Sortu obvia las críticas de los presos de ETA a su estrategia

Los reclusos no asumirán aún medidas individuales en la cárcel

Sortu, la coalición de la izquierda abertzale, no se considera afectada ni objeto de las críticas del colectivo de presos de ETA, hechas públicas en un comunicado difundido por los diarios Berria y Gara, contra los políticos que “en otras etapas se mostraban favorables a la solución y ahora han variado su actitud y priorizan sus intereses particulares”. En su texto, los reclusos agrupados en el EPPK (el Colectivo de Presos Políticos Vascos, en sus siglas en euskera), advierten a esos “agentes” de que “pierdan la esperanza”, porque no están dispuestos a ceder “ni ante el arrepentimiento ni ante la delación”.

El comunicado de los presos etarras llega tras el acuerdo que 35 dirigentes de la antigua Batasuna, el Partido Comunista de las Tierras Vascas y Acción Nacionalista Vasca habían logrado con la Fiscalía de la Audiencia Nacional y dos asociaciones de víctimas. Por vez primera, se comprometieron a renunciar a la violencia y a reparar el sufrimiento de las víctimas a cambio de eludir penas de hasta 10 años de prisión.

Sortu rechazó este miércoles entrar a debatir o interpretar la misiva de los reclusos, consciente de que es un asunto muy controvertido entre sus bases, pero fuentes de la formación rechazaron que el comunicado tenga como destinatarios quienes desde la izquierda abertzale están impulsando un cambio total de estrategia con respecto a los presos de ETA y su posibilidad de acogerse a medidas individuales de reinserción.

Amenaza de una escisión

Ese giro estuvo a punto de abrir una escisión en la izquierda abertzale, según admite Sortu en un documento denominado Abian(En marcha) que someten estos días al debate de sus afiliados. El documento fue presentado ayer en la sede de Sortu en San Sebastián por sus dirigentes Igor Arroyo y Marije Fullaondo. Ninguno de ellos quiso hablar del comunicado de los presos. “Estamos aquí para presentar el documento para el debate”, se limitó a decir Arroyo.

La izquierda abertzale quiere rebajar la presión. Sus líderes son conscientes de que el debate en torno a los presos necesita más tiempo para madurar en el interior de las cárceles. Fuentes de Sortu limitan el acuerdo alcanzado en la Audiencia Nacional a la futura resolución de “otros juicios políticos”.

Diversos dirigentes de la formación abertzale siguen pensando que el acuerdo con la fiscalía podría servir como pista de aterrizaje paralela a la vía Nanclares de reinserción, rechazada por el colectivo de presos al dar cauce a los críticos con la organización terrorista, pese a las dificultades y a las resistencias que puede generar.

La expresión más palpable de ese cambio de estrategia se visualizó el pasado 12 de enero. El histórico dirigente independentista Rufi Etxeberria animó al colectivo de presos de ETA a considerar en serio que su salida se producirá a través de la adopción de “cauces legales y con una aplicación individualizada” de las medidas de reinserción.

El colectivo de presos de la banda no cierra la vía a acogerse a ese tipo de medidas, pero, de momento, las han frenado hasta que madure el debate y ver si un nuevo Gobierno entiende, como el Ejecutivo vasco, el PNV y el resto de las formaciones de Euskadi, salvo el PP, que el acercamiento de los presos etarras tiene más que ver con los derechos humanos que con criterios políticos.