Selecciona Edición
Iniciar sesión

Rajoy y Sánchez, convencidos de que su reunión resultará inútil

El líder del PP quiere demostrar que su oferta de gran coalición sigue viva. Sánchez le recordará que la iniciativa, tras el encargo del Rey, le corresponde a él en exclusiva

Mariano Rajoy liquidará en dos días su particular ronda de consultas. La única que le interesa. Con los líderes de Ciudadanos y del PSOE. Las dos fuerzas necesarias para poner en pie la gran coalición que el candidato del PP ha perseguido sin éxito desde el día siguiente al 20-D.

En su intento por retomar la iniciativa, tras declinar el ofrecimiento del Rey para formar Gobierno y ver cómo Pedro Sánchez ocupaba el primer plano, Rajoy presentará al líder socialista la misma propuesta de cinco pactos de Estado que explicó a Rivera este miércoles. 

Ambos saben que la reunión de este viernes no servirá para avanzar solución alguna a la situación de bloqueo político, pero la utlizarán para desplegar sus propias estrategias.

Rajoy, al acudir al encuentro, rompe con el aislamiento en torno al PP. En el remoto supuesto, que todavía contempla, de que Sánchez no lograra su investidura y el Rey pidiera al líder del PP que lo intentara él, sería difícil que el socialista se negara a acudir a su llamada.

Además, en el entorno de Rajoy creen que, a medida que pasan los días, los ciudadanos ven cada vez más claro lo que el líder del PP no deja de repetir: que solo dos opciones son posibles si no se quiere ir a unas nuevas elecciones. O la gran coalición —un Gobierno del PP apoyado por el PSOE y Ciudadanos— o la alianza de los socialistas con "radicales e independentistas". Al intentar mostrar, con su oferta detallada de pactos, que se está moviendo, Rajoy aún confía en sus posibilidades.

Pedro Sánchez se verá con Rajoy por pura cortesía. En primer lugar, recuerdan desde el PSOE, porque es él quien ha recibido el encargo del Rey y tiene la iniciativa. En segundo, por simple responsabilidad: quiere informar al líder del partido más votado de su propuesta de pacto —a pesar de que no se la envió en su momento, como sí hizo con el resto de fuerzas— y pedirle su lealtad para grandes asuntos de Estado. 

Aunque el líder socialista no tiene la menor intención de solicitar a Rajoy su abstención para facilitar su investidura. El comité federal del PSOE ya le dejó claro a Sánchez que no le respaldaría en ningún intento de acercamiento al PP, y además la campaña del miedo desatada por los populares, al vincular un supuesto refortalecimiento de ETA o el abandono de la lucha contra el yihadismo por parte de España a una futura coalición de los  socialistas  con Podemos, ha irritado sobremanera al equipo de Sánchez. El portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, ha llegado a decir de Rajoy que, como en la película Los Otros, Rajoy está muerto y aún no lo sabe.

Finalmente, la losa de la corrupción resta a Rajoy toda credibilidad para proponer un pacto contra esta lacra, recuerdan los socialistas.

En eso coinciden con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, mucho más receptivo a las propuestas presentadas por Rajoy pero también consciente de que la corrupción mina cualquier intento de acercamiento al PP, mucho más si al frente de ese partido sigue el mismo candidato. 

En cualquier caso, Rivera seguirá intentando una aproximación entre socialistas y populares, y destaca como un hecho relevante que Rajoy haya coincidido con los otros dos partidos, PSOE y Ciudadanos, en la necesidad de renegociar con Bruselas el objetivo de cumplimiento del déficit. El propio Rajoy anunció su disponibilidad a llevar ese mensaje a las instituciones comunitarias tras su encuentro con Rivera.

 

Más información