Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El Gobierno apura el límite legal para aprobar un nuevo trasvase del Tajo

Los socialistas de Castilla-La Mancha y Valencia se enfrentan por el agua

El Ministerio de Agricultura ha aprobado este miércoles un nuevo trasvase de 10 hectómetros cúbicos del Tajo al Segura. Este departamento apura al máximo el límite legal que permite sacar agua de la cabecera del Tajo para llevarla a Murcia, Alicante y Almería. La Junta de Castilla-La Mancha, en manos del PSOE, ha criticado que se trasvase pese a la mala situación de los embalses. Pero sus compañeros del PSOE de Valencia no comparten esa opinión y se quejan de que los 10 hectómetros —que se destinarán a abastecimiento y agricultura— son insuficientes.

Los embalses de Entrepeñas y Buendía, en las provincias de Guadalajara y Cuenca, llevan meses al límite. En concreto, la falta de agua los sitúa oficialmente en el nivel 3, es decir, en condiciones "excepcionales". Pero el Ministerio de Agricultura lleva al máximo la normativa para poder aprobar un nuevo trasvase de 10 hectómetros cúbicos desde esos dos pantanos, en la cabecera del Tajo, hasta las provincias de Murcia, Alicante y Almería.

La normativa vigente, según ha recordado el ministerio, establece que las reservas de estos dos embalses juntos no pueden bajar de los 336 hectómetros cúbicos al inicio de cada mes en todo 2016. El 1 de febrero, el punto que se toma de referencia, contaban con 346,504 hectómetros cúbicos de agua. Tras el trasvase aprobado este viernes para febrero, los pantanos se quedarían a solo 0,5 de ese mínimo legal. En el último año, el ministerio nunca se había acercado tanto a ese umbral en los distintos trasvases mensuales que ha autorizado. Pero el de este febrero llega después de que en enero no se aprobara ninguno debido a la falta de agua en esos pantanos.

"Rajoy va a tener el triste honor de despedirse como presidente del Gobierno explotando el río Tajo al máximo", ha criticado este viernes el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. "Nos parece una irresponsabilidad absoluta que un Gobierno en funciones apruebe este trasvase en un año hídricamente seco, con los pantanos al 14%", se ha quejado Miguel Méndez-Cabeza, portavoz de la plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche. "Tenemos la sensación de ser la despensa del levante", ha añadido la consejera de Fomento de Castilla-La Mancha, Elena de la Cruz (PSOE).

Pero en la lucha por el agua no hay siglas que valgan. Mientras García-Page criticaba que el trasvase deja en una situación límite al Tajo, el PSOE de la Comunidad Valenciana cargaba contra el ministerio justo por lo contrario, por considerar "insuficientes" los 10 hectómetros cúbicos aprobados. "Desde otros territorios tratan de defender sus intereses, pero los socialistas queremos ver el conjunto de España, y decir que la provincia de Alicante necesita ese agua", sostienen los socialistas valencianos. El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), José Manuel Claver, ha recordado que el ministerio solo está aplicando la ley. Claver, que representa a agricultores de Alicante, Murcia y Almería, ha insistido en la situación "de sequía atroz" que están sufriendo y que "perjudica" la cosecha de invierno y siembra incertidumbres sobre la del próximo verano. "Sigue siendo un recurso escaso para nosotros", señala Claver.

Desaladoras

"La cuestión de la falta de agua es absurda", afirma la consejera castellanomanchega Elena de la Cruz en respuesta a sus compañeros de partido de la Comunidad Valenciana. "Hay desaladoras [en las zonas receptoras del agua del trasvase] que no están en marcha. Si funcionaran se podría garantizar el agua", añade. Esta solución podría encarecer lo que pagan los agricultores por este recurso.

El modelo por el que se rigen los polémicos trasvases del Tajo al Segura data de 2013. Entonces se decidió que el umbral mínimo para autorizar la extracción de agua desde los dos pantanos pasara de 240 a 400 hectómetros cúbicos. Pero se fijó un periodo transitorio, con lo que no se llegará a los 400 hasta 2018. Ese mínimo aumenta de forma constante desde 2014 a un ritmo de 32 hectómetros cúbicos al año. 2016 se prevé que sea otra vez seco, por lo que endurecerá la lucha por el agua.

Investigación europea sobre el río

El nuevo trasvase se produce solo dos días después de la visita de una delegación de eurodiputados que investigan denuncias sobre el estado del Tajo y el Ebro. El miércoles, la delegación estuvo en Talavera de la Reina (Toledo), donde se reunió con representantes de la plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche. El eurodiputado socialista Sergio Gutiérrez fue de los miembros de la delegación que visitó Talavera de la Reina: "La investigación no está juzgando el trasvase en sí, sino el estado del río. Lo que preocupa es si la gestión del trasvase está produciendo un estrés hídrico que afecta a la calidad del agua".