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La mano derecha de la vicepresidenta

Federico Ramos, implicado por testigos en Acuamed, pertenece al equipo de Santamaría

Federico Ramos jura, el 24 de junio de 2015, el cargo de subsecretario de Presidencia. EFE

Federico Ramos de Armas (Madrid, 1973) pertenece al estrecho círculo de confianza de la vicepresidenta del Gobierno desde junio pasado. Completa el equipo de Soraya Sáenz de Santamaría junto al secretario de Estado, José Luis Ayllón, y su jefa de Gabinete, María González Pico. Es abogado del Estado, cuerpo al que pertenece la mayoría de los altos cargos de La Moncloa, y desde hace años está vinculado por amistad a la número dos del Ejecutivo.

Según su biografía oficial, Ramos es licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas. Ha sido abogado del Estado en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y ante la Audiencia Nacional, y abogado del Estado-Jefe en la Agencia Estatal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Fue director general de Medio Ambiente en la Comunidad de Madrid y viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid.

Fue el abogado del Estado en el juicio por los atentados del 11-M. Desde 2011 a 2015 fue secretario de Estado de Medio Ambiente, responsable jerárquico de la empresa pública Acuamed, investigada por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.

En 2014, cuando el entonces ministro de Agricultura, Miguel Arias-Cañete, abandonó el cargo para ser candidato en las elecciones europeas, su nombre fue barajado como posible sustituto. Rajoy, finalmente, optó por Isabel García Tejerina.

En junio fue llamado a La Moncloa por la vicepresidenta para sustituir a Jaime Pérez Renovales como subsecretario de Presidencia. Perdía categoría en la administración, pero subía en influencia y cercanía al poder porque iba a un puesto clave. Pérez Renovales y ahora Ramos participan en todas las innumerables comisiones que preside Sáenz de Santamaría, especialmente la llamada CORA, la que ha hecho la reforma de la Administración y a la que más tiempo dedica la número dos del Gobierno. Ha estado también en otras como la de regeneración, la del ébola o de cualquier otro asunto que tuviera que coordinar la vicepresidenta.

En cualquier gestión de La Moncloa él ha estado. Por ejemplo, acompañó a José Luis Ayllón a llevar al Consejo de Estado un domingo el recurso del Gobierno contra la resolución independentista del Parlamento de Cataluña. Y su mano está en todas las normas e iniciativas de La Moncloa en estos meses.

La importancia de su cargo queda claro en el portal de Transparencia al ver todas las funciones que lleva aparejadas: vocal del Consejo de Administración del Patrimonio Nacional; consejero de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI); presidente de la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (CORA); secretario de la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios; asistente permanente a la Comisiones Delegadas del Gobierno para Asuntos Económicos, Asuntos de Inteligencia, Política Científica y Tecnológica, y Asuntos Culturales; patrono de la Fundación Víctimas del Terrorismo y Miembro del Consejo Ejecutivo de Política Exterior.