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Sánchez pide a Bruselas más flexibilidad para cumplir con el objetivo de déficit

El líder del PSOE condiciona el cumplimiento a que haya recuperación y cohesión social

El líder socialista y aspirante a presidir el Gobierno de España, Pedro Sánchez, se puso ayer en la piel de jefe del Ejecutivo y anticipó la reunión que debería mantener si tuviese que elaborar un presupuesto para España. Sánchez se entrevistó con el comisario europeo de Economía, Pierre Moscovici, para trasladarle una petición de la que ha hecho bandera su partido: reclamar más flexibilidad para cumplir con el objetivo de déficit. Bruselas plantea una meta del 2,8% del PIB para 2016, una senda difícil desde el 4,5% de desequilibrio con que cerraron las cuentas públicas en 2015, tres décimas más de lo permitido. Moscovici, también socialista, evitó darle garantías de una suavización en esos objetivos, pero le prometió diálogo, según explican fuentes socialistas.

“El mensaje del comisario ha sido que hay que cumplir las reglas y que habrá que tener mucho diálogo; la cuestión no es sencilla, pero existe voluntad de sentarse a negociar”, aseguran fuentes socialistas. Sánchez prometió cumplir la senda de Bruselas, con dos condiciones: que exista margen para la recuperación y que esta se produzca con cohesión social.

La entrevista con Moscovici, que transcurrió en inglés, supone un éxito diplomático de Sánchez, que se coloca así como posible presidenciable en uno de los despachos clave de la UE: el del comisario que evalúa el cumplimiento fiscal de los Estados miembros. El secretario general de los socialistas reclama flexibilidad en un momento en que la Comisión Europea ha abandonado la ortodoxia férrea de otras épocas y concede —aunque a regañadientes— un poco más de margen a los países en sus ajustes presupuestarios. Así ha ocurrido, entre otros, con Francia, con Italia y con el proyecto de presupuesto que ha presentado Portugal, que se libra —al menos hasta el próximo mayo, cuando Bruselas haga la próxima evaluación— de las objeciones comunitarias.

La Comisión Europea no quiso dar detalles sobre el contenido de la reunión, que se celebró fuera de las instituciones comunitarias. Moscovici marcó distancias la semana pasada respecto a una prórroga en las metas españolas del déficit, como suele hacer Bruselas emplea ante cualquier insinuación de laxitud en las cuentas públicas.