Selecciona Edición
Iniciar sesión

Podemos no descarta la consulta pero primará la economía en su oferta

El partido de Iglesias envía su contraoferta para negociar con los socialistas un Gobierno de coalición

Podemos tiene previsto comenzar la semana con un gesto que busca sentar las bases de una negociación con el PSOE y alentar una ruptura de ese partido con Ciudadanos. La formación de Pablo Iglesias enviará al líder socialista, Pedro Sánchez, un documento que desarrolla varias de las propuestas elaboradas por los expertos del PSOE. Las líneas maestras son la economía, la agenda social y las medidas anticorrupción. Podemos no renuncia al referéndum, pero ese punto de su programa no será central en su oferta para formar un Gobierno de coalición.

Fuentes de la dirección de Podemos aseguran que el partido tiene voluntad de negociar con los socialistas, aunque solo quieren hacerlo con ellos y con Izquierda Unida. Es decir, no contemplan, de momento, la hipótesis de negociar con Ciudadanos para que se abstenga en un Ejecutivo conjunto en el que Iglesias se postula como vicepresidente.

El secretario general de la formación pretende, además, que su batería de propuestas refleje la incompatibilidad de proyecto entre Sánchez y Albert Rivera. Podemos no ha nombrado todavía formalmente a su equipo negociador porque mientras el PSOE y Ciudadanos sigan negociando considera inútil sentarse con los socialistas. Pero el grupo de diputados y expertos que ha trabajado en el documento es, de facto, el primer equipo de negociadores de Iglesias, ya que han elaborado un texto que Podemos tratará de consensuar con Pedro Sánchez.

Entre ellos se encuentran el general Julio Rodríguez, los jueces Juan Pedro Yllanes y Victoria Rosell, y el economista de la formación Nacho Álvarez. El partido ha querido apoyarse en ellos para dar un corte esencialmente social al documento. Los ejes centrales del borrador son las medidas para hacer frente a la llamada “emergencia social” y un plan anticorrupción que incluye la creación de una Secretaría de Estado u organismo público específico. Podemos se ha centrado en esos aspectos porque cree que son los que más pueden coincidir con el plan que Sánchez envió a las demás fuerzas el pasado lunes, y que el propio Iglesias recibió aireando su entusiasmo y comparándolo con el programa de su partido.

Con todo, varios dirigentes de Podemos consideran que las propuestas del PSOE no son suficientes. Alberto Montero, economista y diputado por Málaga, señaló a EL PAÍS que le falta “saber cuál es su proyecto de país y cuál es su proyecto económico para generar empleo más allá del cambio regulatorio”. En las filas de la formación se comparten los objetivos de fondo de la propuesta socialista, pero, de momento, hay divergencias estratégicas, que de todas formas, aseguran en la dirección, aceptarán debatir.

El mayor escollo sigue siendo el modelo territorial, una cuestión en la que Podemos ha ido modulando su mensaje. La misma noche del 20 de diciembre, tras conocer los resultados electorales, Iglesias advirtió a Sánchez de que la celebración de un referéndum de independencia en Cataluña sería “inaplazable e imprescindible”. En Nochebuena, sin llegar a aparcar o a renunciar a la consulta, dejó claro que su prioridad para el diálogo con las otras formaciones es la agenda social.

Conflicto territorial

Aun así, dentro del grupo parlamentario de Podemos hay al menos 18 diputados —los representantes de las candidaturas catalana y gallega, En Comú Podem y En Marea, respectivamente— que han hecho del derecho a la autodeterminación uno de los ejes centrales de su programa.

Xavier Domènech, portavoz de la alianza impulsada por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, recordó el viernes que el referéndum es la “mejor propuesta” para resolver el encaje en Cataluña. En paralelo, la portavoz de En Marea, Alexandra Fernández, enfatizó: “Los catalanes, los gallegos, los vascos que piden el derecho a decidir van a seguir pidiéndolo y lo que hay que hacer es resolver esa realidad”. Además, el apoyo de un hipotético Gobierno de coalición con el PSOE, Podemos e IU-Unidad Popular necesitaría de la abstención de fuerzas soberanistas, ante las que Iglesias se ha ofrecido como mediador.

A pesar de ello, la dirección de Podemos no ha querido ahondar en ese aspecto en su primer documento negociador, primando “lo urgente sobre lo importante”. Además, distintos cargos del partido llevan varios días asegurando que están “dispuestos a discutir” sobre otras soluciones al conflicto territorial, incluido el modelo federal que defiende el PSOE.

Ciudadanos pide avanzar hacia reformas concretas

El equipo negociador de Ciudadanos lleva más de una semana reuniéndose con el PSOE. Tras abordar algunas cuestiones relacionadas con la economía, el secretario del grupo del partido de Albert Rivera en el Congreso, Manuel Gutiérrez, pidió ayer trabajar en “propuestas concretas” de reformas que, en su opinión, son “necesarias para avanzar en el proceso democrático que se estableció cuando se creó la Constitución Española”, informa Europa Press.

Gutiérrez recordó que “todavía no hay ningún pacto” entre su formación y los socialistas y que el diálogo se desarrolla en el marco de comisiones de trabajo. El dirigente de Ciudadanos insistió, además, en marcar distancias con Podemos. “Veo difícil”, señaló, “que Podemos vaya a votar a favor, no del señor Sánchez, sino a favor de un documento que, desde nuestro punto de vista, este país necesita”.

“Seguramente, el señor Pablo Iglesias confía en que sean necesarias otras reformas y a nosotros nos parece que esas reformas no son precisamente las que la mayoría del país está pidiendo”, prosiguió. Y descartó que en el documento que están consensuando los equipos de Ciudadanos y del PSOE figuren “cosas así como que Cataluña necesita un referéndum de autodeterminación para separarse”.

Por esta razón, Gutiérrez cree que Podemos no permitiría, con su abstención, un Gobierno de Pedro Sánchez y Rivera. Además, incluyó en esa postura también al PNV, asegurando que la formación nacionalista “no va a encontrar en ese documento ninguna de las reformas que está reclamando”. En todo caso, precisó que en esta fase de las negociaciones “no hay que mezclar candidaturas con acuerdos y programas”.

Más información