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“Con el PP que hemos conocido estos cuatro años no es posible el acuerdo”

El lehendakari Urkullu sigue de cerca los movimientos de los partidos, tras el 20-D, y lamenta "la partida de ajedrez que están jugando, convirtiendo la política en producto mediático".

El lehendakari Urkullu sigue de cerca los movimientos de los partidos, tras el 20-D, y lamenta "la partida de ajedrez que están jugando, convirtiendo la política en producto mediático". Debido a su rechazo a las políticas del PP y las tesis territoriales de Ciudadanos, apuesta por un Gobierno PSOE-Podemos. Asegura que "el PNV no tiene líneas rojas" y está convencido de que "un nuevo presidente español, abierto al diálogo, podría reconducir el proceso independentista catalán".

Pregunta. Una semana después de las elecciones, Rajoy le llamó por teléfono. ¿Han vuelto a hablar?

Respuesta. Fue una conversación de cortesía. No he vuelto a hablar con él.

P. ¿Qué le parece la maniobra de Rajoy?

R. Estamos en un momento muy delicado en el que más que poner encima programas, se desarrollan estrategias para desgastar al adversario. No hay negociaciones. Es una partida de ajedrez, convirtiendo la política en producto mediático. La situación económica e internacional y el reto territorial demandan diálogo y estabilidad; menos tacticismo y cálculo interesado. ¿Qué pensarán en Europa de un país que necesita pedir préstamos, al que se le ha llamado la atención permanentemente y no es capaz de formar un Gobierno estable?

Es una incógnita la estabilidad de un Gobierno entre PSOE y Podemos

P. ¿Sería posible algún acuerdo con otro candidato del PP?

R. Con el PP que hemos conocido estos cuatro años no es posible el acuerdo. Ha hecho oídos sordos a todo lo que hemos planteado en política económica, autogobierno y paz. Las opciones pasan por el PSOE. Pero antes de hablar con nosotros debe cerrar un pacto con Podemos.

P. ¿Qué le parece la propuesta de Iglesias a Sánchez?

R. Es el momento de pasar del tacticismo a la negociación sobre programas. Para valorar la propuesta un gobierno PSOE-Podemos es imprescindible saber su agenda para Euskadi.

P. ¿Cree posible la estabilidad en un Gobierno PSOE-Podemos?

R. Desconozco la actitud de Podemos. Sólo se podrá garantizar si lo hacen con la convicción de afrontar los retos tan serios que tenemos y no para desgastar al adversario.

El PNV no tiene líneas rojas para la negociación de la investidura

P. ¿Qué propone el PNV?

R. Que en un Estado plurinacional tenga cabida el reconocimiento de la nación vasca, la bilateralidad efectiva con la defensa del Concierto, el derecho a decidir con una consulta legal y la proyección exterior de Euskadi, adecuada a los tiempos.

P. ¿Cómo entiende el derecho a decidir?

R. Hay que desterrar del imaginario de muchos políticos que la consulta es para la independencia. No. La consulta puede asociarse a la pregunta pactada. Estamos planteando en el Parlamento vasco un acuerdo sobre un nuevo estatus (reforma del Estatuto) y que se vote su ratificación, quizás con previa consulta a las Cortes.

P. ¿Tiene líneas rojas?

La situación demanda diálogo y no tacticismos ni cálculos interesados

R. El PNV no las tiene.

P. ¿Ve factible un acuerdo con la presencia de Ciudadanos?

R. Dijeron que hablarían con todos, menos con el PNV. Defendieron la supresión del Concierto. Así, no hay nada que hacer.

P. ¿Que cree más probable hoy, un Gobierno del PP; uno de izquierdas con apoyos nacionalistas o nuevas elecciones?

R. Nadie desea una repetición de elecciones. La fórmula hoy pasa por el PSOE, Podemos, IU y nacionalistas.

P. ¿A qué atribuye el resultado espectacular de Podemos en Euskadi?

R. Refleja que hay un hastío con el PP y que se quiere otra forma de hacer política. Es paradójico que su voto se haya nutrido de parte importante de Bildu y se muestre muy interesado en la política del Estado. Es un fenómeno a analizar.

P. ¿Ve posible un pacto de gobierno Bildu-Podemos?

R. Bildu le ha hecho guiños en ese para desplazar al PNV. La sociedad vasca sabe que el PNV no gobierna para las élites, como dice Podemos. Los servicios sociales vascos están reconocidos como los más valorados del Estado.

P. ¿Quieren incluir la reforma constitucional en los contactos?

R. Planteé a Felipe VI y a Rajoy la necesidad de un diagnóstico realista y compartido sobre el modelo de Estado y después proceder a su reforma. Estoy a la espera.

P. ¿El modelo pactado de consulta legal para Euskadi puede servir para Cataluña?

R. Sí. En la Declaración de Barcelona de 1998, nacionalistas vascos, catalanes y gallegos hicimos planteamientos conjuntos que hoy pueden valer.

P. Los planteamientos nacionalistas chirrían mucho en España, sobre todo tras el proceso independentista de Cataluña. Un lehendakari nacionalista. ¿Cómo explica el nacionalismo?

R. Tenemos una lengua, una cultura, un derecho civil, autogobierno reconocido en la Constitución y la conciencia política de pertenecer a un pueblo. Lo queremos desarrollar conviviendo con el resto Convivir es vivir con en un Estadio plurinacional en el que hay varias nacionalidades y sentimientos diversos de pertenencia. Se puede convivir. Creo en la unión voluntaria, no impuesta y refleja la historia de los territorios forales unidos voluntariamente. Muchas personas no conocen la historia de la unión de los reinos. Creen que la nación española existe desde siempre.

P. ¿Qué le parece la inhabilitación de Otegi?

R. No entendemos su estancia en la cárcel. No entra en la lógica de los tiempos.

P. ¿Los flecos del final de ETA estarán en el diálogo para el nuevo Gobierno?

R. Todo lo que no se ha abordado estos cuatro años estará en la mesa: acercamiento de presos, revisión de la política penitenciaria, final ordenado y desarme verificable.

P. ¿Confía en que lo veamos en la próxima legislatura?

R. Sí y puede contribuir el cambio de Sortu al reconocer el daño causado a las víctimas y plantear a los presos de ETA que se acojan a los beneficios penitenciarios.

 

“La situación catalana se puede arreglar con diálogo”

L.R.A.

Pregunta. En Navidades estuvo con Mas. ¿Le adelanto su intención de dimitir?

Respuesta. Fue una conversación profunda y abordamos todas las hipótesis.

P. ¿Cree qué el acuerdo con la CUP garantiza la estabilidad a la Generalitat?

R. Todos necesitan tiempo y ahí entra la conformación del Gobierno español porque es necesaria su interlocución con la Generalitat. Puigdemont levanta el pie del acelerador para gestionar la búsqueda de un entendimiento con el Gobierno que no ha sido posible con Rajoy.

P. ¿Cree que una mano tendida del Gobierno central podría reconducir el proceso independentista?

R. Estoy seguro. Quienes plantearon el 27-S como plebiscito no alcanzaron la mayoría. La sociedad catalana está dividida en dos mitades y hace necesaria la negociación. Estoy seguro de que si desde el Gobierno central hubiera una disposición al diálogo, el proceso podría reconducirse de modo más razonable.

P. ¿Qué le parece lo más alarmante en Cataluña?

R. Que movimientos sociales sin responsabilidad política condicionan a los partidos que tenemos que tenemos que rendir cuentas a la sociedad. Es delicado confundir democracia representativa con participativa.

P. ¿Cree posible un proceso unilateral de independencia en la Europa actual?

R. Plantearlo en una UE de 28 estados, con otros a la puerta, con un Reino Unido que no descarta irse, me parece muy problemático. La UE se basa en la interdependencia, en las soberanías compartidas y creo que tiene el reto de cómo dar encaje a estados compuestos como el español.