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La izquierda ‘abertzale’ admite que sufrió un intento de escisión

Sortu dice que los críticos con la política en torno a los presos de ETA han adoptado posturas "saboteadoras"

La militancia de la izquierda abertzale no es tan monolítica como se pensaba. El documento base para el debate que estos días intenta agitar a sus filas para volver a aglutinarlas después de dos comicios consecutivos perdiendo electores —los municipales y forales, y los generales— reconoce que en su seno pudo producirse una escisión por la diferente manera de entender la política en torno a los presos de ETA. El texto ha sido presentado este miércoles en la sede de Sortu, en San Sebastián, por los militantes independentistas Igor Arroyo y Marije Fullaondo. El debate se centra en los militantes de la izquierda abertzale, integrada por Sortu, el sindicato LAB y la organización juvenil Ernai. Sortu, a su vez, forma parte de la coalición EH Bildu, la marca con la que se presentan a las elecciones.

El texto presentado esta mañana esta sujeto a aportaciones y se someterá a votación en asambleas locales en abril, un mes después de la excarcelación de Arnaldo Otegi. Su articulado hace un análisis autocrítico de la trayectoria, sobre todo de Sortu, en los últimos seis años, y en ese contexto admite un "intento de escisión" en su seno articulado en torno a la reivindicación de la amnistía de los presos de ETA. De hecho, el tratamiento de ese asunto, mucho más posibilista en la izquierda abertzale que en los críticos, ya ha generado un movimiento denominado ATA, que convoca manifestaciones alternativas y discrepa en público de la "blanda" manera de afrontar el asunto por parte de los herederos de Herri Batasuna.

En el primer apartado del documento denominado Abian se hace un balance del desarrollo de la estrategia "Zutik Euskal Herria", iniciada hace seis años, cuando este sector político apostó definitivamente por las "vías y medios exclusivamente políticos y democráticos", dando lugar a la declaración unilateral del fin de las acciones armadas por parte de ETA.

Pero a partir de ahí, la izquierda abertzale lamenta que "no hemos afrontado como es debido cuestiones como la verticalidad, las carencias en democracia interna o la transparencia de las decisiones", debido a que "hemos querido gestionar el nuevo tiempo con instrumentos viejos y no ha funcionado", reza el texto. El secretario general de Sortu, Arnaldo Otegi, en una entrevista publicada en Berria el 26 de octubre de 2014, reclamó desde la cárcel un cambio de "cultura política" en todas las organizaciones de la izquierda abertzale (Sortu, LAB y Ernai) y criticó que estuvieran actuando con "esquemas políticos, modelos organizativos y moldes de dirección del pasado". En abril celebrarán su congreso.

Todas estas carencias no justifican, en opinión de la izquierda abertzale, "críticas y acusaciones hechas con mala fe y mentiras", ya que se deben diferenciar "lo que son desacuerdos y preocupaciones de lo que son actuaciones saboteadoras y escisionistas". En este punto, sostiene que "ha habido un intento de escisión desfigurando el debate político sobre la amnistía", protagonizado por "personas que se mostraron en desacuerdo con la actual estrategia y decidieron priorizar el uso de esa reivindicación", en alusión al colectivo ATA, al que no cita.