Selecciona Edición
Iniciar sesión

La corrupción del PP dificulta la negociación entre Rajoy y Rivera

Ciudadanos advierte que los escándalos complican un acuerdo con los populares

El PP trata de aferrarse al Gobierno, pero cuatro escándalos en apenas un mes lastran su agenda negociadora, como les hizo saber ayer Ciudadanos: “Las responsabilidades de Rajoy en un partido con tantos casos de corrupción pueden hacer más difícil un acuerdo”. Los dos últimos se conocieron el martes, en una jornada horribilis para los populares, que amanecieron con 24 detenidos en la Comunidad Valenciana —entre ellos el expresidente de la diputación, Alfonso Rus— y se fueron a comer con el exvicepresidente Rodrigo Rato citado por una nueva causa y el exministro Arias Cañete salpicado en el caso Acuamed.

Un agente lleva una caja de las oficinas del PP en Valencia el martes. EFE

El mismo día que Mariano Rajoy comunicó que rechazaba la propuesta del Rey para la investidura, el PP y su tesorera eran imputados por la destrucción de los discos duros de los ordenadores del extesorero Luis Bárcenas en la sede del partido, y el subsecretario de presidencia, Federico Ramos, mano derecha de Soraya Sáenz de Santamaría, presentaba su dimisión por su implicación en el caso Acuamed, que salpica también al exministro de Medio Ambiente Miguel Arias Cañete.

Y apenas unas horas después de que Rajoy y Albert Rivera iniciaran —a iniciativa del primero— un diálogo para explorar “fórmulas de gobernabilidad”, el líder del PP se enfrentó este martes a dos nuevos escándalos: las 24 detenciones en la Comunidad Valenciana por el presunto cobro de comisiones a cambio de contratos públicos, y la citación de Rodrigo Rato a declarar por una nueva causa secreta. Los titulares en prensa sobre corrupción se suceden en el PP y minan su agenda negociadora.

Los partidos salieron en tromba a denunciar los nuevos casos. “El PP está podrido por la corrupción. Si alguien piensa que presionando al PSOE va a conseguir que apoye por acción u omisión al partido más corrupto de España para que siga gobernando, se equivoca”, dijo el socialista Óscar López. Íñigo Errejón, de Podemos, aseguró que las detenciones en Valencia “afectan” a las negociaciones y “obligan” a los grupos a retratarse: “Nadie que hable de regeneración debería permitir que el PP pueda repetir en La Moncloa”, dijo, refiriéndose al PSOE, y sobre todo, a Ciudadanos.

Los populares habían comenzado a acercarse al partido de Rivera mientras esperan a ver cómo se resuelve la batalla interna de los socialistas, confiando en que los críticos veten un pacto entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. De ser el foco central de sus ataques en campaña electoral — Ciudadanos era “un producto de márketing” y “voto de alto riesgo”— han pasado a alabar “su responsabilidad” y “actitud constructiva”. Pero mientras el PP se arrima, Ciudadanos se aparta de las siglas que acumulan escándalos, y especialmente, de su líder, Mariano Rajoy.

Girauta plantea que Rajoy vaya a una comisión de investigación

Juan Carlos Girauta, portavoz de Ciudadanos en el Congreso y miembro de la Ejecutiva del partido, aseguró el martes que la formación se plantea la posibilidad de que Mariano Rajoy tenga que comparecer ante una Comisión de investigación.

“Cuando en el partido que tú presides, una ristra de tesoreros que se prolonga desde hace décadas es imputada entera, es que pasa algo muy raro y que en el mejor de los casos tú eres muy negligente, que tienes culpa in vigilando", aseguró a EL PAÍS. “Algunos de los escándalos que han salpicado a tu partido eran vox populi y se ha tardado mucho, mucho, en empezar a poder trabajar para averiguar lo que ha sucedido, y en algunas ocasiones se han destruido ordenadores, que es lo que ha llevado a la insólita imputación de un partido político”, repasó. “Todo eso abre la posibilidad a pedir la comparecencia de Rajoy en una comisión de investigación”.

El número de esas comisiones en el Congreso ha sido muy limitado. La pasada legislatura, por ejemplo, no se convocó ninguna.

Plan de regeneración

“Está claro que las responsabilidades de Rajoy en una gestión de partido con tantos casos de corrupción pueden hacer más difícil un acuerdo en el que la regeneración será un punto fundamental”, declaró a EL PAÍS José Manuel Villegas, vicesecretario general de Ciudadanos y jefe de gabinete de Rivera. La formación llevará a la mesa de negociaciones con el PP un pacto contra la corrupción y por la regeneración en el que estudia incluir, entre otros puntos, la obligatoriedad de expulsar a los cargos imputados; la prohibición de indultar a políticos; que los partidos sean responsables subsidiarios de los delitos de sus miembros; el fin de los aforamientos y la creación de la figura del “denunciante de buena fe” para dar una protección especial a quien ayude a destapar la corrupción.

“Va a ser muy complicado que Rajoy, que ha estado al frente del PP todos estos años, que está en los papeles de Bárcenas, y que tiene al partido sentado en los tribunales por su gestión, pueda asumir este tipo de lucha contra la corrupción, y sobre todo que tenga autoridad para ejercerla”, advirtió este martes Rivera en esRadio. “Por eso no hay que pensar tanto en personas, sino en el país y los intereses generales”, añadió.

Desde el 23 de diciembre, cuando se ofreció por primera vez a mediar entre PP y PSOE, el presidente de Ciudadanos defiende que las negociaciones no las protagonicen los líderes de los partidos, sino equipos de trabajo, dado el incierto futuro de los cabezas de cartel. “España ha perdido el miedo a la idea de que o gobierna Rajoy o esto se hunde”, declaró Rivera, cuyos 40 diputados no pueden decidir por sí mismos la formación del próximo Gobierno.

“Nosotros no le haremos las primarias al PP”, aseguran fuentes de la Ejecutiva de este partido sobre la posibilidad de que la formación exija que Rajoy dé un paso al lado para facilitar un entendimiento con el PSOE que permita el inicio de la legislatura. La negativa a proponer esa posibilidad es hoy rotunda y no encuentra fisuras entre los distintos miembros de la Ejecutiva consultados. Nadie en el partido, sin embargo, olvida el que consideran como uno de los mejores momentos de Rivera en la campaña: enseñar una portada de El Mundo para acusar al presidente en funciones de no haber acudido a un debate televisivo para que nadie le echara en cara la corrupción y los papeles de Bárcenas.

El PP es consciente del lastre de la corrupción, a la que atribuyen buena parte de los 3,6 millones de votos perdidos el 20-D. El partido trató este martes de minimizar daños, al suspender de militancia a todos los detenidos en Valencia vinculados a sus siglas. “El PP rechaza cualquier tipo de corrupción, venga de donde venga, y adoptará las medidas que estén en su mano para atajar cualquier actuación que infrinja la ley”, señala en un comunicado.

El portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, negó que las últimas detenciones afecten “en absoluto” a las negociaciones con Ciudadanos. Pero oídos los argumentos de la formación de Rivera, esas palabras parecían más un deseo que una realidad.

Cuatro nuevos casos en el entorno del PP

Operación Taula en Valencia. Un total de 24 personas, entre ellas Alfonso Rus, expresidente de la Diputación de Valencia, y otros cargos del PP fueron detenidos el martes en una macrorredada por un caso de corrupción cuya investigación también apunta a Rita Barberá, exalcaldesa valenciana. Los detenidos comenzarán a declarar ante el juez a partir de este miércoles.

Nueva cita de Rodrigo Rato. Un juez de Madrid citó el martes para el 19 de febrero a Rodrigo Rato para interrogarle sobre una nueva pieza secreta derivada del caso por corrupción entre particulares y delito fiscal por la que el exvicepresidente del Gobierno y expresidente de Bankia fue detenido en 2015.

El despido de Bárcenas y el caso de su ordenador. La semana que viene el PP tendrá que mandar a sus representantes a los juzgados de Madrid por dos causas: el borrado de los ordenadores de Luis Bárcenas, el extesorero del partido incurso tambien en un vasto caso de corrupción, y por supuesta falsedad documental en el despido del propio Bárcenas.

El ‘caso Acuamed’. La corrupción en esta agencia estatal apunta ahora al exministro del PP Miguel Arias Cañete y se cobró la semana pasada la dimisión de Federico Ramos de Armas, un hombre clave de la Vicepresidencia del Gobierno.

Más información