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La policía identifica a dos sospechosos por el crimen del español en Bangkok

La investigación apunta que la víctima fue secuestrada y extorsionada para lograr acceso a sus cuentas bancarias

Policías forenses en el edificio donde residía el español. RUNGROJ YONGRIT EFE

La policía tailandesa ha revelado nuevas pistas en la investigación del asesinato del empresario español cuyo cuerpo apareció descuartizado en el principal río de Bangkok el fin de semana. Según han confirmado fuentes cercanas a la investigación, los principales sospechosos del crimen que acabó con la vida de David Bernat —de 40 años— son un hombre de nacionalidad española y otro de origen italiano. Bernat era natural de la provincia catalana de Lérida y su desaparición había sido denunciada hace unos días. 

La víctima, que había viajado a Tailandia en numerosas ocasiones, fue visto con vida por última vez el pasado 20 de enero cuando salía de su apartamento, en su motocicleta, en compañía de otro occidental. Las primeras partes del cuerpo fueron halladas el fin de semana y desde entonces han sido localizados flotando en el agua otros seis fragmentos en diferentes localizaciones del río Chao Phraya, que serpentea la capital tailandesa.

Las primeras investigaciones apuntan a que la víctima fue secuestrada y extorsionada con el objetivo de lograr acceso a sus cuentas bancarias. Las autoridades han detectado que después de la muerte transfirieron su dinero a varios países, entre ellos Singapur y España, y a diversas zonas de Tailandia. El último movimiento registrado en la cuenta de uno de los sospechosos del asesinato data del pasado 30 de enero en la ciudad de Ayuthaya, al norte de Bangkok. “La víctima aparentemente fue obligada a realizar transferencias monetarias. Su cuerpo fue desmembrado y se deshicieron de él de forma separada con la esperanza de confundir a las autoridades ", han dicho los investigadores.

Las pruebas forenses han encontrado fragmentos de una cinta en el brazo. "Tras convencerlo para que hicieran algo para ellos, lo asesinaron y trataron de borrar las pruebas por lo que lo descuartizaron y arrojaron al río", comentó el oficial que lleva la investigación. El caso ha dominado los últimos días las televisiones tailandesas al mostrar imágenes de los agentes transportando las partes del cuerpo encontradas en el río.

La policía en un primer momento tuvo problemas para identificar a la víctima y pensaba que el cuerpo pertenecía a un extranjero de origen asiático. Las pruebas confirmaron, además, que los restos encontrados —la cabeza, un brazo, el torso y algunas partes de la pierna— pertenecían a la misma persona que posiblemente murió entre el 25 y 27 del mes pasado.

Las autoridades tailandesas, que está colaborando con la policía española, siguen la pista de uno o varios extranjeros, aunque también sospechan que hay tailandeses que al menos tenían conocimiento del crimen. El jefe de la investigación del caso, el general de la Policía Panya Mamen, ha dicho que están reuniendo más pruebas y podría haber detenciones en las próximas horas.

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