El desafío catalán agiliza los plazos para la investidura del presidente

El entorno de Rajoy está convencido de que el giro en Cataluña traslada toda la presión sobre Pedro Sánchez

La tormenta perfecta que Gobierno y oposición previeron antes de que se celebraran las elecciones autonómicas catalanas está a punto de comenzar. El acuerdo alcanzado en el último minuto entre Junts Pel Sí y la CUP para constituir un Gobierno en Cataluña y poner en marcha la hoja de ruta soberanista aumenta la presión sobre todos los partidos para enfrentar un desafío que llega en el peor momento posible: con un Gobierno en funciones, una aritmética de pactos endiablada y la amenaza en el aire de un nuevo periodo electoral.

Fuentes del entorno de Rajoy se muestran convencidas de que el nuevo giro en la política catalana traslada toda la presión sobre el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. “Si defendíamos la necesidad de un Gobierno estable, hoy esa exigencia se presenta más clara que nunca. Esa necesidad es hoy mayor que ayer, y mañana será mayor que hoy”, aseguran.

El líder del PP está convencido, y así se lo ha trasladado a los suyos, de que sus posibilidades de permanecer en la Presidencia del Gobierno, hoy aún remotas, están en manos de Sánchez. Rajoy se preparaba para un largo proceso de negociaciones e incluso contaba con no obtener su investidura ni en primera ni en segunda votación. Solo tras un fracaso del líder socialista en formar una mayoría alternativa, con el que cuentan en el PP por su convencimiento de que la incompatibilidad es absoluta entre socialistas y Podemos, Rajoy volvería a desplegar presión en busca de apoyos para evitar el peor de los desenlaces: una repetición de las elecciones.

La desaparición en el futuro inmediato de una campaña electoral en Cataluña, que hubiere supuesto serias interferencias en la búsqueda de pactos, así como el desafío soberanista que se comenzará a vislumbrar a partir del próximo lunes, lleva a un cambio de estrategia. Ahora lo más conveniente es que los plazos empiecen a correr cuanto antes.

El PP descarta ya la quiebra del PSOE

Si en un primer momento el PP apostó porque Pedro Sánchez no pudiera resolver la rebelión de los barones socialistas, encabezada por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ahora ya la dan por descartada. “No va a querer dejarlo todo en para lanzarse a una aventura incierta”, reconoce un miembro de la dirección popular, “y sabe que Ciudadanos forzaría un nuevo debate de investidura”.

La apuesta de Rajoy pasa inevitablemente porque la incompatibilidad de PSOE y Podemos haga imposible el pacto y porque el resurgido desafío soberanista en Cataluña incremente la presión sobre el líder socialista para evitar nuevas elecciones.

Rajoy aprovechará la primera sesión del debate de investidura para defender la necesidad de un Gobierno de amplia mayoría, que ofrezca estabilidad y solidez.

“Hemos sido los primeros en darnos cuenta de que el modelo ha cambiado y de que las reglas son otras, y Rajoy está dispuesto a todo”, explican desde el entorno del líder del PP. “Si estamos de acuerdo en lo fundamental, que es la defensa de la soberanía nacional, todo es negociable. Podemos hablar de la duración de la legislatura, de la reforma constitucional y hasta de la composición de un Gobierno de coalición”, añaden.

Sánchez, ajeno a la presión

El líder socialista es consciente de que va a ser el blanco de todas las presiones, pero ni le sorprende lo ocurrido en Cataluña ni está dispuesto a permitir que este nuevo factor cambie el escenario de posibles negociaciones. “El PSOE se ha comportado siempre de un modo leal y responsable a la hora de defender la legalidad”, asegura el entorno de Sánchez. “Y así va a seguir siendo. De hecho, si en algo influye lo sucedido es en resaltar que hemos llegado a esta situación por la incompetencia del Gobierno de Rajoy, y en que se desmonta completamente la línea roja establecida por Podemos al poner en primera línea el derecho a decidir. Lo ocurrido en Cataluña demuestra que ese debate está superado, y serán ellos los que tendrán que demostrar en los próximos días de qué lado se sitúan”, expresan las mimas fuentes.

En cualquier caso, los socialistas creen que hay que ser prudentes y esperar a ver cuáles son los primeros pasos que da el nuevo Govern catalán. Si es necesario dar una respuesta a cualquier intento de quebrantar la ley, el PSOE apoyará al Ejecutivo. De hecho, ya decidieron en su momento posponer su recurso, que ya tenían redactado y listo, a la reforma del Tribunal Constitucional que el PP aprobó en solitario, por el que se daba al alto tribunal la posibilidad de ejecutar sus propias sentencias. Esa reforma, como reconocen ya abiertamente los miembros del Gobierno en funciones que participaron en su elaboración, puede ser el arma que evite acudir al recurso extremo del artículo 155 de la Constitución, que permite al Gobierno central arrebatar competencias a un Ejecutivo autonómico y que nunca se ha utilizado en la historia democrática.

En lo que PP y PSOE coinciden es en que nada está escrito.Las posiciones se comenzarán a aclarar a partir del primer debate de investidura, al que se pondrá fecha en cuanto el Rey proponga al Congreso un candidato para la formación de Gobierno, que con toda probabilidad se tratará de Rajoy, al menos en la primera intentona.

“A diferencia de debates de investidura anteriores, que se trataban de meros automatismos, este debate será muy importante y empezará a mostrar las posibilidades de uno y otro”, señalan desde el PSOE.