Una juez imputa a tres feministas por procesionar al “coño insumiso”

Las mujeres alegan que no buscaban insultar a la Iglesia en la manifestación del 1 de mayo

La procesión de la imagen de una vagina gigante, denominada "santo coño insumiso", el 1 de mayo de 2014 en Sevilla ha acabado en los juzgados. El caso es un cóctel de feminismo, religión y justicia con pocos visos de prosperar, pero que esta mañana ha provocado la declaración como imputadas de tres mujeres por haber participado en dicha marcha en el día del trabajo. Las tres investigadas forman parte del grupo de feministas que se manifestaron por los derechos de la mujer, y que son acusadas ahora tras la denuncia de la Asociación Española de Abogados Cristianos por haber vulnerado sus sentimientos religiosos. Y tras el archivo anterior de la querella en Valladolid y Málaga, las diligencias han prosperado en la capital andaluza.

Las activistas han explicado a la magistrada del Juzgado de Instrucción 10 de Sevilla, Pilar Ordóñez, que la manifestación reivindicaba los derechos de la mujer y la defensa de su papel en la sociedad, y que carecía de un ánimo ofensivo contra la Semana Santa o el clero. Una concentración de 30 personas de la denominada Red de apoyo al coño insumiso ha respaldado en los juzgados a las acusadas. "Contra su represión, subversión feminista", rezaba su pancarta.

"Tiene que ver con la criminalización del movimiento feminista. Quieren nuestro coño para tener sexo e hijos, pero no para reivindicar nuestras libertades", ha censurado Antonia Ávalos, una de las comparecientes y perteneciente a la Asociación Mujeres Supervivientes. Su abogada, Pastora Filigrana, ha resaltado que el delito debe demostrar el ánimo de ofender según la jurisprudencia sobre el asunto, una intención que las tres imputadas han rechazado ante la juez: "Imitaban una procesión y se ha utilizado para exaltar la vagina como símbolo de la mujer en un ambiente lúdico. ¿El objetivo? Reivindicar políticamente el derecho a decidir y los derechos laborales. No hubo insultos a feligreses y la acción no estaba dirigida a las iglesias. Aquí no se portaban cruces".

La fiscalía se ha ausentado de las declaraciones y los abogados querellantes tampoco han acudido, consecuencia probablemente de no haber abonado los 1.000 euros impuestos por la Audiencia de Sevilla para poder seguir adelante con la querella.

La red de apoyo a las mujeres querelladas por supuestos delitos contra la libertad de conciencia, los sentimientos religiosos y el respeto a los difuntos, han denunciado que la policía las haya identificado a través de "los llamados ficheros ideológicos".

"No era una acción contra la Iglesia católica ni nada ofensivo. Y este sindicato es ajeno a toda esta acción", aclaró Raúl Maíllo, abogado del sindicato CNT, incluido en la querella por su presencia en la manifestación del 1 de mayo junto a las feministas. Este diario ha intentado sin éxito recabar la opinión de los abogados cristianos que interpusieron la querella.