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Dirigentes del PP piden una purga por la corrupción

Los vicesecretarios Javier Maroto y Andrea Levy exigen un lavado que “se lleve a quien se lleve y caiga quien caiga”

Dos de los máximos dirigentes nacionales del PP, los vicesecretarios Javier Maroto y Andrea Levy, reclamaron este viernes en público una depuración y hasta “una purga” interna ante los repetidos casos de corrupción en su partido. Maroto y Levy apuntaron contra el “bochorno” que provocan los casos en Madrid y Valencia y exigieron un lavado que “se lleve a quien se lleve y caiga quien caiga”. Preguntado Rajoy, se limitó a subrayar que no se siente “acorralado” por la corrupción y ratificó que se apartará a los que hagan lo que no es debido. 

Los constantes y recurrentes escándalos que afectan a dirigentes de primer nivel y desde hace años entre las filas populares de Madrid y la Comunidad Valenciana, el registro de la Guardia Civil el pasado jueves en el despacho del exgerente del PP madrileño en el edificio que alberga también la sede central, la decisión del Grupo Popular en el Senado de mantener a Rita Barberá en la Diputación Permanente y su aforamiento incluso si se convocasen otras elecciones llenan de estupor a numerosos parlamentarios, nacionales y autonómicos de esa formación política. Muchos admiten en privado que se sienten “indignados y humillados”. Y no comprenden de nuevo la inacción de la dirección nacional y de su máximo líder, Mariano Rajoy. Pero no se atreven a expresarlo con su nombre y apellidos y, menos aún, en una reunión interna.

Es más, muchos de esos parlamentarios, en el Congreso y el Senado, participaron estas dos semanas pasadas en las citas que convocó Rajoy ante sus grupos parlamentarios en ambas Cámaras y no solo no le plantearon ninguna cuestión o duda sino que le recibieron y despidieron entre aplausos. Pero ese sentir general de hastío, desagrado y desazón de muchas capas de la organización sí ha llegado a la cúpula del PP.

La novedad, este viernes, fue que el vicesecretario de Sectorial, Javier Maroto, y la vicesecretaria de Estudios y Programas, Andrea Levy, reflejaron en sendas entrevistas en distintas emisoras de RNE que ellos están en esa sintonía.

Maroto apostó incluso por hacer “una purga” contra la corrupción: “Quienes apostamos por pasar página de una vez por todas, se lleve a quien se lleve esto por delante, porque es necesario depurar, limpiar y hacer las cosas de otra manera, creemos que el coste merece la pena y creo que con eso estoy diciendo bastante”.

El dirigente del PP matizó primero que la corrupción afecta a todos los partidos pero luego endureció el tono contra su organización madrileña: “Corresponde al PP de Madrid aclarar por qué la Guardia Civil tiene que entrar allí y por qué los militantes y cargos que hacen política de barrio tranquilamente tenemos que pasar por esa vergüenza”. Luego se confesó tan cansado como el resto de ciudadanos “de ver que ha habido una generación de políticos, o unos años en política, en que se han tolerado cosas absolutamente intolerables e inasumibles”.

Maroto, que fue alcalde de Vitoria y sufrió los peores años del acoso de ETA a sus militantes y concejales, se enfureció al recordar que mientras ellos sufrían en Euskadi aquella presión otros dirigentes se dedicaban en otras zonas de España “a contar billetes”.

En otra emisora de RNE, Levy explicó por su parte que “quiere, espera y desea que se depuren todas las responsabilidades políticas y orgánicas que puedan afectar al PP en materia de corrupción”. Luego calificó de “bochorno” este tipo de conductas en la vida política y reiteró su deseo de que con las medidas legales aprobadas durante esta última legislatura este tipo de situaciones no se vuelva a repetir.

La lupa sobre Cospedal

Los dos vicesecretarios fueron muy cuidadosos al no señalar mucho más a los responsables del PP en Madrid y la Comunidad Valenciana estos años pero sus mensajes iban dirigidos primero contra ellos. Fuentes de la dirección del PP presentes en el comité de dirección que dirige ahora Rajoy cada semana y que coordinó hasta ahora su número dos, Dolores de Cospedal, entienden además que no se ha sido durante mucho tiempo lo suficientemente contundentes contra la corrupción y que debían haberse tomado medidas expeditivas mucho antes.

Rajoy negó sentirse “acorralado” por los casos de corrupción. “Mientras sea capaz de tomar las decisiones que debo tomar”, añadió, y apuntó al respecto que lo que el PP necesita es “apartar a los que hagan lo que no es debido”.