ANÁLISIS

Duelos y pulsos

Sánchez firma un golpe de efecto en su enfrentamiento con los barones al decidir que las bases validen cualquier pacto electoral

La batalla implacable y sostenida entre Pedro Sánchez y los más poderosos presidentes autonómicos se ha revelado con toda crudeza en este comité federal. A primera hora de la mañana los barones doblaron el brazo al secretario general al imponerle una fecha para el congreso del partido. Una hora después, el líder del PSOE infligía un golpe del todo inesperado al anunciar que pensaba someter a la militancia del partido los preacuerdos a los que pudiera llegar con otras fuerzas políticas para que los avalaran o rechazaran.

Con este golpe de efecto Pedro Sánchez contrapone al máximo órgano de dirección del partido con las bases, con los militantes. Esta propuesta no figura en los estatutos ya que en la ley del PSOE corresponde al comité federal decidir con quién se pacta un gobierno y con quienes se establecen alianzas. Ahora bien, Pedro Sánchez es consciente de que ningún dirigente territorial se opondrá en público a rechazar que hablen las bases.

A partir de ahora, los técnicos de la secretaría de organización empezarán a trabajar en la fórmula para llevar a cabo esa consulta pero por analogía se basará en el acuerdo por el que los militantes decidieron en voto secreto quién sería el secretario general, que resultó Pedro Sánchez en pugna con Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias. El impulsor de esa propuesta fue Madina. Tampoco sentó bien en ese momento la propuesta entre algunos barones territoriales pero no tuvieron más remedio que aceptarla e incluso saludarla como una gran medida democrática. Lo mismo ocurrirá ahora con casi total seguridad.

Este aldabonazo de Pedro Sánchez empañó el golpe que le infligieron algunos barones al imponerle la fecha del congreso. También por primarias será elegido el secretario general el 8 de mayo y un congreso deberá ratificarlo los días 21 y 22 de ese mes. Con este calendario dará tiempo a que se elija un secretario general antes de que pudiera haber elecciones en el mes de junio. La propuesta de la ejecutiva de Pedro Sánchez, que ha sido rechazada, posponía ese proceso a casi un mes después. Las federaciones lo han impedido al considerar que las fechas de Sánchez, en caso de elecciones, impedirían discutir antes sobre su liderazgo.