Selecciona Edición
Iniciar sesión

El día que Mariano consiguió su gran coalición

En Santa Cruz de Mudela el PP y el PSOE se turnan en la alcaldía gracias a un pacto

El regidor popular cree que sería trasladable al Gobierno si "sacrificaran" a Rajoy y a Sánchez

Chicharro y Gracia. L. ALMODÓVAR / C. MARTÍNEZ / N. JUNQUERA

Un pequeño pueblo de España, Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real, 4.500 habitantes) ha logrado la cuadratura del círculo. Dos veces.La primera fue hace 371 años, cuando construyó una plaza de toros cuadrada que hoy es la más antigua del mundo. La segunda fue en 2011, cuando el PP y el PSOE firmaron la gran coalición con la que sueña Mariano Rajoy. El actual alcalde se llama como su jefe y es el primer regidor del PP en la historia del municipio desde que un socialista le cedió el puesto a mitad de la pasada legislatura. Mariano Chicharro, de 70 años, ingeniero jubilado de Telefónica, hará lo propio en julio de 2017 cuando entregue el testigo a Álvaro Gracia, mozo de espadas y militante del partido del puño y la rosa desde los 16. Ahora tiene 38.

Las siglas antagónicas se unieron en 2011 contra un enemigo común, la Plataforma Vecinal Independiente de Santa Cruz de Mudela, que había ganado las elecciones. Tras los comicios municipales de mayo de 2015 decidieron repetir el pacto, que había beneficiado a los populares (saltaron de tercera a primera fuerza política) y pasado factura al PSOE (cayeron de la segunda a la tercera posición).

Hubo cierto drama, incluso se repartieron puerta a puerta unas octavillas en las que aparecían disfrazados de novio y novia, aunque nada comparable al gélido saludo del último encuentro entre Rajoy y Pedro Sánchez. Gracia admite que en su familia política hubo quien les negó su bendición -“Afiliados que no daban su visto bueno a este tipo de pactos que llaman 'contra natura”, resume - y “voces agoreras”, recuerda Chicharro, que les auguraron un divorcio rápido y estrepitoso. Pero ellos defendieron su relación y están a punto de cumplir su quinto aniversario de boda. “Este matrimonio ha sido feliz, hemos tenido muchos hijos”, presume el alcalde.

En la gestión local la ideología apenas influye. "Hablamos poco de política"

El otro Mariano llama “hijos” a las obras que han realizado en el municipio en los últimos años. El primogénito fue un tanatorio. Vienen en camino “un cine, una residencia de ancianos y un museo de la navaja”. Con Gracia comparte el poder, pero no la ideología, aunque apenas la necesitan en su día a día. “Hablamos muy poco de política. Recuerdo una conversación, volviendo de un viaje... ¿de qué era? ¡Ah sí! Por la memoria histórica...”.

En el Ayuntamiento, populares y socialistas se han repartido las concejalías y toman todas las decisiones “por consenso”. Los plenos, salvo por la oposición del enemigo que les unió, son pura armonía, pero un test rápido demuestra que les costaría pasar la prueba del consejo de ministros.

El acuerdo dio votos a los populares en el pueblo, pero pasó factura al PSOE

- “La memoria histórica no debería volver a sacarse, es remover algo ya superado... la historia está ahí y no la puedes cambiar...”

- “Pues a mí me parece importantísimo. Creo que es una deuda con tantas familias...”

- “¿La reforma laboral? Soy partidario de mantenerla porque evidentemente es la que ha procurado la recuperación económica de este país”.

- “Hay mucha tela que cortar en la reforma laboral...Ahí yo estoy con mi partido al 100%”.

Tampoco se ponen de acuerdo en si lo suyo sería trasladable al Gobierno nacional. El Mariano de Santa Cruz de Mudela, como el de Génova, cree que “tras el resultado de estas elecciones, donde hay un partido de extrema izquierda que puede ser muy perjudicial para la economía y dividir a los españoles, lo mejor para el país sería una coalición de PP, PSOE y Ciudadanos”. Pero Gracia, que parece sufrir con los pactos tanto como el propio Sánchez, no lo tiene tan claro. “¿El pacto de las izquierdas? Yo no creo que fuera tan trágico como dice Mariano, pero es que es muy complicado. Son demasiadas fuerzas políticas y yo defiendo la unidad de este país... no sé.Tampoco se puede gobernar a cualquier precio. ¿Con la derecha...? -resopla-. Me parece complicadísimo. No lo veo claro. No es que no me quiera mojar. Es que creo que el PSOE se va a dividir haga lo que haga”. Gracia votó el sábado a favor del acuerdo firmado entre Sánchez y Albert Rivera, pero es escéptico sobre su recorrido. "Vamos de cabeza a nuevas elecciones", opina.

Chicharro propone una solución. “Creo que el PP y el PSOE deberían sacrificar a sus líderes para que tuvieran un entendimiento otras personas con mayor empatía personal. ¡Y entonces podrían hacer el mismo pacto que nosotros: tú gobiernas dos años y yo otros dos!”. Gracia vuelve a resoplar. Él no lo tiene tan claro.

Más información