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Los médicos deben apuntar todos los fármacos aplicados por los enfermeros

Sanidad explica a los facultativos de Ceuta y Melilla cómo interpretar el decreto de prescripción

Los médicos deben "registrar debidamente en la historia clínica del paciente las pautas de los tratamientos médicos, curas, aerosoles, etcétera, especificando la composición, dosis y duración del tratamiento, estableciendo la metodología de práctica clínica y asistencial a seguir por la enfermería". Este único párrafo es la recomendación que el coordinador de Equipos de Atención Primaria del Ministerio de Sanidad, Enrique Ostalé, ha enviado a los facultativos que aún dependen del departamento (los del Ingesa, que gestiona la atención en Ceuta y Melilla). Con ella se quiere responder a "los interrogantes" acerca del real decreto "por el que se regula la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano por parte de los enfermeros".

Ese real decreto fue aprobado en octubre pasado, y publicado en diciembre, y establece que los enfermeros podrán indicar o recomendar a los pacientes medicamentos que no necesiten receta (como hacen otros sanitarios como los farmacéuticos, por ejemplo), pero indica que para los otros "será necesario que el correspondiente profesional prescriptor [el médico] haya determinado previamente el diagnóstico, la prescripción y el protocolo o guía de práctica clínica y asistencial a seguir".

Colegios y sindicatos de enfermería, que abogaban por un decreto que les diera más autonomía, han recomendado a sus afiliados que cumplan el decreto a rajatabla, en primer lugar, para garantizar que los profesionales están amparados por la ley. Y, en segundo, para presionar a las Administraciones, ya que al seguir al pie de la letra el real decreto los médicos —el grupo que más se oponía a sus pretensiones— tienen que intervenir más detalladamente en cada pomada o vacuna que ponen.

De hecho, varias comunidades, como País Vasco y Andalucía, ya han escrito por su parte a sus enfermeros para que sigan actuando como hasta ahora, aplicando ciertos tratamientos de manera autónoma, a la espera de los diversos recursos que han interpuesto contra el real decreto, al entender que entorpece la atención que se presta.

Con su carta, Sanidad se enfrenta a ellas y, curiosamente, da fuerza a la postura de los enfermeros. "Dichas instrucciones ponen de manifiesto que la interpretación que venimos haciendo desde la Mesa de la Profesión Enfermera", que agrupa a colegios y el sindicato SATSE, del real decreto "es totalmente correcta", han dicho sus representantes. "Queremos seguir insistiendo en la necesidad de informar a nuestros colegiados para que se aseguren de que conste en la historia clínica toda pauta de tratamiento, antes de proceder a una administración del mismo". "Somos conscientes de que esta nueva situación va a suponer una sobrecarga en la labor asistencial de nuestros compañeros médicos, tal y como ya han manifestado algunas asociaciones de médicos, pero ante todo debemos fomentar la total seguridad jurídica de los profesionales de enfermería", añade el Consejo General de Enfermería, según recoge El diario enfermero.

Los médicos ya acusan esta sobrecarga. Por ejemplo, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts) ha enviado una carta al Ministerio de Sanidad en la que denuncia "un plan de resistencia pasiva tácito" propulsado por los representantes de los enfermeros, en función del cual "no está dispuestas [sic] a realizar muchas de las funciones habituales que son propias de su competencia si no son previamente valoradas e indicadas por escrito por los médicos", lo que les convierte en "afectados secundarios obligados".

Entre esas tareas "habituales" que venían realizando los enfermeros, Amyts cita expresamente "la administración de vacunas del calendario vacunal" e indican que ya están "recibiendo voces de alarma por parte de los médicos denunciando la sobrecarga de trabajo y burocracia derivada de la situación creada". "La falta de directrices claras y específicas" tiene a "facultativos y a pacientes en una situación de desamparo", concluyen.