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Los partidos recurren a distintas tretas para organizarse en el Congreso

Bildu, ERC e IU se alían para cobrar dinero de subvenciones

Con la voluntad de cobrar las subvenciones para reembolsarse los gastos de propaganda electoral, Bildu e IU se han unido de forma temporal a ERC para formar un grupo parlamentario conjunto. Los tres presentaron una solicitud única de registro en la Mesa del Congreso, a pesar de que ERC podía haberlo hecho en solitario. El candidato de IU, Alberto Garzón, aclaró posteriormente que tiene la intención de pasar al Grupo Mixto. "Gracias a la ayuda de ERC tendremos recursos, espacio parlamentario y otras facilidades que tienen el resto de los grupos", explicó. Este martes vence el plazo para registrar los grupos parlamentarios en la Mesa del Congreso y Podemos debe decidir si inscribe uno solo o intenta formalizar las divisiones en torno a las candidaturas territoriales en Galicia, Cataluña y Comunidad Valenciana. Mònica Oltra, aliada valenciana de Podemos, insistió este lunes en que sus nueve diputados merecen una representación autónoma en el Congreso y dijo que todavía está considerando si se une a los dos diputados de Garzón e IU y no al partido de Pablo Iglesias si se le niega el grupo propio.

La organización de las fuerzas políticas en las Cortes es clave para tener mayor o menor visibilidad y gozar de algunos privilegios. La XI legislatura ha arrancado con más incógnitas que nunca no solo sobre los pactos de gobierno, sino también con respecto a la proyección de los partidos en el Congreso. El PP, el PSOE y Ciudadanos no tienen problemas para configurar su grupo, pero la dispersión de los 69 diputados de Podemos y la presencia de formaciones, como IU o Bildu, sin números suficientes para tener agrupación propia, ha complicado la distribución de los grupos.

El préstamo de diputados o la fusión de distintas fuerzas, sin proyecto común, como ocurrió este lunes con ERC, IU y Bildu, no es algo nuevo. En cada legislatura se dan casos parecidos. Hace cuatro años, el PSOE prestó cinco senadores al PNV —igual que hizo la semana pasada con Democràcia i Llibertat y ERC—, y en 2004 lo hizo con Coalición Canaria en el Congreso.

La indeterminación de este inicio de legislatura se debe a las exigencias de Podemos. Los 27 diputados de las tres alianzas territoriales con las que concurrió a las elecciones generales en Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia pretenden formar grupos propios en la Cámara baja, al igual que los 42 representantes de Podemos.

Este martes finaliza el plazo para presentar esa solicitud, y tanto Pablo Iglesias, líder de la formación, como sus socios autonómicos han decidido apurar y escenificar un pulso con el PSOE hasta el último momento. Ni los socialistas ni el PP ni Ciudadanos están dispuestos a concedérselos porque, según aseguran, incumpliría el reglamento del Congreso. Y aunque el PSOE cambiara de parecer, la mayoría de la Mesa, el órgano que el miércoles delibera sobre esta petición, lo vetaría, puesto que los populares y los de Rivera cuentan con cinco de sus nueve integrantes.

La alternativa más probable, la que defiende el propio Iglesias, es la conformación de una especie de grupo “confederal”, en el que las distintas alianzas puedan colaborar. Aun así, todavía ha descartado la hipótesis de dividir a esos 69 diputados en dos bloques: los 42 de Podemos por un lado, y por otro los 27 de las confluencias dentro en un mismo grupo. Tampoco está resuelto el futuro de los cuatro diputados de Compromís, integrados en la candidatura valenciana Compromís-Podemos, que amagaron con irse al Mixto si no lograban grupo propio.

Alianza IU-ERC-Bildu

Mientras, ERC, Unidad Popular-Izquierda Unida y EH Bildu formalizaron este lunes ante la Mesa del Congreso una propuesta de grupo parlamentario conjunto, que ahora debe validar el órgano de Gobierno de la Cámara baja. Se trata de una alianza táctica —y, al menos en el caso de IU, solo temporal— que busca permitir que IU y Bildu, que por separado no cumplían los requisitos para formar grupo, puedan recibir la subvención del mailing y la propaganda electoral. Los dos diputados de IU irán después al Grupo Mixto.

Los independentistas catalanes de ERC ofrecieron a IU, nada más conocer el resultado electoral del 20-D, devolverle el favor de 2011, cuando la coalición de izquierdas permitió a los tres diputados catalanes integrarse en su grupo de 11 escaños para cobrar la subvención por envío a domicilio de las papeletas electorales y de propaganda electoral, a la que solo se tiene derecho si se logra formar grupo. Ahora, IU y ERC se encuentran en la situación contraria a la de hace cuatro años (IU con solo dos diputados y ERC con nueve), y es el partido de Alberto Garzón el que necesita los escaños y votos de los catalanes. Estos, a su vez, se aseguran de que nadie pueda negarles el grupo propio.

El escrito presentado ante la Mesa por Joan Tardá, portavoz de ERC, señala que la denominación del grupo será “Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana”, e incide en que “cumple con todos los requisitos formales y materiales requeridos por el Reglamento de la Cámara para constituirse en grupo parlamentario”. Según el artículo 23 del Reglamento, se necesita tener un mínimo de cinco diputados, además del 5% de los votos en el conjunto del Estado o el 15% de los sufragios “en las circunscripciones en que hubieren presentado candidatura”. En el caso de ERC, el partido superaba la exigencia mínima de diputados y el 15% de sufragios en Cataluña: esto es, cumplía los requisitos, según la interpretación habitual del Reglamento (a Amaiur, sin embargo, el PP le impidió tener grupo propio en 2011 al exigirle el 15% en cada circunscripción, y no de media).

El portavoz de ERC, Joan Tardá, aseguró a EL PAÍS que tiene el “compromiso verbal” de los portavoces del PP y del PSOE, Rafael Hernando y Antonio Hernando, respectivamente, de que les permitirán tener grupo. Al aliarse con IU y Bildu logra, no obstante, superar también el 5% estatal (los tres partidos suman juntos el 6,93% de los votos, según indican), de forma que se aseguran que ni con una interpretación estricta de la norma les nieguen el grupo, ya que en la circunscripción de Barcelona están a unas décimas del 15% (14,48%).

IU y EH Bildu no cumplían en ningún caso los requisitos por separado. Ambos tienen solo dos diputados. La coalición de izquierdas obtuvo el 3,67% de los votos (aunque casi un millón de sufragios), y los abertzales, el 0,87%.

El acuerdo alcanzado es “técnico, no político”, y temporal, explicó este lunes a EL PAÍS Alberto Garzón, de IU. “Después nos iremos al Grupo Mixto”, indicó. “Gracias a la ayuda de ERC tendremos recursos, espacio parlamentario y otras facilidades”, agradeció en Facebook. IU había intentado formar grupo con Compromís. “Lamentablemente no les hemos convencido de esta fórmula”, dijo Garzón, aunque este lunes Mònica Oltra, líder de Compromís, volvió a dejar la puerta abierta al acuerdo. Podemos había ofrecido a IU también un préstamo de diputados, una opción que Garzón rechazó por “ilegal”. El plazo para presentar las propuestas definitivas de grupos termina este martes a las 20.00.

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