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Rajoy divide en cinco pactos de Estado su oferta a Rivera y Sánchez

Acepta reclamar más flexibilidad en el objetivo de déficit para tratar con PSOE y Ciudadanos

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha presentado finalmente este jueves en el Congreso su primer documento de 18 páginas con ofertas programáticas genéricas para negociar con los líderes de Ciudadanos y del PSOE. Ha sido 53 días después de las elecciones del 20-D. Al candidato de Ciudadanos, Albert Rivera, se lo ha entregado en persona, en su segunda reunión cara a cara tras los comicios. La primera cita fue a los pocos días de las elecciones. Al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se lo ha enviado casi al mismo tiempo a su despacho a través de su gabinete, para que esté preparado ante su encuentro de mañana y en una demostración más del grado de enconamiento personal y político que padecen ambos. El "papel", como lo denominó Rajoy, no aporta más concreción que convertir en Pactos de Estado lo que hasta ahora él definía como principios u objetivos básicos de ese acuerdo.

Rajoy y Rivera estuvieron juntos y a solas durante más de una hora y media. El trato fue cordial y amigable, según admitieron ambos a la salida. El dirigente popular le ofreció su documento y Rivera le pasó otro papel. Quedaron en estudiarlos y volverse a ver a partir del martes de la semana que viene para pasar a otro nivel de la negociación si ese día el presidente del Congreso, Patxi López, no fija de manera inmediata el pleno de investidura para votar a Sánchez. No tiene visos de que eso ocurra de manera tan precipitada. Rajoy dio a entender que a partir de ese momento nombrará a su equipo negociador para tratar con Ciudadanos aspectos específicos de sus respectivas ofertas.

Tras la reunión de este jueves quedó en el ambiente un clima evidente por parte de Ciudadanos de ofrecerse como mediador entre PP y PSOE, y especialmente entre Rajoy y Sánchez, para explorar si puede llegar a existir algún camino hasta ahora inexplorado para el entendimiento. No se vislumbra. La relación es tan pésima que parece un reto imposible. Rivera, sin embargo, se mostró dispuesto a intentarlo de nuevo aunque por ahora con una preferencia a que Sánchez encabece ese teórico ejecutivo.

De los puntos esbozados en los documentos, hay ya un apartado en el que los tres partidos sí se muestran de entrada partidarios, aunque con distintos matices. Rajoy y Rivera han coincidido de entrada este jueves en la necesidad de que España consiga que Bruselas retrase un año —hasta 2017— la fecha para cumplir con los objetivos de déficit (3% del PIB) y en que esa posición negociadora se presente ante las autoridades europeas como fruto del consenso entre PP, PSOE y Ciudadanos. Como los socialistas ya han anunciado que están a favor de renegociar el cumplimiento del objetivo de déficit con Europa, de conseguirse, este sería el primer gran acuerdo entre los tres partidos desde las elecciones generales del 20-D.

Ciudadanos pretende establecer dos negociaciones en paralelo con PSOE y PP, respectivamente. El objetivo, según fuentes consultadas, es alcanzar pactos con ambos en materias como la lucha contra el paro y la corrupción; Europa; la defensa de la unidad de España y de la soberanía nacional frente al independentismo; y una agenda de reformas. Si se logra esa meta, según miembros de la Ejecutiva de Ciudadanos, habrá quedado demostrado que el pacto de Gobierno a tres es posible, y llegará el momento de hablar de quién y cómo lo forma.

"En el papel que yo le he entregado al señor Rivera, uno de los grandes pactos que propongo es por el crecimiento económico y el empleo. Una de las medidas es mantener la estabilidad presupuestaria", ha explicado Rajoy. "En 2012, el objetivo del déficit ya se nos flexibilizó. España cumplió y fue un país serio", ha añadido. "Le he dicho al señor Rivera que esto yo ya lo hice. Estoy absolutamente convencido que a los países con voluntad de estabilidad presupuestaria, la UE actuará con flexibilidad e inteligencia. Si una cosa que hay que hacer en un año se puede hacer en dos, es más cómodo", ha argumentado. "Lo importante es dar un mensaje nítido sobre la estabilidad presupuestaria", añadió Rajoy para dar a entender que con él de presidente y con sus ideas sobre Europa será más fácil conseguirlo.

"Hay una cuestión crucial: que España pueda tener estabilidad presupuestaria y flexibilización en el déficit. Queremos cumplir con los españoles y los socios europeos", ha dicho Rivera. "Le he planteado al señor Rajoy que defendamos conjuntamente esa flexibilización del déficit para cumplir nuestros objetivos sociales y económicos. He visto receptividad", ha asegurado. "Es una posición de Estado, de país, que Europa sepa que gobierne quien gobierne vamos a cumplir, pero que también necesitamos flexibilidad para no asfixiar con recortes a los españoles", ha añadido Rivera, que también ha pedido que el Gobierno acuda al Congreso para consensuar con el resto de fuerzas políticas la posición de España en el próximo Consejo de Europa, que decide el futuro del Reino Unido en la UE.

Los cinco pactos de Estado o de país, como los llamó Rajoy, son los siguientes. El primero sería un pacto para el crecimiento y el empleo; el segundo un pacto para la reforma fiscal y la financiación de las comunidades autónomas; el tercero un pacto social; el cuarto el pacto por la educación y el quinto el pacto por el fortalecimiento institucional.

Los dos líderes han analizado, además, el reto independentista de la Generalitat de Cataluña, propuestas para luchar contra la corrupción y medidas frente al paro. La prioridad de Rivera, sin embargo, es seguir negociando con Pedro Sánchez, candidato socialista, al que el rey Felipe VI ha propuesto primero para la investidura tras declinar Rajoy.

El líder de Ciudadanos ha señalado la defensa de la unidad de España y la firma de un pacto nacional contra la corrupción como condiciones innegociables para estampar su firma en cualquier acuerdo. La formación emergente exigirá que en cualquier pacto de investidura o legislatura se especifique la oposición de los firmantes a la convocatoria de consultas de autodeterminación. También, que cualquier acuerdo especifique medidas para luchar contra la corrupción, apartado en el que Rivera ha sido especialmente duro: "Le he dicho al señor Rajoy que la corrupción es el segundo problema para los españoles, y que el Gobierno y el PP no han hecho lo suficiente frente a la corrupción. Nos parece insuficiente la labor de los últimos años. La gente no confía en que el Gobierno actual ni el partido que gobierna hayan hecho lo suficiente. Hay que dar un salto cualitativo".

Rajoy aclaró más tarde que Rivera no le había exigido en ningún momento que él personalmente tuviera que retirarse como condición futura para negociar un pacto de Gobierno. El líder del PP señaló incluso que no ve "merma alguna" hacia sus posibilidades de ser investido en un futuro si la opción de Sánchez fracasa por los continuos escándalos que afectan a su partido, ahora en la Comunidad Valenciana y con el caso de Rita Barberá.

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