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los límites de la libertad de expresión

Pedraz procesa al concejal Zapata por su tuit vejatorio contra Irene Villa

El magistrado actúa después de que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional le obligara a reabrir el caso

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha puesto este viernes a un paso del banquillo de los acusados al concejal del Ayuntamiento de Madrid Guillermo Zapata (Ahora Madrid) por un tuit de 2011 en el que se mofaba de Irene Villa, que perdió las piernas en 1991, cuando tenía 12 años, por un coche bomba de ETA. El magistrado adopta esta decisión después de que la Sección Segunda de la Sala de lo Penal le ordenase continuar con las actuaciones contra el edil por un supuesto delito de humillación a las víctimas del terrorismo.

En una resolución notificada este viernes, equivalente a un auto de procesamiento, el juez Pedraz concluye la investigación y abre el plazo de diez días para que las acusaciones —Fiscalía y la Asociación Dignidad y Justicia— soliciten la apertura de juicio oral y para que la defensa de Zapata pida el archivo de la causa. "Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcasser para que no vaya Irene Villa a por repuestos", escribió el concejal en la red social. El mensaje, junto con otros de contenido antisemita, fueron escritos en 2011, cuatro años antes de que Zapata fuera elegido concejal. El edil enmarcó sus tuits en el debate sobre la libertad de expresión y del humor negro.

La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ordenó el pasado 23 de diciembre a Pedraz que reabriera la causa contra el concejal, que este magistrado instructor había archivado el 7 de octubre al entender que Zapata no cometió ningún delito cuando publicó su mensaje vejatorio en la red social. La resolución de la Sección Segunda de lo Penal, adoptada a instancias de la Asociación Dignidad y Justicia contó con los votos favorables de la presidenta de la sección, Concepción Espejel, y del magistrado Enrique López, y con un voto particular discrepante del magistrado José Ricardo de Prada. Este juez recuerda que la propia Irene Villa manifestó no sentirse humillada por el tuit de Zapata, que este se enmarcó en el debate sobre los límites del humor y por el que pidió perdón. Por ello, afirmaba De Prada en su voto discrepante, "el delito simplemente no existe".

Tras conocerse los tuits ofensivos, Zapata fue relevado por la alcaldesa madrileña, Manuela Carmena, del cargo de concejal de Cultura, al que accedió tras las elecciones municipales del pasado mayo. El concejal, que fue enviado por Carmena al distrito de Fuencarral-El Pardo, se disculpó públicamente por esos mensajes: "Pido perdón a todas las personas que se hayan visto afectadas por los tuits, el contexto en el que se hicieran no justifica generar dolor ajeno a nadie".

"Algunas de las cosas que pensaba sobre los límites del humor se han visto alteradas en el momento en el que me he visto enfrentado a las personas afectadas por lo que dije", aseguró entonces el concejal, que explicó que había telefoneado al padre de Marta de Castillo —"Rajoy promete resucitar la economía y a Marta del Castillo”, escribió en un tuit—. El concejal también prometió escribir a todas las personas afectadas, aunque Irene Villa ya le replicó jocosa en Twitter: "¡Ningún problema! Mi chiste favorito es el que me define como la mujer explosiva". "[Me dirigiré] especialmente a la comunidad judía, para explicar mi absoluta condena a aquello que he ido expresando, para decirles que no soy antisemita y rechazo todo tipo de violencia", concluyó.

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