El contable de Nóos desvincula a la Infanta de la actividad de Aizoon

Marco Antonio Tejeiro asegura que Cristina de Borbón nunca le mandó ningún correo, ni ninguna factura

La infanta Cristina y su esposo, Iñaki Urdangarin, este martes. VÍDEO: ATLAS FOTO: TOLO RAMÓN

El contable del Instituto Nóos, Marco Antonio Tejeiro, desvinculó este martes a Cristina de Borbón del funcionamiento de Aizoon, la empresa que tenía a medias con su marido, Iñaki Urdangarin. La hermana del Rey está acusada por el sindicato Manos Limpias de supuesta cooperación en dos delitos fiscales atribuidos a su esposo en los ejercicios 2007 y 2008 a través de Aizoon. Una empresa en la que el matrimonio sí cargó gastos particulares para desgravar, según admitió el contable.

“No, no recibí nunca ninguna indicación de la Infanta [en relación con Aizoon]. Solo la vi dos veces”, afirmó Marco Antonio Tejeiro. El contable, tras ser despedido de Nóos a finales de 2007, siguió llevando para Urdangarin la contabilidad de Aizoon desde la gestoría de sus hermanos. Allí recibió los sobres con los tiques y facturas que la secretaria de Urdangarin, Julieta Cuquerella, le hacía llegar a través de los escoltas del matrimonio, para hinchar los gastos de funcionamiento de la empresa.

Marco Antonio Tejeiro, cuya declaración concluyó este martes después de tres días y 17 horas de interrogatorio, insistió en que solo coincidió con la Infanta en dos ocasiones: una vez que acudió al Instituto Nóos a recoger a su esposo y en una fiesta de cumpleaños de Urdangarin a la que fueron invitados los empleados. “La Infanta no tenía ninguna función en Aizoon, nunca me dio ninguna factura, ni me envió ningún correo”, recalcó el contable.

Cuestión distinta era el funcionamiento de Aizoon. El contable explicó que el cuñado del Rey dirigía Aizoon desde su domicilio porque la Infanta y Urdangarin habían alquilado un espacio de su domicilio —“el despacho y la sala de juntas”— a la propia empresa.

Desde allí, las facturas y los gastos se mandaban a la gestoría donde trabajaba Marco Antonio Tejeiro. Los escoltas entregaban al contable los sobres con los recibos y facturas destinadas a lograr deducciones fiscales. En respuesta a las preguntas de la abogada de Manos Limpias, que es quien mantiene la acusación contra la Infanta, el contable admitió que la relación de gastos deducibles incluyó un safari por África, un viaje familiar a Brasil, gastos de la pareja en Estados Unidos y otros dispendios como clases de superación personal. “No correspondían al objeto social de Aizoon, pero me pidieron que los metiera”, dijo Marco Antonio Tejeiro, que es uno de los arrepentidos que ha alcanzado un acuerdo con el fiscal, que solo le pide dos años de cárcel por su participación en la trama corrupta.

Gastos de Aizoon

En los gastos de Aizoon también se incluyeron los adelantados por los escoltas, como aparcamientos y restaurantes, y otros de carácter menor fueron rechazados por el contable —como algunos de peluquería o compras infantiles— porque no tenían cabida en las desgravaciones.

El relato del contable hizo intervenir a la defensa de la hermana del Rey, que pidió aclaraciones al acusado. Marco Antonio Tejeiro reiteró que nunca trató con Cristina de Borbón y que su interlocutora habitual fue siempre la secretaria de Urdangarin, Julieta Cuquerella. Igualmente, tampoco pudo precisar de quién eran los escoltas que le hacían llegar los recibos y las facturas a la gestoría.

Durante el interrogatorio, el contable de Nóos negó que la Infanta hubiese sido un escudo ante Hacienda como afirmó ante el juez instructor el notario Carlos Masía, que participó en la constitución de la empresa Aizoon. “Fue una invención del notario que estaba enemistado con mi hermano”, dijo.

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