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Pedro Sánchez no se cierra a un Gobierno de coalición

El líder del PSOE afirma no tener "miedo" de un Ejecutivo que incluya a Podemos

Pedro Sanchez, este jueves, tras su encuentro con Albert Rivera en el Congreso de los diputados. Bernardo Perez

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, no descarta un Gobierno de coalición con más de un partido. En principio, la preferencia del dirigente socialista es un Gobierno monocolor con acuerdos puntuales con los aliados que obtuviera. "No me cierro a nada, estamos en un momento nuevo, pisamos un terreno ignoto. No descarto un Gobierno de coalición con más de un partido, estoy abierto a una coalición producto de un programa de gobierno compacto", ha aseverado Sánchez, que en este sentido se ha referido a las conversaciones con IU, que cuenta con dos diputados. "Cayo Lara y Alberto Garzón tienen muy claro lo que necesita España en cuestiones sociales", ha puesto de ejemplo en una entrevista en el programa Hoy por Hoy de la cadena Ser.

El líder de los socialistas ha lanzado una advertencia a su homólogo de Podemos, Pablo Iglesias, con quien se reúne este viernes dentro de la primera ronda de reuniones: "A mí lo que no me gusta es que Iglesias diga que se quiere incorporar a mi Gobierno porque no se fía de mí. Eso no me gusta". Sánchez ha afirmado no tener "miedo" de cerrar un Gobierno con Podemos "siempre que se garantice la estabilidad económica, que no caigamos en los frentes... Un socialdemócrata clásico como soy yo digo que miremos todos al frente y aprovechemos la oportunidad". "Hay que mirar a izquierda y derecha", ha reiterado, antes de lanzar otro aviso a Podemos. "Me enteré [en su primer encuentro con el Rey] de una imposición que me hizo el señor iglesias con el Consejo de Gobierno ya hecho; no tenemos que hablar de sillones, tenemos que hablar de las políticas y de ver cómo damos forma al Gobierno", ha señalado.

Sánchez ha animado a Podemos y Ciudadanos a "dejar a un lado los vetos" y poder formar un Gobierno "del cambio". Podemos ha anunciado que votará en contra de un acuerdo que incluya a Ciudadanos y viceversa. "Soy de mayo del 68, soy realista y pido lo imposible, soy consciente de que al dar este paso asumo un riesgo, pero les pido a las fuerzas del cambio que den un paso al frente. Pido a mi izquierda y derecha que nos fijemos en las cosas que nos unen, que son muchas", ha observado el dirigente socialista. Consciente de la dificultad que entraña la formación de un Ejecutivo —"todo el mundo me dice 'Pedro, no va a salir', pero tras el escapismo de Rajoy, ¿cuál era la alternativa?"—, Sánchez ha puesto de ejemplo los puntos en común con las fuerzas emergentes como la regeneración democrática, la lucha contra el desempleo o la corrupción.

Sobre la coincidencia entre PP y Podemos de intentar adelantar el proceso de investidura, Sánchez ha diferenciado ambas posturas: "Yo soy bienpensado, no en el caso del PP, que está pidiendo un espacio muy corto después de más de 40 días sin que Rajoy hablara con nadie para formar Gobierno. Espero que en el caso de Podemos sea porque España necesita un Gobierno con medidas progresistas y reformistas".

El aspirante del PSOE a la presidencia del Gobierno ha recalcado por enésima vez que no gobernará "a cualquier precio". Para ello, ha dejado claro que no quiere depender de los votos de los partidos secesionistas catalanes: "No contemplo esa posibilidad, en la aritmética en la que me muevo es no depender de esos votos independentistas". ERC obtuvo nueve escaños y Democràcia i Llibertat ocho. Para realizar este descarte Sánchez apela a las coincidencias con los partidos emergentes. "Por eso es tan importante entendernos con Podemos y Ciudadanos y que dejemos de un lado los vetos. Todos compartimos que el actual presidente del gobierno no debe seguir un día más en La Moncloa tras cuatro años de absolutismo del PP. Seamos generosos y sumemos".

Sánchez ha restado trascendencia a las críticas internas en el PSOE, encabezadas por los principales presidentes autonómicos, reacios a un pacto con Podemos y que reclaman contundencia ante el desafío soberanista en Cataluña. "En el PSOE todos pueden debatir, va en el sueldo las críticas, yo aprendo de todo, sobre todo de las críticas de los compañeros que quieren lo mejor para el partido. El PSOE lleva dos Comités Federales donde debate todo el mundo, todos los dirigentes compartimos lo mismo que los militantes y votantes de izquierdas: que el PP no puede seguir gobernando", ha expresado, recordando la resolución del Comité Federal del 28 de diciembre. En el del sábado pasado Sánchez sorprendió con la consulta a la militancia de un posible acuerdo de gobierno que después sería refrendado por el Comité Federal, el máximo órgano de control del PSOE entre congresos. En caso de lograr un pacto y de que lo refrendaran las bases, para los dirigentes territoriales sería muy difícil explicar su oposición.

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