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El PSOE y Ciudadanos se dan hasta la próxima semana para cerrar un pacto

Los dos partidos, que se han reunido este miércoles, siguen lejos en política fiscal, laboral y económica

Los equipos del PSOE y Ciudadanos, este miércoles. FOTO: BERNARDO PÉREZ / VÍDEO: ATLAS

El PSOE y Ciudadanos no han conseguido todavía cerrar un acuerdo de legislatura para que la formación de Albert Rivera se abstenga en la votación de investidura del socialista Pedro Sánchez como presidente de España. Los dos partidos coinciden en medidas anticorrupción (como la expulsión de imputados y la limitación de aforamientos de diputados y senadores únicamente a sus funciones políticas) y en políticas sociales (como la ley de segunda oportunidad); han consensuado, además, un sistema de elección para los miembros de algunos organismos clave (por ejemplo, quien haya sido alto cargo o cargo electo en los dos últimos años no podrá optar al Tribunal Constitucional o Consejo General del Poder Judicial), pero, como adelantó EL PAÍS, siguen lejos en política fiscal, laboral o educación. Los dos equipos negociadores, que han vuelto a reunirse la tarde de este miércoles, se dan como límite el inicio de la próxima semana y volverán a reunirse probablemente el viernes.

"No es fácil llegar a este acuerdo, hay dificultades, los avances son claramente insuficientes, pero hay tiempo y no hay ningún obstáculo insalvable", ha valorado José Manuel Villegas, vicesecretario general de Ciudadanos, que pide que el PSOE incluya en el pacto un párrafo de la declaración política de su propio Comité Federal, contrario a la celebración de consultas de autodeterminación. "Si al final hay un acuerdo, creo que será lo suficientemente moderado en cuanto a políticas económicas y fiscales, y lo suficientemente innovador, como para que el PP tenga que decidir si se suma a ese acuerdo de cambio tranquilo al que estamos intentando llegar", ha seguido.

Los acuerdos de los dos partidos

Selección de los miembros del Tribunal Constitucional, la CNMV o el Consejo General del Poder Judicial. No podrán optar personas que hayan sido cargos públicos electos en los últimos dos años. Se hará una convocatoria pública. Los cinco partidos con más diputados propondrán diez miembros cada uno para formar un consejo de expertos, para un total de 50. Un sorteo decidirá a los diez miembros del consejo que elegirá a los candidatos que consideren mejor preparados, que deberán ser luego votados por mayoría reforzada en el Congreso. 

Imputados. No podrá haber imputados en las listas de los partidos ni en cargos públicos. Los dos partidos cambiarán la ley para que la apertura de juicio oral implique la pérdida del cargo. La condición de diputado y senador quedará suspendida hasta la resolución del caso.

Aforamientos. No lo habrá para diputados y senadores por casos de corrupción. Solo se mantendrá para los asuntos relacionados con su actividad política. No podrá haber indultos por casos de corrupción política, violación de los derechos humanos o violencia contra la mujer.

Derechos sociales en la Constitución. Ambos partidos quieren convertir en fundamentales derechos como el de la vivienda, la luz, el agua o la sanidad. Negocian como financiarlo. 

Ley de segunda oportunidad. PSOE y Ciudadanos han pactado la inembargabilidad de las personas en situación de emergencia social.

"Vamos a hacérselo llegar e intentaremos que se sumen porque creemos que es fundamental", ha añadido Villegas. Los 40 diputados de Ciudadanos no son suficientes para decidir por sí mismos el nombre del próximo presidente y han anunciado que son incompatibles con Podemos, por lo que la participación del PP condiciona cualquier hipotético acuerdo con el PSOE.

Ciudadanos y el PSOE han avanzado en los temas que ya les unían antes de negociar, pero siguen separados en los que más les distanciaban antes de sentarse frente a frente, como la financiación de un hipotético pacto de legislatura. El principal escollo es la propuesta fiscal, según había admitido Rivera antes del encuentro. Su partido se opone a una subida de impuestos, mientras que el de Sánchez deja la puerta abierta al proponer una "reforma integral de la tributación de la riqueza" en su documento negociador.

Los desencuentros

Sistema fiscal. Rivera se opone a una subida de impuestos. Sánchez la contempla. Les distancian también sus propuestas para los autónomos.

Pacto nacional para la educación. Los dos partidos están a favor de lograrlo, pero todavía no han avanzado lo suficiente en su contenido. 

Sistema laboral. La formación emergente propone un contrato único. Los socialistas proponen tres tipos de contrato y la derogación de la reforma laboral del PP.

Eliminación de diputaciones y Senado. Estas propuestas estrella de Ciudadanos no ha sido aceptadas por el PSOE en el transcurso de las negociaciones. 

Como adelantó EL PAÍS, ambas partes coinciden, por ejemplo, en su voluntad de retrasar a 2017 el cumplimiento del objetivo de déficit para 2016, pero aún deben resolver la cuestión capital de "cómo se redistribuyen los recursos" para financiar un posible acuerdo y, especialmente, el compromiso que supondría convertir los derechos sociales en fundamentales a través de una reforma constitucional. Los dos partidos también están separados por alguna de las propuestas estrella de Ciudadanos, como la eliminación del Senado o la creación de un contrato único con indemnizaciones progresivas por despido en función de la antigüedad del trabajador.

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