Desmantelada una fábrica de billetes falsos de 50 euros en Toledo

El centro de producción estaba situado en un chalé aislado

Parte de los materiales intervenidos por la Policía en los registros. VÍDEO: POLICÍA NACIONAL

Les venían siguiendo los pasos desde hace casi un año. Tras una operación a principios del año pasado, en la que agentes de la Policía Nacional detuvieron en Toledo al "faraón de los billetes falsos", los agentes sabían que algunos de ellos podrían volver a las andadas porque uno se fugó. Aunque se ha conocido este miércoles, porque hasta ahora se mantenía el secreto de sumario, la Brigada de Investigación del Banco de España desmanteló en noviembre pasado, en la misma provincia, toda una fábrica de moneda montada en un solitario chalé y que contaba con material para imprimir más de 2.000.000 de euros en billetes de 50 falsificados.

Se trata, según los investigadores, de uno de los laboratorios más importantes de España, tanto por la calidad como por la cantidad de las imitaciones que distribuían a nivel nacional. Allí vivía, "casi en régimen de esclavitud", un ciudadano dominicano "de unos 30 años y sin antecedentes penales" que ejercía de "impresor". Apenas salía para no levantar sospechas. Su única compañía era un perro pastor alemán que ha sido entregado a la sociedad protectora El Refugio y que ahora busca dueño. Tiene tres años y le han bautizado como Zoltar.

Actualmente, "el impresor" dominicano se encuentra en prisión, y su compinche español, de su misma quinta y sin antecedentes, experto en técnicas de software que permitían la réplica de los billetes, están en libertad provisional a la espera de que se celebre el juicio. El tercer hombre, ideólogo y nexo entre ambos, continúa fugado.

El centro de operaciones estaba ubicado en un chalé aislado, que contaba con estancias diferenciadas para cada una de las fases de falsificación —impresión, corte e imitación del holograma y secado—. En los registros realizados se han intervenido billetes en proceso de elaboración por valor de 195.000 euros, además de escáneres, tintas, papeles, prensas industriales y un cañón industrial de calor para el secado de grandes cantidades de billetes. Han sido detenidas dos personas.

Un caso que llevó a otro, ahora con vendedores de la ONCE

Las investigaciones se iniciaron tras identificar una nueva falsificación de un billete de 50 euros que presentaba coincidencias técnicas con los elaborados en otra imprenta desmantelada a principios del pasado año, en la localidad toledana de Vargas. Los agentes centraron sus pesquisas en un colaborador del impresor detenido entonces, que logró darse a la fuga en aquel operativo.

La falsificación detectada ahora se había convertido en la más importante de este momento en España. Su distribución se estaba extendiendo desde Madrid a otras provincias y sus víctimas eran principalmente vendedores de la ONCE. Los miembros del grupo viajaban a diferentes localidades para adquirir cupones que pagaban con los billetes falsificados —llegaron a introducir en un solo día cerca de una treintena de copias—, una actividad con la que obtenían cuantiosos beneficios.

Las gestiones realizadas permitieron identificar al impresor y al responsable del grupo. Ambos adoptaban fuertes medidas de seguridad para dificultar su localización, utilizando documentaciones falsas para alquilar inmuebles y varios teléfonos para sus comunicaciones. Gracias a los conocimientos informáticos de uno de ellos se logró diseñar un billete ilícito de gran calidad.

Las investigaciones avanzaban y el grupo pudo ser situado en la localidad de Talavera de la Reina, donde habían montado en una vivienda un centro de producción que tuvieron que abandonar debido a la presión policial. Esto motivó que finalmente se trasladaran a otro pueblo, también en Toledo, instalándose en un chalé situado en una urbanización aislada.

El dispositivo de vigilancia desplegado en las inmediaciones detectó los movimientos de uno de los investigados, el impresor de los billetes, cuando abandonaba la casa con una bolsa de grandes dimensiones. Ante la posibilidad de que tratase de deshacerse de restos de impresión fue interceptado por los agentes quienes corroboraron sus sospechas al localizar restos de billetes y pruebas de impresión de billetes falsos, por lo que fue inmediatamente detenido. El otro investigado había sido igualmente arrestado poco antes en Madrid.

Un chalé como centro de producción de billetes falsos

En el registro realizado se localizó una completa imprenta clandestina capaz de producir gran cantidad de billetes falsos de alta calidad. Cada estancia era dedicada a una fase concreta de la falsificación. Asimismo se intervino maquinaria que indicaba la elevada especialización del grupo, como es la utilización de un cañón industrial de aire caliente empleado para el secado de grandes cantidades de billetes ya impresos o grandes depósitos de tintas para las impresoras. Los arrestados habían comenzado a diseñar una nueva falsificación de billetes de 20 euros que ha quedado abortada con la actuación policial.

La operación ha sido realizada por agentes de la Brigada de Investigación del Banco de España de la Comisaría General de Policía Judicial, con la colaboración de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña, de la Comisaría de Talavera y del Grupo contra la Falsificación de Moneda de EUROPOL.