primera votación.