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Gómez de la Serna pide la baja del Partido Popular

La Audiencia investiga al diputado por corrupción, que ha sido relegado al Grupo Mixto

El diputado por Segovia Pedro Gómez de la Serna ha pedido este miércoles la baja de militancia de su formación, el Partido Popular (PP), a través del Comité de Derechos y Garantías. El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata admitió este martes a trámite una querella de la Fiscalía Anticorrupción contra él, contra el exembajador Gustavo de Arístegui y otras seis personas por presuntos delitos de corrupción en las transacciones económicas internacionales, cohecho, blanqueo de capitales y organización criminal. Gómez de la Serna ha acudido este miércoles a la sesión constitutiva del Congreso, donde ha sido relegado al Grupo Mixto, y apenas se ha comunicado con sus ya excompañeros de partido.

La iniciativa del diputado de abandonar la militancia del PP implica que se suspende la investigación interna que el partido estaba ejerciendo sobre él. La formación que lidera Mariano Rajoy pidió a Gómez de la Serna que no recogiera el acta de diputado. Sin embargo, este optó por tomar posesión y el partido lo dejó fuera de su grupo parlamentario.

Dada su condición de aforado, el auto dictado por el juez De la Mata se limita a notificarle las actuaciones. La investigación, si sigue adelante, corresponderá al Tribunal Supremo. La fiscalía sospecha que cobró comisiones a cambio de mediar para que empresas españolas consiguieran contratos en el extranjero.

La soledad del diputado

La única compañía del diputado parecía estar fuera del Congreso, porque el parlamentario, investigado por corrupción y apartado del Grupo Popular, ha pasado la mayor parte del tiempo de la sesión constitutiva del Parlamento al teléfono. Sentado en la última fila de la bancada popular, pertrechado detrás de una columna, apenas ha hablado con sus compañeros, pero sí ha mantenido varias conversaciones telefónicas. En soledad, inmóvil, ha pasado la mañana; apenas se ha levantado del escaño, solo cuando ha sido llamado a votar. Con la misma discreción se ha escabullido al término de la sesión: nada más finalizar, ha desaparecido y no se le ha visto abandonar el hemiciclo por las puertas principales.

El diputado, elegido como número uno del PP por Segovia, se ha atrincherado en su escaño, que se niega a abandonar. Como parlamentario es aforado y goza de las prerrogativas de inviolabilidad e inmunidad. En pleno camino a las generales, cuando se supo de sus presuntos cobros, el PP le apartó de la campaña y le conminó a que abandonara la candidatura. No lo hizo, y después recogió su acta de parlamentario, según explicó, porque lo contrario habría sido "un desprecio a los ciudadanos de Segovia".

Los suyos le han esquivado, cuando no han pedido en los pasillos directamente que deje su acta. Así lo ha hecho Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, que ha seguido la constitución de la Cámara desde la tribuna de invitados. "Si tiene un poco de vergüenza, debería renunciar a su escaño", le ha reclamado. El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ha evitado incluso saludarle cuando se han encontrado en el medio del hemiciclo al ir a votar a los miembros de la Mesa. Un breve e incómodo apretón de manos sí ha intercambiado el diputado apartado con Ana Pastor, ministra de Fomento, y con Íñigo Méndez de Vigo, ministro de Educación, porque tras votar ha vuelto a su escaño por el pasillo contiguo a sus asientos y les ha extendido con cierta timidez la mano.

Quien fue el portavoz del PP en la Comisión Constitucional del Congreso hoy apenas ha conversado con un diputado popular por Albacete, Francisco Molinero, sentado también en los últimos escaños de la bancada azul, y con el parlamentario de UPN Carlos Salvador. En privado, algunos de sus compañeros lamentaban que trate así de preservar el aforamiento consustancial al cargo de diputado. Una prerrogativa que no ha perdido desde la anterior legislatura porque era miembro también de la Diputación Permanente del Congreso, y que supondrá que, de ser juzgado, lo sea por el Tribunal Supremo y no por la Audiencia Nacional, competente del caso.

En el próximo pleno la soledad de Gómez de la Serna seguramente se vea agudizada, porque cuando los grupos se constituyan ni siquiera podrá sentarse en la última fila de la bancada popular. Expulsado del grupo de su partido, el diputado apartado no tendrá más remedio que ocupar un asiento del Grupo Mixto.