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Tailandia tiene pruebas de ADN que incriminan al español detenido

El sospechoso está acusado de asesinato premeditado, castigado con la pena de muerte

Las autoridades tailandesas han asegurado este martes que disponen de evidencias sólidas, como pruebas de ADN y declaraciones de testigos, que permiten incriminar al español Artur Segarra como responsable del asesinato de David Bernat. El empresario fallecido, de 40 años y procedente de Lérida, fue visto por última vez el pasado 20 de enero cuando salía de su apartamento en motocicleta en compañía de otra persona de origen occidental. Su cadáver apareció días después descuartizado, un caso que llenó las televisiones tailandesas de imágenes de los agentes transportando las partes del cuerpo halladas flotando en el río. Segarra está acusado de ocultación de pruebas y asesinato premeditado, un delito que en Tailandia está castigado con la pena de muerte.

El sospechoso fue detenido en el sur de Camboya el pasado domingo, donde había huido dos días antes, y fue devuelto este lunes a las autoridades tailandesas. La policía dijo que no opuso resistencia, pidió comida, una chaqueta y algunos cigarrillos y se declaró inocente de los cargos, aunque admitió conocer a Bernat.

El jefe de la investigación del caso, el general de la policía Panya Mamen, dijo tras una primera ronda de interrogatorios que Segarra había planeado cuidadosamente el asesinato y probablemente fue motivado por dinero, ya que el sospechoso no tenía ninguna ocupación reconocida. Los investigadores también detectaron que se transfirieron alrededor de 930.000 euros desde las cuentas corrientes en Singapur del español asesinado hacia otras entidades de España y Tailandia de las que Segarra era titular.

La pareja del sospechoso, Pritsana Saenubon, una tailandesa de 22 años, confesó a la policía que estuvo conviviendo con él entre el 17 y 24 de enero y le dijo que después se iría con un amigo. No lo volvió a ver hasta el día 30 en otro domicilio, donde le pidió que "no abriera el refrigerador".

Secuestrada, atada y amordazada

Las autoridades creen que el asesinato ocurrió entre el 25 y el 27 de enero y la víctima pudo ser secuestrada, atada y amordazada, tal y como muestran las primeras pruebas forenses, que han encontrado restos de una cinta en un brazo. La mujer no ha sido imputada de momento, pero se la considera testigo del caso, al igual que a un amigo de la mujer que se vio en las imágenes de las cámaras de seguridad retirando dinero en varios cajeros automáticos de Tailandia en una camioneta junto a Segarra.

Las autoridades creen que el sospechoso actuó solo cuando asesinó, descuartizó y arrojó los restos de Bernat al río, pero en la trama de extorsión de la víctima podría haber más implicados. La policía prevé registrar de nuevo su apartamento, este martes, en busca de más pruebas que permitan determinar si tuvo colaboradores.

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