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El PP lleva al Congreso una “prueba del algodón” de la unidad de España

Los populares presentarán una proposición no de ley para retratar a PSOE y Podemos sobre Cataluña

Reunión del comité de dirección del PP, este lunes. ATLAS / EFE

El Partido Popular quiere "pasar la prueba del algodón" al PSOE y Podemos sobre la unidad de España y sobre la posibilidad de plantear un referéndum de autodeterminación desde un Gobierno o un Parlamento autonómico. Los populares están redactando una proposición no de ley, es decir, sin consecuencias ni compromisos económicos, contra la atribución de esa competencia y para que todos los grupos presentes en el Parlamento se "retraten" y dejen clara su posición al respecto. El PP presentará su propio texto para debate en el primer pleno posible que se convoque en la Cámara y al margen de la ya anunciada por Ciudadanos en el mismo sentido, que los populares consideran demasiado genérica.

El PP había fijado su posición, la semana pasada en el Congreso, contra la intención de varios grupos parlamentarios de empezar a tramitar con urgencia iniciativas y proposiciones en la nueva Cámara que podrían comprometer al Gobierno en funciones y a los presupuestos para 2016. El PP llegó a considerar absurda la carrera emprendida por algunos de los nuevos partidos representados en el Congreso al registrar propuestas en ese sentido. Los populares defendieron el pasado viernes, en la Mesa de la Cámara, que se encargará un informe a los servicios jurídicos para que determinen qué tipo de propuestas y debates tiene sentido convocar ahora, con un Gabinete en funciones para varios meses. El informe no está resuelto. Y los demás partidos no han mostrado ninguna intención en esperar sus resultados.

Los populares no quieren dar la sensación de que se quedan quietos en este periodo que se abre, de que el partido no está activado y tampoco quiere perder la iniciativa. El PP ha anunciado en la mañana de este lunes, tras mantener Mariano Rajoy una reunión con el Comité de Dirección, que tramitará por su cuenta una proposición no de ley para que el Congreso debata si "el derecho de autodeterminación es algo que las comunidades autónomas pueden tramitar en sus respectivas comunidades y Parlamentos ni algo que se puedan atribuir". El vicesecretario de Acción Sectorial del PP, Javier Maroto, denominó esta actuación como "la prueba del algodón".

Javier Maroto ha apuntado, por un lado, que el PP sigue pensando que en la situación actual, con el Gobierno en funciones, el Congreso no debería abordar aún este tipo de debates, pero anunció que no se quedarán atrás si los demás partidos aprueban ese tipo de iniciativas para el primer pleno de la XI legislatura, que se calcula podría producirse en torno al 8 de febrero y que sería al margen del pleno que debe convocarse cuando proceda para la discusión de la investidura del primer candidato a presidir el Gobierno. Ese calendario va por otra vía.

El dirigente del PP no ha ocultado en ningún momento cuál es el interés real de su partido con esa idea. El PP busca que se produzca en la Cámara, de manera pública y no oscura ni a través de ruedas de prensa, un debate sobre las posturas de cada partido sobre el derecho de autodeterminación que algunas fuerzas demandan para Cataluña. El PP no está de acuerdo con ese debate ni con esa competencia y tiene claro que Ciudadanos tampoco. Tiene más dudas con PSOE y con Podemos y quiere alentarlas. "El PSOE tendrá que votar y mojarse y Podemos tendrá que decir si su posición es una, ninguna o varias, o si hay fisuras en sus diferentes sensibilidades y en sus grupos", ha subrayado Maroto.

El responsable del PP ha aprovechado la misma comparecencia para arremeter con dureza contra la decisión del PSOE de prestar varios senadores a ERC y Democracia i Llibertad (antigua Convergència) para que pudieran formar grupos propios en la Cámara alta. Maroto apeló directamente al malestar que intuye entre los votantes de las circunscripciones que el PSOE ha decidido que cedan sus senadores temporalmente a esas formaciones, y que citó (Cantabria, Castellón, Baleares y Lugo), para que expresen su rechazo mayoritario a ese préstamo. Maroto se mostró totalmente seguro de que los votantes socialistas de esas provincias desconocían cuando expresaron con una cruz su preferencia por un senador del PSOE que su papeleta iba a permitir al final que formaciones nacionalistas e independentistas iban a tener más voz, presencia, visibilidad y dinero.

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