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Patxi López genera respaldo para presidir el Congreso

Ciudadanos y Convergencia ven con buenos ojos al candidato del PSOE

Micaela Navarro y Pilar Cancela acompañarán al exlehendakari en la Mesa

Patxi López está cerca de poder presidir el Congreso desde el día 13, a la espera de que antes de ese día se cierre un acuerdo global con el resto de grupos parlamentarios. El socialista es visto con buenos ojos por partidos como Ciudadanos y Democracia y Libertad y le beneficia el interés de todos, salvo el PP, para que el presidente de la Cámara no pertenezca al Grupo Popular. El escollo principal del pacto sigue siendo el rechazo a que las candidaturas vinculadas a Podemos tengan grupos propios. López rechazó este lunes esta posibilidad.

El socialista Patxi López ha logrado generar un cierto nivel de respaldo para poder ser elegido mañana presidente del Congreso en la sesión constitutiva de la Cámara. No hay nada cerrado y las negociaciones seguirán hasta el último momento, pero la propuesta, al menos, no provoca rechazo en la mayoría de los grupos parlamentarios.

Ciudadanos ve con agrado el nombre de López; Democracia y Llibertad (antes Convèrgencia) no lo rechaza, y PNV y Bildu fijarán hoy su posición oficial en el Congreso. El problema para el acuerdo global sigue siendo fundamentalmente la posición de Podemos, al defender su aspiración de contar con cuatro grupos parlamentarios para el partido que encabeza Pablo Iglesias y para las tres candidaturas vinculadas con las que se presentó en Galicia, Cataluña y Valencia. Iglesias se reunirá hoy con los responsables de En Marea, En Comú Podem y Compromis para escenificar su reivindicación.

El PP aspira todavía a presidir las Cortes

El PP asegura que aún aspira a presidir el Congreso, lo que se sumaría a la Presidencia del Senado que tiene asegurada por su mayoría absoluta en la Cámara alta. Así lo está trasladando en las conversaciones con los grupos y así lo explican públicamente sus dirigentes, aunque admiten que el sistema de elección les perjudica.

Los candidatos a presidir ambas cámaras de conocerán oficialmente hoy. En el Senado el hasta ahora presidente Pío García-Escudero asegura que aspira a repetir en el cargo.

En el Congreso, Jesús Posada, hasta ahora presidente no oculta su interés en volver a ostentar el cargo en la nueva legislatura. Sin embargo, en este caso no hay decisión oficial, a la espera de la orden de Mariano Rajoy, presidente del PP.

Tampoco hay decisión sobre el nombre de los miembros que tendrá el PP en la Mesa del Congreso. Hasta ahora, además de Posada estaban celia Villalobos, Ignacio Gil Lázaro, Teófilo de Luis y Dolors Montserrat. Fuentes del PP explican que alguno de ellos podría repetir para buscar a representantes que tengan conocimiento del funcionamiento de la Cámara en una de las legislaturas más difíciles para las Cortes.

El PP tenía mayoría absoluta en el órgano de Gobierno de la Cámara, en el que también tenía un representante CiU.

Los designados por el PSOE para la mesa son Micaela Navarro, presidenta del partido y hasta ahora diputada autonómica andaluza, y Pilar Cancela.

Los socialistas quieren que en la Mesa del Senado tenga representación Podemos o alguna de las candidaturas ligadas al partido de Pablo Iglesias.

Ciudadanos y PP ya dijeron públicamente que no aceptarán esa petición y ayer lo hicieron de forma clara y pública los socialistas Pedro Sánchez y Patxi López. Ambos explicaron que el reglamento no lo permite y que ya en los años 80 del siglo pasado se modificó la norma precisamente para que no hubiera grupo diferenciado de socialistas vascos, catalanes y del PSOE.

“El reglamento dice bien claro que no podrán tener grupo diferente aquellos partidos que no han competido (entre sí) en unas elecciones. Si el reglamento lo permite, no hay por qué llegar a ningún acuerdo: lo permite y punto. Y si no lo permite, no se puede llegar a ningún acuerdo”, aseguró López en el Congreso. Tampoco ha puesto objeciones a López el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, aunque en declaraciones a Antena 3 pidió ayer un acuerdo entre todos los partidos para esa elección.

Sistema de votación

El diputado electo de ERC Joan Tardà puso a López la objeción genérica de que tanto el PSOE como el PP han impedido que se hable catalán en el Hemiciclo y eso dificulta que pueda haber apoyo de su partido. La ventaja para los socialistas es que todos los demás grupos, salvo el PP, quieren que el presidente no sea del grupo mayoritario. Por ejemplo, fuentes del PNV y de Bildu aseguran que no han fijado posición sobre López, pero rechazan votar al candidato del PP. Tampoco resulta probable que Democracia y Llibertad, ERC e IU, por ejemplo, apoyen al popular.

El sistema de votación consiste en una primera vuelta para la que se exige mayoría absoluta y, en caso de no lograrse, una segunda solo con los dos candidatos más votados y sin posibilidad de abstención. Si no hay acuerdo previo y si en la primera cada uno vota al suyo, pasarían a la segunda el del PP y el del PSOE.

En esa votación se elige al candidato que tenga un voto más y si todos los grupos que no sean PP y PSOE no quieren que el presidente sea de los populares, lo más probable es que salga el socialista, es decir, Patxi López. No obstante, ayer y hoy se mantienen los contactos cruzados para buscar ese acuerdo.

En esas conversaciones, se baraja que los otros ocho miembros de la Mesa se repartan entre PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, con dos para cada uno. En el acuerdo se pretende incluir el compromiso concreto para la reforma inmediata y profunda del reglamento del Congreso y las opciones para que la Cámara tenga actividad, aunque no se haya elegido al nuevo presidente del Gobierno. En esa actividad el problema que surge es cómo salvar escollos como el trámite de informe del Gobierno a las proposiciones de ley y la mayoría absoluta del PP en el Senado que le permite bloquear iniciativas que se tramniten antes de que se elija al nuevo Ejecutivo.

Portazo de Sánchez a los grupos vinculados a Podemos

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, expresó ayer por primera vez de forma pública su rechazo a que Podemos y las candidaturas vinculadas tengan grupos propios en el Congreso. El líder socialista aseguró en la Cadena Ser que "negociar es ceder, pero dentro de las líneas que marca el Reglamento del Congreso".

Es el primer portazo del líder socialista al partido de Pablo Iglesias y podría tener consecuencias en todas las vías de negociación abiertas. Podemos considera que es una condición irrenunciable y argumentan que las candidaturas con las que consurrió en Galicia, Valencia y Cataluña son diferentes al partido. En todos los acuerdos con ellos se garantizaba la creación de los grupos.

Las consecuencias son económicas porque podrían acceder a muchas más subvenciones que si fueran un solo grupo. Además, pueden optar a más presidencias de comisiones y tendrían un portavoz en cada una de ellas, con salarios superiores como consecuencia del cargo. Hay otro efecto reglamentario y es que en los debates en pleno y en comisiones participarían siempre los cuatro portavoces con tiempo idéntico. Tendrían también mucho más cupo para presentar iniciativas en el registro de la Cámara y más posibilidad de preguntar e interpelar al Gobierno. Otro es que hay muchas decisiones que dependen de la petición de dos grupos parlamentarios diferentes. Por ejemplo, la convocatoria de la Diputación Permanente o de plenos para que coparezcan miembros del Gobierno. También supondría que solo con los grupos de Podemos y similares sería posible la creación de una ponencia de reforma constitucional.

Tendrían mayor representación en la Junta de Portavoces, donde se toman decisiones esenciales sobre el funcionamiento de la Cámara. Un efecto negativo para Podemos es que Pablo Iglesias tendría menos oportunidades para hacer preguntas el presidente del Gobierno en el Pleno de control al Ejecutivo que se celebra los viernes por la mañana.

El líder del PSOE recordó que en 1982, cuando el PSOE tenía la posibilidad de tres grupos (socialistas vascos, catalanes, y PSOE) renunció y creó solo uno porque consideraron que eso daba "cierto ventajismo parlamentario" y porque "las cuestiones territoriales se tienen que dirimir en el Senado". El secretario general del PSOE recordó que el artículo 23.2 del Congreso dice, según Sánchez, que "no se pueden constituir grupos parlamentarios aquellas formaciones que no han competido entre sí en las pasadas elecciones". "Tenemos que adecuarnos a ese reglamento", concluyó.

Los socialistas sí son partidarios de aplicar con flexibilidad el Reglamento para que DyL tengan grupo, omitiendo que en todas las circunscripciones en las que se presentan no llegan al 15% exigido. No es probable que IU pueda sumar sus dos diputados a los de Bildu para tener grupo propio.

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