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El PCE apuesta por refundar una IU “vieja, lenta y burocratizada”

El partido con más peso en la coalición de izquierdas dice que debe abrirse a nuevas alianzas

El Partido Comunista de España (PCE), la organización con más peso en Izquierda Unida, ha llegado a la conclusión de que la coalición de izquierdas no cumple el objetivo para el que fue fundada en 1986, y por tanto hay que refundarla y abrirla a nuevas alianzas. La cúpula del PCE considera que IU “se ha convertido en un partido político de viejo tipo, burocratizado, lento” y "sobre todo está orientado y es dependiente de la batalla electoral”, según un documento interno en poder de EL PAÍS.

La reflexión del comité federal del PCE sobre el futuro de la izquierda “rupturista”, es decir, a la izquierda del PSOE, se plasma en un documento titulado Construcción de un bloque político y social de carácter alternativo desde la máxima unidad popular. El texto, que no es una resolución votada, sino un documento para el debate, deja claro que esas críticas a IU ya se han formulado antes, pero ahora “no hay tiempo para más dilaciones” y hay que actuar. “IU surge como un movimiento social y político y ahora es más un partido”, añade a EL PAÍS el secretario general del PCE, José Luis Centella.

IU celebrará hoy un importante Consejo Político (máximo órgano de dirección) del que saldrá la fecha y la propuesta para la XI Asamblea que decidirá el futuro del partido, según adelantó este diario y confirmó el candidato a las pasadas elecciones, Alberto Garzón, decidido a pilotar el nuevo proyecto político. El diputado, miembro del PCE, necesita el apoyo de la formación que lidera Centella para culminar el proceso.

La propuesta del PCE, con 96 años de historia, es la “refundación” del “espacio de la izquierda alternativa”, aunque no quiere que se haga “disolviendo IU en la nada”, porque en ella se “referencian” muchos cargos públicos (IU tiene 2.000 concejales en todo el país) y personas (a pesar del desplome electoral del 20-D: la coalición logró 923.000 votos, traducidos en solo dos escaños). Eso sí, el PCE admite que IU “tampoco puede reformularse en sí misma y mucho menos como el único referente de la izquierda transformadora”. Es decir, que de nada sirve que la coalición de izquierda se refunde ella sola (algo que ya ha intentado otras veces) porque es evidente que hay nuevas organizaciones y actores de izquierdas que ya no están en IU. La de más empuje, Podemos, no se cita.

La apuesta de los comunistas es construir “con otros muchos un espacio de confluencia social y política” con un “programa común en el que se referencien diversas perspectivas ideológicas de la izquierda rupturista”. Esto es, abrirse a nuevas alianzas. ¿Entre estos “otros muchos” incluyen a Podemos? “No puede haber vetos. Hablamos de todo el que sea de izquierdas, se considere como tal y quiera romper con la Constitución de 1978”, contesta Centella. Uno de los debates principales que afronta IU es si buscará de nuevo acuerdos con Podemos, y de qué forma podría hacerlo, con su debilidad ante un Podemos fortalecido en las urnas.

El PCE no quiere en principio “crear una nueva organización política de carácter estable”, a diferencia de la intención de Alberto Garzón, que sí está en esa línea. Los comunistas prefieren una coalición de partidos, indica Centella, aunque están abiertos al debate. Ambos coinciden en que no buscan una operación Matrioska, es decir, generar una nueva estructura que contenga a las anteriores.

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