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Dos años de cárcel para el hermano del inmigrante muerto en una maleta

La Audiencia suspende la pena a cambio de que el acusado no vuelva a delinquir en cuatro años

Abdelwahab M., francés de origen marroquí, ha sido condenado a dos años de cárcel por la muerte de su hermano, que falleció el pasado verano cuando intentaba entrar de forma irregular en España escondido en una maleta, localizada en el interior del transbordador que une Melilla y Almería. La víctima, de 27 años, se metió en unas de las valijas que su hermano llevaba en el coche y se asfixió durante el trayecto en barco.

El acusado, de 34 años, ha alcanzado un acuerdo con la fiscalía en el juicio celebrado este lunes en la Sección Tercera de la Audiencia de Almería, que se traduce en un año de prisión por un delito contra los derechos de los trabajadores y otro por homicidio imprudente, informa Europa Press. El ministerio público, que inicialmente pedía ocho años y medio de reclusión por estos hechos, ha cambiado su escrito de calificación.

El tribunal, tras el pacto de conformidad, ha acordado suspender la pena a cambio de que el acusado, en prisión preventiva desde su arresto por este suceso, no vuelva a delinquir en los próximos cuatro años. Esto le permitirá abandonar la prisión provincial de El Acebuche y regresar a Francia, donde reside junto a su mujer y su hija.

Abdelwahab fue detenido el pasado 2 de agosto al desembarcar en el Puerto de Almería tras descubrirse la muerte de su hermano, que permaneció escondido en una maleta (de dimensiones 25 por 88 por 60 centímetros) durante más de cinco horas en la bodega del Sorolla, uno de los buques que cubre la ruta entre las dos ciudades.

El viaje había empezado en la ciudad marroquí de Taza (a 235 kilómetros de Melilla), donde residen sus padres y donde Abdelwahab había pasado unas semanas de vacaciones. El 2 de agosto se dispuso a regresar a Dijon y los dos hermanos se pusieron de acuerdo para que el pequeño pudiera entrar de forma ilegal en Europa, según el relato de la fiscalía reconocido ahora por el acusado.

La víctima viajó durante el primer tramo del trayecto en el asiento del copiloto y cuando llegaron al puesto fronterizo de Melilla, “siguiendo el plan establecido” y por indicación de su hermano, se introdujo en una maleta porque carecía de documentación que le permitiera tanto la entrada como la permanencia en un país europeo. La valija iba en el asiento trasero del coche, de marca BMW, y formaba parte de un equipaje muy voluminoso repartido por todo el vehículo.

El coche se quedó aparcado en la bodega del transbordador y Abdelwahab subió a la zona destinada al pasaje. Cuando faltaban unos 20 minutos para llegar a Almería, desde donde pensaban continuar el viaje hasta Francia por carretera, bajó al garaje y encontró a su hermano con signos de asfixia. Alertó al personal del buque, pero el joven no respondió a las maniobras de reanimación que se le practicaron, primero en el Sorolla y después en el puerto.

El acusado “no tuvo en cuenta” ni el “reducido tamaño de la maleta”, que dificultaba el movimiento de una persona porque iba cerrada, ni “el fuerte calor” de esas fechas. La víctima sufrió una “asfixia por sofocación” que le causó la muerte sobre las 19.00, una hora y media antes de la entrada del buque en el puerto almeriense.