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Sánchez rehúsa la oferta de Rajoy de un pacto en todas las instituciones

Sánchez cree que Rajoy debería haber dimitido y solo mantendrá otra conversación con él para reiterárselo

La relación personal y política entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez está rota y el no del líder del PSOE a permitir que el presidente en funciones siga en La Moncloa es “rotundo”. Cree que hace tiempo que debería haber dimitido y solo está dispuesto a mantener otra conversación con él para reiterárselo. Rajoy ofreció el miércoles a Sánchez extender su pacto de gobierno “moderado” a los Ayuntamientos y autonomías que ahora ostenta el PSOE apoyado por Podemos.

Rajoy intentó el miércoles, durante una entrevista en El Programa de Ana Rosa en Tele 5, una jugada política con trampa dirigida a aumentar la presión sobre el socialista Sánchez. Rajoy aseguró que sería “estupendo” que, además de cerrar un pacto con el PSOE y Ciudadanos para poner en marcha las grandes reformas pendientes del Estado, casi si límites, se pudiera ampliar ese acuerdo para sacar adelante los Presupuestos en los Ayuntamientos y comunidades autonómas gobernados desde las elecciones de mayo por los socialistas con Podemos.

En La Moncloa creen que esa idea de Rajoy iba dirigida indirectamente a los barones y presidentes territoriales del PSOE que están teniendo problemas para aprobar sus respectivos Presupuestos por las exigencias de Podemos. Rajoy se ve de cuando en cuando en sus visitas con algunos de esos presidentes autonómicos y algunos han sido recibidos estos meses en La Moncloa. En el equipo de Rajoy mantienen que Sánchez debería escuchar lo que plantean y las quejas de esos dirigentes socialistas en privado.

La propuesta de Rajoy le llegó a Sánchez en plena ronda de contactos individuales con sus barones ante la cita del próximo comité federal del PSOE del sábado. Por eso su respuesta categórica a Rajoy y su rechazo tenía múltiples destinatarios.

El candidato del PSOE ya instó al PP en plena noche electoral el 20-D a que tratara de formar una mayoría para gobernar, al ser la lista más votada, pero le aclaró también que en ningún caso contase con que los 90 diputados socialistas le ayudarían a conseguirla. Y esa línea se mantiene.

Enfado

Lejos de acoger con agrado la nueva propuesta de Rajoy de abordar un posible acuerdo político mayor, el líder del PSOE mostró incluso cierto enfado por la fórmula que el presidente en funciones utilizó para tenderle la mano. Rajoy le sugirió una especie de trueque entre el apoyo de los socialistas al PP a nivel nacional a cambio de que los populares garanticen la estabilidad al PSOE en Gobiernos autonómicos y municipales. “Con los Gobiernos autonómicos y municipales no se juega y la desesperación del señor Rajoy no puede llevar también a instrumentalizarlos”, replicó Sánchez desde el Senado.

Rajoy se había quejado en televisión de que Sánchez no solo no quiere hablar con él, sino que incluso rechazó una reunión cuando le volvió a llamar después del fracaso de su cita del 23 de diciembre que apenas duró “cinco minutos”. Sánchez avanzó que su “no rotundo por activa y por pasiva” está dispuesto a argumentárselo a Rajoy en persona si le llama. “Pero advierto que no le va a gustar lo que le voy a decir”, anunció.

Sánchez defiende que Rajoy debería haber dimitido hace dos años tras salir a la luz “su sms a Bárcenas” mostrándole su apoyo: “Luis sé fuerte”. Y también aprovecharía esa reunión ya improbable para instarle a que cuando el martes vaya al palacio de La Zarzuela asuma su responsabilidad y le diga al Rey que sí se presenta al primer pleno de investidura y no declina más sus obligaciones.

En el PSOE matizan que Rajoy no llamó a Sánchez directamente, sino a través de segundos niveles y que fue así como se le trasladó la negativa a cualquier acuerdo. Antes y ahora por la corrupción, y desde el primer momento por “los cuatro años de Gobierno contra todos los sectores y colectivos”, señalan en el PSOE. Sánchez interpeló a Ciudadanos: “El hedor empieza a ser insoportable y hoy todas las fuerzas políticas que quieran regenerar la vida democrática tienen que cumplir una condición necesaria: lograr que el PP pase a la oposición”.

“No sé si el PP está imputado. No conozco el asunto”

Mariano Rajoy, presidente del PP desde 2004, no cree que el estallido actual y coincidente de varios casos de corrupción que afectan a dirigentes de ese partido pueda poner en dificultades el proceso de negociación bloqueado para elegir nuevo presidente del Gobierno. Rajoy entiende que varios de los últimos escándalos que han salpicado de lleno al PP estos días, como el caso Rato, Acuamed, la Operación Talua o la imputación y citación de la cuarta tesorera de la organización y del propio partido por la destrucción de los ordenadores de Luis Bárcenas, vienen del pasado y apenas aportan más novedades que las judiciales.

Rajoy se mostró muy firme al asegurar que no habrá distinciones entre los afectados por nuevos casos y que se actuará con ellos apartándoles del PP con la misma contundencia que con los últimos imputados, se llamen Rita Barberá o Gerardo Camps. Pero, por ahora, entiende que tanto la exalcaldesa de Valencia como el diputado están “absolutamente limpios”, por lo que pidió un poco de mesura.

Sobre la citación a la tesorera y la imputación al PP por los ordenadores de Bárcenas ofreció así su explicación: “No sé si el partido está imputado. Ha sido citada la gerente del partido con motivo del borrado de unos ordenadores del señor Bárcenas, que es lo que se hace en las empresas cuando el ordenador se entrega a otra persona. Pero no conozco cómo está el asunto. En el auto no lo pone. No sé porque no he visto el auto y no se lo puedo decir exactamente”.

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