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Líderes regionales del PSOE exigen a Sánchez “transparencia” en los pactos

Los líderes regionales quieren decidir sobre un acuerdo con Podemos, que deja el referéndum en segundo plano

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se va a encontrar con la petición de sectores de su partido de que los acuerdos a los que pueda llegar con Podemos y otras fuerzas sean “transparentes y públicos”. Algunos líderes territoriales exigirán conocerlos y que sean autorizados por el Comité Federal del partido antes de que Sánchez se someta a una eventual sesión de investidura como presidente del Gobierno, si Mariano Rajoy no lo logra. La preocupación ha entrado de lleno en el PSOE a medida que no solo Podemos sino otros partidos nacionalistas se muestran proclives a apoyar a Sánchez.

Las cuentas pueden cuadrar para que Sánchez pueda ser investido como presidente del Gobierno de España. Los números se hacen y se rehacen continuamente en el PSOE y, en las últimas horas, en algunas sedes territoriales de este partido se constata que empieza a ser factible que el líder socialista tenga opciones de conseguirlo. A Sánchez se le agranda el sumatorio en tanto que el de Mariano Rajoy, candidato del PP, no se mueve desde la noche electoral. Esta situación, sin embargo, no lleva consigo el alborozo del PSOE, sino la preocupación.

El temor a que un eventual Gobierno socialista estuviera al albur diario de las exigencias de Podemos o de partidos nacionalistas es utilizado por algunos barones del PSOE para desaconsejar, aunque no en público, que Sánchez intente gobernar. Sí pueden exigir, y lo harán, que el secretario general socialista establezca negociaciones “transparentes” con los interlocutores de manera que tanto el partido como la opinión pública sepan exactamente cuál es la agenda de diálogo, las condiciones y el resultado, que tendrá que avalar el comité federal, el órgano de máximo poder en el PSOE y al que corresponde respaldar las alianzas para gobernar.

Comité federal

Estas apreciaciones de líderes territoriales socialistas se traducirán en que su secretario general tendrá que someter al escrutinio del comité federal su propuesta y sus avales de gobierno antes de subir a la tribuna del Congreso y pedir el apoyo a su investidura. El proceso, por tanto, será controlado por ese órgano de dirección en todos sus detalles. “No se puede negociar a la aventura y todos tienen que tener posiciones claras”, señaló este miércoles el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, cuya investidura salió adelante por el apoyo de Podemos, previos pactos públicos entre ambos partidos.

Así ocurrió también con Guillermo Fernández Vara en Extremadura, Ximo Puig en Valencia, Javier Lambán en Aragón, Javier Fernández en Asturias y Francina Armengol en Baleares.

Más interés por los acuerdos que por el congreso

Este jueves en Fitur, el miércoles en San Sebastián, el martes en Murcia, el fin de semana en Cantabria… Así desde hace 17 meses. Al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, le gusta decir que cuando fue elegido en julio de 2014 se comprometió a estar en constante contacto con los afiliados y con la sociedad, y que dedicaría especial atención a su agenda internacional.

El máximo dirigente de los socialistas está en constante movimiento y cuida especialmente el trato con los militantes al tener la intención de presentarse a los cargos electos que tenga por delante para los que precisa su voto directo.

De la elección del próximo líder del partido se debería hablar en el comité federal del próximo 30 de enero, en cuyo orden del día figura “la convocatoria del 39º congreso federal ordinario, la aprobación del calendario y bases reguladores del congreso”.

Algunos líderes territoriales pidieron que se celebrara cuanto antes y Sánchez consideró que primero debería estar despejado “el calendario institucional”. Ahora sí, consideran prioritario discutir sobre los pactos, más bien de sus límites, para formar un Gobierno socialista.

Que nadie se extrañe de que los socialistas pongan “límites a la negociación”, continuó García-Page desde el espacio de turismo de Castilla-La Mancha en la feria de Fitur en Madrid. “No hacerlo sería peligroso”, aseguró.

El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, que también visitó la feria de turismo, afirmó que hay que intentar “no repetir las elecciones” generales y buscar “otras opciones”, y también habló de límites: “Los que nos hemos marcado y aprobado en el comité federal”. El PSOE no podrá negociar con partidos que defiendan las consultas de autodeterminación a no ser que estos “renuncien” a esa demanda previamente. “Tender puentes al independentismo está bien pero sabiendo que cada uno está a un lado del puente”, ironizó el presidente extremeño.

Ninguno de los líderes regionales socialistas que gobiernan con el apoyo de Podemos obtuvo un aval de legislatura, sino que deben negociar paso a paso y la situación es desigual. A García-Page le va razonablemente bien, así como al aragonés Javier Lambán y a la balear Francina Armengol. No tanto al extremeño, Fernández Vara, y mucho menos al asturiano, Javier Fernández, a quien Podemos le ha rechazado los Presupuestos.

Difícil coyuntura

Los contrarios a pactar con Podemos y con nacionalistas aluden constantemente a la “inestabilidad” que ese Gobierno traería consigo para España, en una coyuntura muy difícil.

Este planteamiento no es desconocido para el secretario general del PSOE, que sabe de las dificultades externas e internas a las que se va a tener que enfrentar, pero sigue adelante sin titubear.

El portavoz parlamentario, Antonio Hernando, reiteró el planteamiento de Sánchez, una vez pasado el turno de Mariano Rajoy. “Explicaremos para qué queremos un Gobierno de progreso y de cambio, con nuestro programa y con nuestras propuestas, y dispuestos a hablar a izquierda y a derecha”, afirmó.

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