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El PSOE: “Iglesias no sabe ni dónde está ni qué papel le corresponde”

Los socialistas muestran "perplejidad y preocupación" ante las actitudes de Podemos

El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando. FOTO: ULY MARTÍN / VÍDEO: ATLAS

El PSOE acogió con “perplejidad, preocupación y decepción” la forma en la que Podemos trasladó este lunes su voluntad de emprender negociaciones para formar un Gobierno de coalición. La entrega de un documento cerrado, incluso con memoria económica, con una estructura de Gobierno formada, no es lo más preocupante para el PSOE, sino la actitud de Pablo Iglesias al ignorar el mandato constitucional de Sánchez de liderar las negociaciones. Iglesias se presentó como protagonista de un proceso paralelo al de Sánchez. Aun así, el PSOE cree que Podemos puede rebajar sus postulados cerca de la fecha de la investidura.

Todavía PSOE y Podemos no han entrado a negociar o dialogar sobre contenidos, pero las cuestiones formales y de procedimiento les mantienen alejados. Es más, este lunes el estupor era evidente en el equipo negociador del PSOE: “El señor Iglesias demuestra que no sabe ni dónde está ni qué papel le corresponde”, dijo el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando. El político socialista recordó que le pertenece a Pedro Sánchez, por encargo constitucional del jefe del Estado, liderar la negociación para tratar de formar una mayoría, y no a él. “Por eso emplazamos al señor Iglesias a que abandone el papel que no le corresponde y aproveche la oportunidad si es que de verdad quiere sumarse al cambio y apoyar un gobierno reformista de progreso”. Mientras se hacían estas declaraciones aún no habían empezado el estudio del contenido del documento. A primera hora de la noche de ayer, las objeciones al mismo eran muy notables.

Las propuestas económicas elevarían el gasto de una manera insoportable y un Gobierno presidido por Sánchez no lo aceptaría. Esa política llevaría a alejarse de los objetivos de déficit y aunque el PSOE lleva en su programa la negociación con Bruselas del calendario para que se “flexibilice”, no sería sobre la base de más gasto sino de redistribución de las prioridades. La estructura de gobierno formulada por Podemos tampoco es aceptable y menos el reparto de responsabilidades.

Pero, aunque en un primer momento, el PSOE consideró reprobable la forma de Podemos de aproximarse a la negociación, en el entorno de Sánchez también se vio como una rectificación. Se refieren a que Iglesias ya no veta a Ciudadanos en la negociación, a quien ha enviado el documento, cuando hace una semana exigió a Sánchez que optara para negociar entre su partido o el de Albert Rivera.

En el equipo de negociación siguen adelante: “Pueden traer su documento y nosotros tenemos el nuestro y sobre ambos se puede hablar”, señalaron. En el PSOE se da por supuesto que esos postulados máximos de Podemos experimentarán transacciones y cesiones al paso de los días. Lo que no es posible es negociar nada sobre la autodeterminación ni aceptar un referéndum para Cataluña. Así lo recuerdan en la dirección del PSOE al comprobar que Podemos lo incluye en el documento.

Consulta, el 27 de febrero

Aunque la investidura se celebrará el 2 de marzo, el PSOE querría que hubiera un acuerdo con otras fuerzas políticas entre esta y la próxima semana, ya que el contenido lo tiene que someter a la consulta de sus militantes y antes lo tendrá que aprobar una ejecutiva. Aún sin decidir, pero lo probable es que ese referéndum entre los 190.000 militantes del PSOE se celebre el próximo 27 de febrero. Después, el 28 o el 29, un comité federal lo tendrá que refrendar, o rechazar, ya que es el órgano que tiene la última palabra.

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