El dibujante de sonrisas que comenzó con mil dólares

El fundador de Vitaldent llegó a España en 1989 y abrió su primera clínica en el madrileño barrio de Chamberí

Ernesto Colman, a la izquierda, junto al presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, durante la firma de un convenio, en una imagen de Facebook. VÍDEO: ATLAS

Ernesto Colman (Montevideo, 1961) es el hombre que está detrás del éxito mundial —y ahora también del estrepitoso fracaso— de las clínicas Vitaldent. Este protésico dental de origen uruguayo aterrizó en España en 1989. Tenía 28 años y huía de la hiperinflación argentina, país en el que residía desde su adolescencia. A su llegada fundó su primera clínica dental en el barrio madrileño de Chamberí.

Pero cuando aterrizó en la capital de España tenía solo 1.000 dólares en el bolsillo, aunque venía dispuesto a pasar a la historia como “el hombre que dibujaba sonrisas”.

Al principio se instaló en la casa de unos amigos en Móstoles, donde realizaba piezas dentales que luego vendía en otras clínicas. Al poco tiempo, y con el dinero ahorrado, inauguró la suya propia con la voluntad de abrirse camino en un país de bocas descuidas por la cobertura sanitaria. Sus claves eran popularizar los precios y hacer asequible el dentista a todos. Su filosofía: “El dentista a pie de calle”, siempre ubicado en lugares céntricos y concurridos.

El éxito del McDentist

A los pocos años comenzó su expansión creando franquicias, y convirtiendo así su negocio en un caso único en el mundo. Hasta entonces, no existía en ningún otro país una cadena odontológica parecida. El éxito de su modelo empresarial despertó incluso el interés de la revista Time, que lo bautizó como McDentist.

En 2007, Colman delegó sus funciones en el holandés Gert Jan Pauli quien tomó las riendas de Vitaldent para inaugurar una nueva etapa. En teoría, la empresa decidió frenar la expansión para centrarse en mejorar la gestión y la atención de los franquiciados, algunos de los cuales ahora le han denunciado por exigirles pagos irregulares de importantes cantidades de dinero.

Este martes, mientras él era puesto a disposición judicial, desde su clínica lanzaban un comunicado: “Estamos firmemente comprometidos con el esclarecimiento de la situación y colaboraremos activamente con la justicia para ello. Si bien, actualmente no disponemos de más información”. E insistían en que seguirían atendiendo y funcionando normalmente.

Con una fortuna oficial de 600 millones de euros, y un sueldo anual de 500.000 como administrador único de su empresa, el empresario uruguayo ha formado parte de la lista de las principales fortunas en España.

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