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El PSOE insiste en negociar la investidura con Podemos

Los socialistas se han impuesto límites estrechos para afrontar una negociación con el partido de Iglesias y las fuerzas independentistas

Los líderes del PSOE reafirmarán el sábado su no rotundo a propiciar que gobierne el PP y Pedro Sánchez avanzará su intención de negociar con Podemos, a pesar de la petición del expresidente Felipe González en una entrevista publicada en EL PAÍS de que nadie niegue “la posibilidad de un Gobierno si no pueden hacerlo ellos”. La dificultad para que Sánchez pueda gobernar viene dada porque requiere de las improbables abstenciones del PP o de Ciudadanos; o del otro lado, de partidos nacionalistas. Ninguna otra opción resulta aritméticamente viable.

La impresión general es que no será posible formar esa mayoría por las limitaciones propias y las condiciones que defienden los demás. Por orden de preferencia, Pedro Sánchez no oculta que querría un acuerdo con Ciudadanos al considerar que tienen una base programática sobre regeneración democrática y eficiencia del Estado que les haría converger. Pero necesitaría el voto afirmativo, acompañado de la abstención del Partido Popular; lo que parece imposible. Si los socialistas no propician un Gobierno del PP, con su abstención, tampoco lo harán los populares.

Por otro lado, el PSOE emprenderá conversaciones con Podemos, Unidad Popular (Izquierda Unida), Coalición Canaria, y PNV. Si con ellos llegara a un hipotético acuerdo, necesitaría la abstención de Ciudadanos, que ya ha expresado su no absoluto a implicarse en la formación de una mayoría en la tenga participación Podemos. 

Nacionalistas

Así, solo quedaría la opción de que ERC y Democràcia i Llibertat (antes Convergència) se abstuvieran. “Yo no se lo voy a pedir”, ha reiterado el secretario general socialista. Ni la abstención, ni el voto a favor, dado que no les incluirá en la ronda de conversaciones que pueda emprender a partir de la próxima semana. La preocupación entre algunos dirigentes territoriales socialistas es que, aunque no les pida nada, los diputados de ERC y DiL se abstengan y propicien que Sánchez pueda salir investido.

Este es un asunto que preocupa a estos líderes territoriales, que llegado el momento añadirán la condición de que el PSOE no puede aceptar la investidura si le vienen votos de partidos que trabajan por la segregación de Cataluña del resto de España. Con este marco, no parece viable ninguna solución que haga posible la formación de una mayoría parlamentaria, según la conclusión de los principales protagonistas socialistas, por pura aritmética.

Aunque el bullir dentro del PSOE es muy intenso, los procedimientos y el temor a producir una quiebra interna de gran calado propiciarán que no haya decisiones ni movimientos trascendentes en el Comité Federal de este sábado.

El calendario institucional ha llevado a que el turno de Pedro Sánchez en la ronda de conversaciones con el Rey para tratar de saber si hay una mayoría parlamentaria viable se produzca el martes, después del cónclave socialista.

Con Felipe González

Desde el entorno del secretario general se recalca que éste jamás hará una propuesta que violente los principios del PSOE , ni desde luego, la defensa de la integridad de España. En las entrevistas que el jueves mantuvo Sánchez con la presidenta de Baleares, Francina Armengol, el presidente valenciano, Ximo Puig, y el secretario general de Galicia, José Ramón Gómez Besteiro, entre otros, se comentaron las tesis expuestas por el expresidente González en su entrevista a EL PAÍS.

La mayoría mostró su acuerdo con casi todos sus planteamientos salvo en lo que respecta al PP. La afirmación de González de que el PP y el PSOE no deberían impedir el Gobierno del otro no es asumida en el PSOE. Si los populares quieren abstenerse ante una mayoría que pudiera formar Sánchez con Ciudadanos y otros partidos, ellos no harán al revés. En esta formulación sí hay unanimidad.

El presidente valenciano, Ximo Puig, en declaraciones a este periódico, apuntó: “Si siempre fue imposible propiciar un Gobierno del PP, después del último episodio de corrupción insoportable, el ‘no’ es absoluto”. Esta opinión, compartida por el resto de los presidentes autonómicos, coincide con la de Sánchez y su equipo. “Apoyar al PP sería indultarlo”, señaló el secretario de Organización, César Luena, en Telecinco.

Díaz expondrá sus reservas a Sánchez

Cuando el Comité Federal socialista se reúna el sábado, el secretario general, Pedro Sánchez, tendrá una idea aproximada de las posiciones que va a encontrar, tras las entrevistas, a solas, sin testigos, que ha mantenido con los secretarios territoriales.

Durante la tarde de este viernes mantendrá probablemente la entrevista más difícil: con Susana Díaz, presidenta de Andalucía, frente a frente. Y poco antes, con el presidente asturiano, Javier Fernández, tan poco proclive como Díaz a un posible acuerdo con Podemos y a que partidos secesionistas puedan facilitar con su abstención un Gobierno del PSOE. Por la mañana, se reunirá con el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, partidario de que empiece el diálogo.

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