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“El PSOE tiene que estar dispuesto a que los pueblos decidan”

La portavoz de la alianza de Podemos En Marea apela a los socialistas sin "miedo al cambio"

Alexandra Fernández (Vigo, 1988) es una de las voces de Podemos en el Congreso. Como portavoz adjunta del Grupo Parlamentario de Podemos-En Comú-En Marea, representa a la alianza gallega de En Marea. La diputada es muy crítica con las declaraciones del expresidente socialista Felipe González a EL PAÍS y apela al PSOE sin "miedo al cambio". Insiste además, como los socios catalanes del partido de Pablo Iglesias, en que el “derecho a decidir” de las distintas “naciones” españolas es fundamental en el posible acuerdo de Gobierno con el PSOE.

Alexandra Fernández, portavoz de la alianza de Podemos-En Marea.

Pregunta. ¿Qué reflexión hace de las palabras del expresidente Felipe González sobre los acuerdos de Gobierno?

Respuesta. Estamos viviendo el resurgir zombi de Felipe González tratando de captar a las posibles personas dentro del PSOE que estén abogando por un cambio político. Nosotros vemos que aquí solo hay dos opciones: la gran coalición o el cambio.

P. González asegura que Podemos pretende liquidar el marco democrático y de convivencia, y de paso a los socialistas.

R. La dicotomía que establece Felipe González entre inmovilismo y liquidacionismo en realidad es inmovilismo frente al miedo al cambio. Si el PSOE escucha a los cantos de sirena de Felipe González acabará bloqueado en estos dos campos, entre el inmovilismo y el miedo a otro proyecto. Seguimos apelando a que el PSOE se salga de ese espacio y sea capaz de ser valiente y entender que hay una voluntad de cambio de la ciudadanía.

P.¿Cree que el PSOE seguirá el criterio del expresidente?

R. Eso habrá que verlo. Cuando Felipe González habla de un proyecto reformista sin ningún tipo de análisis crítico sobre el papel que cumplió el PSOE en los últimos tiempos significa otra vez seguir ciegos ante esta nueva realidad. Como la reforma del artículo 135 de la Constitución, la estocada final a la pérdida de soberanía popular. Nosotros estamos convencidos de que hay una parte del PSOE, sobre todo de sus votantes, que también son críticos con este tipo de políticas y que quieren un cambio para las mayorías sociales. El PSOE, en vez de estar mirando al pasado y a Felipe González, tiene que mirar al futuro y a lo que está demandando la ciudadanía.

P. González sostiene que ni el PSOE ni el PP deberían impedir que el otro gobierne.

R. Cuando habla de anteponer los intereses de España hay que preguntarse cuáles son los intereses, si son los intereses de las eléctricas o de la mayoría social. Felipe González también dice que no sabemos donde estamos, que nos hemos salido de la ruta y parece que para él la ruta es la gran coalición. Nosotros sí que sabemos dónde estamos, estamos con la mayoría social y quien no está siguiendo la ruta que hace Felipe González es la mayoría social, que no transita la ruta a los consejos de administración de Gas natural. Por eso nos preguntamos de qué España habla, si de la mayoría social o de los intereses privados de las grandes corporaciones.

P. ¿Qué opción le parece hoy más probable: un Gobierno de izquierdas, la gran coalición o la repetición de las elecciones?

R. Está el escenario bastante abierto, es difícil hacer apuestas. Nosotros vamos a trabajar todo lo posible por promover un Gobierno alternativo de progreso. La pelota está en el tejado del PSOE, es Pedro Sánchez es quien tiene que resolver este escenario: internamente, con sus barones, pero también con sus bases. Cuál es el proyecto que va a desarrollar. La decisión que tome ahora el PSOE va a determinar probablemente su futuro en los próximos años. Le pedimos que recupere su proyecto socialdemócrata que es lo que las bases le están pidiendo, y ahí va a haber capacidad de entendimiento para un Gobierno de cambio.

P. Que la Mesa haya relegado a Podemos a los escaños de las últimas filas, ¿aleja la posibilidad de un acuerdo con el PSOE?

R. Está claro que el PSOE no está dando signos de estar entendiendo lo que pasó en las urnas. En la Mesa hubo un pacto para no permitir los grupos parlamentarios de esta nueva realidad plurinacional, y el hecho de que nos invisibilicen dentro de la Cámara revela que hay cierto inmovilismo. Se necesita entender el momento de cambio, y el PSOE por lo pronto no está sabiendo entender esto. Eso no quita que los votantes socialistas le estén demandando al PSOE que no siga yendo por el camino a la gran coalición. Que haga más caso a la voluntad de cambio que a los cantos de sirena del IBEX, o a las presiones mediáticas.

P. ¿En Marea pedirá ser interlocutor propio en las negociaciones con el PSOE?

R. Nosotros queremos mantener interlocución directa con el PSOE pero también estamos tejiendo alianzas con el resto de fuerzas del cambio y trabajaremos conjuntamente.

P. ¿Reivindicar una vicepresidencia y ministerios no es preocuparse demasiado de los sillones?

R. Lo que se puso encima de la mesa no es un equipo de Gobierno cerrado, es ir dando pasos para que el PSOE entienda que hay voluntad de acuerdo. Ahora tenemos que empezar a hablar.

P. ¿Para En Marea es imprescindible entrar en el Gobierno?

R. Tenemos que valorar en qué medida tenemos la seguridad de que el PSOE está comprometido a un Gobierno de cambio y en todo caso lo decidiremos colectivamente.

P. ¿Qué es lo que priorizan en ese posible acuerdo?

R. Hay que llevar al kilómetro cero la legislatura de Mariano Rajoy, derogando la Ley mordaza, La LOMCE o la nueva ley del aborto. Queremos blindar el Estado del bienestar y también pedimos medidas concretas de Galicia. Un plan de reindustrialización, y una apuesta clara por nuestros sectores estratégicos: el lácteo y el cerco. Y la plurinacionalidad. Hay un nuevo escenario que solo se puede resolver con diálogo. Si nos quedamos en el inmovilismo, en tratar de ocultar bajo la alfombra esta realidad no se soluciona nada. Se soluciona con diálogo con las fuerzas políticas y con la ciudadanía, y este solo se construye con más democracia participativa y eso significa el derecho a decidir de los pueblos. Sobre estos tres ejes básicos vamos a sentarnos a hablar.

P. ¿El referéndum en Cataluña es una línea roja?

R. No es una cuestión de líneas rojas, es una cuestión de que existe una realidad plurinacional. La única forma de resolver las diferentes visiones de cómo se debe conformar el Estado es consultando a la ciudadanía y a los pueblos sobre qué es lo que quieren ser. Nosotros lo que queremos es el compromiso del PSOE de que están entendiendo esta realidad y que están dispuestos a que la ciudadanía se le permita opinar sobre esto, que a los diferentes pueblos se les permita opinar sobre esto. El PSOE tiene que dar signos de estar entendiendo el nuevo escenario político.

P. ¿Quieren también una consulta en Galicia?

R. Cada una de estas naciones tiene su propio proceso y también sus propios tiempos. En el caso catalán la cuestión sobre el referéndum está más a la orden del día, mientras en Galicia tenemos que seguir avanzando sobre cuáles serían los pasos para desenvolver ese derecho a decidir. El PSOE tiene que estar dispuesto a que los diferentes pueblos decidan.

P. ¿De qué forma tiene que comprometerse el PSOE?

Queremos un compromiso claro de que hay que resolver la realidad plurinacional. El PSOE en sus primeros tiempos entendía que la cuestión plurinacional estaba ahí y entendía el derecho a decidir. El PSOE tiene que recuperar su programa socialdemócrata y su capacidad para entender la cuestión plurinacional, y tenemos que dar pasos adelante. No sirve con decir que existen estas naciones y ya está, hay que dar soluciones concretas. Y las soluciones se concretan con toma de decisiones colectivas y en que la ciudadanía pueda hablar sobre estos temas.

P. ¿Y que pueda votar, entonces?

R. Claro.

P. ¿En las elecciones autonómicas gallegas de este año se va a reeditar la coalición En Marea?

R. Está claro que En Marea dio muy buenos resultados, y tenemos el compromiso de seguir avanzando con esta herramienta y con un objetivo claro: gobernar la Xunta.

P. De la misma forma que en Cataluña Ada Colau impulsa un proceso para una nueva formación política, ¿en Galicia seguirán el mismo camino?

R. Los análisis miméticos entre Cataluña y Galicia no se pueden hacer. La realidad de Galicia es otra, partimos de un escenario diferente y sí caminamos a la conformación de un nuevo sujeto político gallego en el que se puedan entender las diferentes culturas políticas, en la que pueda participar gente de organizaciones y sin militancia política. En el tema catalán hay una aceleración de los tiempos muy clara.

P. Es decir, que no parece próximo en el tiempo que En Marea se configure como una nueva formación política.

R. Habrá que ir viéndolo. No está en la agenda del día de la mayoría.

P. ¿Tienen autonomía de voto en el grupo de Podemos?

R. Sí. Vamos a seguir teniendo autonomía política y vamos a tomar las decisiones como En Marea. En la mayoría de los casos es lógico que vayamos a votar lo mismo. Pero si en algún caso se diese, nosotros mantendremos nuestra independencia de voto.

P. ¿El posible acuerdo de Gobierno lo refrendarán las bases de En Marea?

R. Tendremos que valorar los tiempos. La voluntad es que sea una decisión lo más colectiva posible.

P. ¿Sería posible que en la investidura En Marea votara distinto de Podemos?

R. Yo creo que durante todo este proceso estamos llegando a acuerdos, compartimos la visión de dónde queremos llegar. No hay discrepancias en ese sentido, pero nosotros sí pondremos nuestras condiciones para acabar con la desigualdad en Galicia.

P. ¿Le parece posible a En Marea un acuerdo con Ciudadanos?

Ciudadanos está jugando el papel de recambio del bipartidismo. Podríamos entendernos en algún punto muy concreto, pero trabajamos en líneas contrarias. De momento no sabemos qué quiere de este Gobierno, parece que está repartiendo cheques en blanco para seguir ahí.

P. ¿Qué le va a decir al Rey en su nueva reunión?

R. Que seguimos trabajando por el acuerdo y las condiciones que creemos que son indispensables.

P. ¿Le dirá algo diferente de su anterior cita? No ha cambiado nada.

R. El papel que juega el jefe del Estado tiene que ser simbólico. Entramos en una segunda vuelta, pero el problema se tiene que resolver en lo político y no mediante propuesta del jefe del Estado. Nosotros tenemos que sentarnos en la mesa con el PSOE y dialogar.