Puigdemont y el Gobierno central en el aire marcan la renovación del TSJC

Miguel Ángel Gimeno aspira a la reelección al frente del tribunal superior catalán, clave en el proceso soberanista

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En plenas negociaciones para la formación del Gobierno central y con el desafío independentista catalán avivado con la elección de Carles Puigdemont al frente de la Generalitat, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) debe decidir si renueva en su cargo a Miguel Ángel Gimeno como presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), un órgano crucial en el proceso soberanista. El TSJC investiga ya la querella contra el expresidente Artur Mas por la consulta del 9-N y, presumiblemente, deberá hacerse cargo de futuras acciones legales si el Parlament o el nuevo gobierno incumplen las resoluciones del Tribunal Constitucional.

El mandato de Gimeno acabó en diciembre y el magistrado aspira a la reelección, pero las circunstancias no le son favorables. Gimeno pertenece a la asociación progresista Jueces para la Democracia, por lo que no tiene a su favor a la actual mayoría conservadora del Poder Judicial. Tiene buena relación con el PSC y no la tiene mala con los nacionalistas. Además, desde la cúpula judicial, e incluso desde el Gobierno se le ha reprochado su actuación en la querella del 9-N. En un acto en julio pasado, el presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, le trasladó su malestar por que el TSJC no hubiera citado todavía a declarar a Mas, a la exvicepresidenta Joana Ortega y a la consejera de Enseñanza Irene Rigau por un delito de desobediencia. Finalmente, la citación se produjo dos días después de las elecciones catalanas del 27-S, cuando habían pasado nueve meses de que la querella empezara a tramitarse.

La sustitución de Gimeno se daba por segura hace tres meses, pero el escenario de incertidumbre que dejaron las elecciones generales y la posibilidad de que en Cataluña se repitieran las autonómicas equilibró algo la balanza a su favor. Si la permanencia del PP en el Gobierno central no era segura y los nuevos comicios en Cataluña podían enfriar el procès, quizá al Poder Judicial le entraran dudas sobre la conveniencia de apartar a Gimeno, sostienen fuentes consultadas. Sin embargo, la inesperada investidura de Puigdemont puede afectar a las aspiraciones de reelección del presidente del TSJC.

Gimeno, de 65 años, siempre fue partidario de que los tribunales se quedaran al margen del conflicto catalán, una opinión con la que coinciden miembros consultados de la cúpula judicial. Pero, otros, entre los que se sitúa según las fuentes consultadas el propio Lesmes, creen que el jefe del TSJC debe adoptar una posición más activa contra cualquier paso que dé la Generalitat en su plan de ruptura con España.

En contra de Gimeno puede jugar también que si le renuevan en el cargo, tendrá por delante cinco años de mandato frente a los tres que le restan a Carlos Lesmes al frente del CGPJ, por lo que algunas fuentes creen que podría sentirse libre de presión y actuar con plena independencia respecto a Lesmes tanto en la instrucción de la querella por el 9-N como las actuaciones judiciales que podrían llegar si la Generalitat sigue adelante con su plan de ruptura con España.

El Poder Judicial tendrá que elegir entre tres candidatos en el pleno previsto la última semana de enero. Junto al actual presidente, aspiran también al cargo los magistrados Fernando Lacaba, de 69 años y miembro de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura, y Jesús María Barrientos, de 55 y afiliado de la moderada Asociación Francisco de Vitoria. Los tres comparecieron este martes ante la comisión permanente del CGPJ para exponer su currículum y sus proyectos al frente del tribunal superior catalán. Y el proceso independentista no se quedó al margen. Los candidatos coincidieron en que no contemplan un escenario de ruptura y en que se hará cumplir la ley. El Poder Judicial “juzgará cuando tenga que hacerlo”, señaló Gimeno, que rechazó que los jueces sean actores políticos y tomen iniciativas en ese sentido. “Si unos y otros están manifestándose todo el rato, nosotros no podemos hacer contradeclaraciones continuas porque nos convertimos en protagonistas”, advirtió.

Las fuentes citadas discrepan sobre qué candidato cuenta con más opciones. El bloque progresista, ahora en minoría, apoyará en principio a Gimeno. Lacaba tiene a su favor su carácter conservador, que le acerca al de la mayoría de la cúpula judicial. Pero en algunos sectores se le considera poco conciliador.

Las reticencias hacia Gimeno y Lacaba pueden beneficiar a Barrientos, presidente de la sección octava de la Audiencia de Barcelona. En la presentación de su proyecto consideró “preocupante” que el nuevo presidente catalán insista en el plan de “desconexión” con España anulado por el Constitucional.

El nombramiento de Valencia, en pleno juicio de Gürtel

Las circunstancias políticas han hecho que la designación del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) adquiera especial relevancia. Pero el Consejo General del Poder Judicial tiene también que elegir en las próximas semanas a los presidentes de los tribunales superiores de Valencia, Andalucía, Castilla y León y Castilla-La Mancha. Aunque son nombramientos independientes, algunas fuentes señalan que en las negociaciones se tiene en cuenta todo el paquete y los miembros del pleno ceden en unos casos para beneficiar al aspirante más afín en otro.

En Valencia, la actual presidenta, Pilar de la Oliva, aspira a la reelección. De la Oliva, afiliada a la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM) pero con fama de independiente, preside el primer juicio de la trama Gürtel, que se está celebrando en Valencia. Esta circunstancia no se está quedando fuera del debate sobre su reelección, pero las tesis discrepan: mientras unos consideran que le beneficiará porque a la mayoría conservadora no le conviene relevarla en pleno juicio, otros advierten de que el PP le reprocha su actuación en este caso. Algunos vocales progresistas admiten que van a darle su voto, ya que no se presenta ningún aspirante vinculado directamente con este sector y valoran positivamente el trabajo que ha hecho De la Oliva.

Ella es, además, la única mujer entre los 17 presidentes de tribunales autonómicos. Esta condición, opinan algunas fuentes, puede beneficiarle porque el Poder Judicial es consciente de que la representación femenina en los puestos de su cúpula es ínfima y sería muy llamativo que se sustituyera a la única que ya ocupa el cargo. De los 15 aspirantes a presidir un tribunal superior, solo tres son mujeres. Además de en Valencia, otras dos magistradas aspiran a ese puesto en Castilla y León (María José Renedo) y en Castilla-La Mancha (María de los Ángeles Montalvá).

En el caso de Andalucía, el actual presidente, Lorenzo del Río, tiene segura la continuidad ya que no se ha presentado ningún otro candidato. Algunas fuentes señalan que Del Río se garantizó la renovación al impedir que la juez Mercedes Alaya pudiera volver a su antiguo juzgado (del que salió de forma voluntaria) para seguir investigando el caso de los ERE, una decisión con la que estuvo de acuerdo Carlos Lesmes y que agradó a la Junta de Andalucía.

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