La incomparecencia de un abogado suspende el juicio del ‘caso Carrasco’

El letrado de la policía local Raquel Gago, ausente sin previo aviso, ha sido hallado

El abogado Fermín Guerrero, junto a su cliente, Raquel Gago, el pasado lunes. J.CASARES | ATLAS

Contratiempo en el juicio por el asesinato de Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación de León. Fermín Guerrero, abogado de la policía local Raquel Gago, una de las tres acusadas, no se ha presentado a la sesión de este miércoles en la Audiencia Provincial de León y su incomparecencia ha obligado a suspender la vista oral. El letrado, con despacho en la Región de Murcia, ha sido hallado sano y salvo por la policía junto a su vehículo en la zona de El Corte Inglés de la capital leonesa. Según el El Norte de Castilla, los agentes le han encontrado sentado en un banco y aparentemente desorientado. Desde la tarde de ayer ni respondía al teléfono ni era posible localizarle en la vivienda que utilizaba habitualmente, propiedad de su defendida.

Según fuentes jurídicas, un juicio con jurado no puede estar más de cuatro días hábiles suspendido. En caso de que se superara ese plazo habría que disolver el jurado actual, elegir un nuevo jurado y empezar con el juicio desde cero. Este periódico ha tratado, sin éxito, de ponerse en contacto con el abogado Fermín Guerrero, que tampoco ha justificado su incomparecencia ante la Audiencia Provincial, según fuentes jurídicas.

Las sesiones suspendidas a partir de este miércoles se podrán recuperar en las jornadas habilitadas en los próximos días, pero según fuentes del tribunal, Raquel Gago debe ahora designar un nuevo abogado, que tendrá, a su vez, que estudiar el sumario para garantizar el derecho de defensa de la acusada.

La vista oral comenzó el pasado 18 de enero con la declaración de Montserrat González, autora confesa de los disparos que acabaron con la vida de Carrasco el 12 de mayo de 2014. Esta se esforzó en atribuirse toda la responsabilidad para exculpar del crimen a su hija, Triana Martínez, que al día siguiente trató de desvincularse de todas las pruebas que le incriminan, entre ellas el hallazgo en su domicilio de una pistola y de cartuchos válidos para el revólver Taurus con el que se cometió el asesinato.

Por su parte la policía local Raquel Gago, clienta del letrado ausente este miércoles, negó haber sido consciente de que su amiga Triana metía en su coche un bolso que contenía el arma del crimen y se centró en desvirtuar los informes policiales que la sitúan en los supuestos seguimientos a la víctima.

Tras las declaraciones de las acusadas —madre e hija en prisión provisional y Raquel Gago en libertad bajo fianza— en el proceso han declarado diversos testigos, entre ellos el policía nacional jubilado que vio a Montserrat González disparar cuatro tiros mortales a Carrasco y los investigadores enviados desde la comisaría de Burgos que, según las defensas, manipularon la voluntad de las supuestas autoras para que se incriminaran.

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