Mañana, examen de historia del pueblo gitano

Castilla y León es la primera autonomía que incluirá en su currículo el estudio de la cultura ‘calé’

En 1749, Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada, ordenó con el plácet del Consejo de Ministros encarcelar a todos los gitanos que vivían en España. Casi 200 años después, a principios del siglo XX, el compositor Manuel de Falla escuchaba el cante de los gitanos de las cuevas granadinas del Sacromonte que luego inspirarían su Amor Brujo. Su cultura influyó en las pinturas de Diego de Velázquez, Esteban Murillo, Pablo Ruiz Picasso, en la obra literaria de Federico García Lorca... ¿Dónde se estudia todo eso?

“Ahora mismo no se ve absolutamente nada en el currículo, cero patatero”, define de forma gráfica Diego Fernández, director del Instituto de Cultura Gitana. “Es el momento de darle visibilidad en los colegios, para que los chicos sientan que su cultura está en la escuela y los demás estudiantes les entiendan mejor”, explicab al teléfono desde Valladolid.

En esta ciudad, representantes de la Consejería de Educación de Castilla y León (PP) y de seis organizaciones han formalizado este viernes la orden para incluir en el currículo escolar unidades didácticas y materiales “innovadores que sirvan de vehículo para la difusión de la cultura e historia del pueblo gitano”. Así lo recoge el texto ya publicado en el boletín oficial regional y que prometen llevar a las aulas a partir del curso que viene. España, destacada en Europa como uno de los países que mejor integra a los gitanos tanto en la sociedad como las escuelas, tiene aún asignaturas pendientes con más de 750.000 personas.

“¿Cómo es posible estudiar la Historia de España sin una sola mención al pueblo gitano? Les tratamos como a totales extraños tras 500 años de convivencia”, reflexiona el consejero de Educación de Castilla y León, Fernando Rey, expatrono de la Fundación Secretariado Gitano.

Una comisión formada por representantes de la consejería, seis colectivos (Fundación Secretariado Gitano, Consejo Estatal para el pueblo Gitano, Instituto de la Cultura Gitana, Unión Romaní Internacional, Fundación Secretariado Gitano y Federación de Asociaciones Gitanas) y con 14 profesores y asesores técnicos decidirán en los próximos meses cómo reflejar en los libros de texto la impronta de una cultura que impregna el lenguaje y forma parte indiscutible de la celebrada marca España.

Aún no está cerrado en qué cursos se incorporará, aunque las asociaciones defienden que sea un contenido integral incluido desde edades tempranas. “Debería empezar ya en la etapa de primaria”, solicita Isidro Rodríguez, director de la Fundación Secretariado Gitano, que pide que cunda el ejemplo en otras autonomías con más población calé que Castilla y León. “Es una medida sencilla que nadie ha tomado antes por falta de compromiso y porque se nos considera ciudadanos de segunda”, critica.

Más allá de los libros de texto

La orden que ha aprobado Castilla y León cita también uno de los fundamentos recogido en sucesivas leyes educativas: la igualdad de oportunidades. La tasa de abandono escolar de esta población (63%) triplica la ya elevada media española. Y su presencia en la Universidad, con estimaciones que ni siquiera alcanzan al 1%, es casi testimonial.

Quizá por eso a José Eugenio Abajo, profesor de Aranda de Duero con más de 30 años de experiencia en aulas con gitanos, lo de ayer le pareció “gastar la pólvora en salvas”. En el acto de la consejería, presentó con otros docentes un plan integral con 25 medidas —desde más guarderías a más profesores para refuerzos extraescolares— para favorecer la integración futura además del conocimiento de la historia pasada: “Se merecen entrar en el currículo, pero no bastaría si la cosa queda en un librito. Agradecemos la sensibilidad de la consejería, pero hay que hacer más o algún día alguien nos preguntará por qué no aprovechamos esta oportunidad”.