El sector de Cayo Lara se moviliza en defensa de las siglas de IU

El manifiesto 'Declaración de Zamora' carga contra la "obsesión" por Podemos y el protagonismo de Alberto Garzón

La XI asamblea federal de Izquierda Unida que se celebra el próximo mes de mayo ha comenzado ya a remover las aguas entre los sectores de la coalición y entre los dirigentes de más peso en el partido: el coordinador, Cayo Lara, y quien aspira a sucederle, Alberto Garzón, enfrentados por la estrategia a seguir. El sector más próximo al coordinador prepara un acto este sábado en Zamora para evidenciar su desacuerdo con el diputado y candidato, en el que se leerá un manifiesto, la Declaración de Zamora, que defiende las siglas de IU y carga contra la "obsesión por Podemos" y el protagonismo de Garzón. El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, la ciudad de más habitantes (66.000) gobernada por IU, participará en el encuentro, como una de las caras visibles del movimiento, que pretende una "llamada de atención" al diputado y su entorno, según fuentes de la organización.

El texto de la declaración, que lleva el título de "En defensa del proyecto de Izquierda Unida, por la recuperación de su papel y su adecuación a las nuevas condiciones políticas", reivindica las siglas de IU. "Son un patrimonio político de primera importancia", señala. "Nuestros malos resultados hubieran sido peores sin las siglas de IU", sostienen, y por tanto, advierten que cualquier cambio de nombre del partido deberá ser refrendado por la militancia: "No se justifica ningún cambio sin el acuerdo de las bases". Garzón y su entorno han abierto el debate "sin miedo" sobre la posibilidad de que la formación cambiara de siglas tras la asamblea de mayo, en el proceso para alumbrar una "nueva organización" que supere a IU y que sea más abierta y menos burocrática.

El manifiesto se queja del "proceso de deconstrucción de la marca Izquierda Unida", y critica la "obsesión por Podemos" en el partido, "que nunca fue analizado en su naturaleza de clase y su estrategia, pero sobre el que se pretendió actuar con meras medidas de marketing personal", dice en referencia a Alberto Garzón. Este, sin embargo, también ha cargado estos días en su blog contra compañeros "deslumbrados por Podemos". "Una ceguera causada por la idealización, cercana al enamoramiento, de nuevos fenómenos sociales que se analizan sin el menor atisbo de crítica", escribe el diputado pasado 9 de febrero.

La declaración del sector de Cayo Lara habla también de "una parálisis política de los órganos de dirección, que perdieron su funcionalidad en favor de una concepción propia del partido demócrata estadounidense donde candidato y dirección se confunden". Esto es, acusa a Garzón de haber asumido de facto y sin que en realidad le correspondiera la dirección del partido.

Se trata de manifestar "un grito de razonada indignación", destaca el texto, en proceso de recogida de firmas y cuya iniciativa ha partido, entre otros, del dirigente federal José Antonio García Rubio, cercano a Lara. Casi un centenar de personas, entre dirigentes y militantes, acudirá al encuentro de este fin de semana en Zamora, según los organizadores. La iniciativa está aglutinando a sectores como Izquierda Abierta, del excoordinador Gaspar Llamazares, y miembros de la desfederada IU Comunidad de Madrid, y se aceleró tras el enfrentamiento en el pasado Consejo Político a cuenta de la formación del grupo parlamentario.

El líder de IU, Cayo Lara, reclamó en ese cónclave que los tres parlamentarios de IU integrados en el grupo confederal de Podemos lo abandonaran para unirse a los otros dos en el Grupo Mixto e intentar la posibilidad de formar un grupo propio de IU, necesario para recuperar la subvención del mailing electoral, de casi dos millones de euros. Garzón se opuso a lo que calificó como una "grave irresponsabilidad" y algo que buscaba "la ruptura de IU". La contestación en el órgano terminó forzando al coordinador general a retirar su petición del informe y a sustituirla por una redacción ambigüa que llama a "agotar todas las posibilidades para alcanzar el grupo", una consecuencia que irritó a los partidarios de Lara y a otros sectores de la coalición.