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Una mujer moviliza a 100 guardias civiles con falsas amenazas de bomba

La sospechosa, arrestada en Málaga, pidió 50.000 euros por decir dónde estaban los explosivos

Una mujer de 58 años ha sido detenida en Málaga por utilizar una falsa amenaza de bomba para extorsionar a una cadena de supermercados de ámbito nacional. Su objetivo era conseguir 50.000 euros. M. C. B. M. tuvo en jaque a la Guardia Civil durante cerca de tres horas, hasta que fue localizada y arrestada mientras hacía la cuarta llamada en la que reclamaba el dinero a cambio de desvelar la localización de los artefactos explosivos. A la mujer se le imputan los delitos de extorsión y desórdenes públicos.

Cerca de 100 guardias civiles participaron en el dispositivo de localización de la sospechosa, entre agentes que rastrearon las conversaciones y el personal desplazado para su búsqueda. El instituto armado ha resaltado su “rápida y eficaz” actuación, que evitó que se procediera al desalojo a nivel nacional de todos los supermercados de la cadena, con la consiguiente alerta social.

Los hechos ocurrieron el pasado miércoles. Sobre las 14.00, la mujer llamó por teléfono al Servicio de Atención al Cliente de la cadena de tiendas alertando de la colocación de tres bombas en otros tantos centros, en distintos puntos de España, por parte de un grupo de terroristas islamistas. No precisó en qué tiendas, y se mostró dispuesta a dar la ubicación exacta de estos artefactos y otros datos de interés de la trama responsable si le daban 50.000 euros a cambio.

El personal de seguridad de los supermercados avisó entonces a la Guardia Civil, que activó de forma inmediata los protocolos para la búsqueda y localización de esta persona. “Actuó de manera fría. La amenaza se tomó muy en serio, hablaba de la existencia de bombas en varias provincias de España”, apuntan fuentes del instituto armado.

La detenida, residente en Málaga, realizó cuatro llamadas desde sitios diferentes para dificultar su localización. Todas se hicieron desde cabinas telefónicas públicas, dos de ellas desde barrios de la capital, otra desde el municipio cercano de Cártama y una cuarta desde el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), ubicado en Campanillas, una barriada periférica de Málaga. Fue arrestada cuando aún estaba con el teléfono en la mano en esta última llamada, alrededor de las 17.00.