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La policía desacredita al supuesto infiltrado del ‘caso Marta del Castillo’

Visto para sentencia el juicio contra los padres de El Cuco y un informador

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El titular del Juzgado de lo Penal 10 de Sevilla ha dejado este viernes visto para sentencia la causa que ha investigado cómo los padres de Javier García, El Cuco, condenado por un delito de encubrimiento en el caso Marta del Castillo, colaboraron para que el menor quebrara una orden de alejamiento. Junto a la pareja ha sido procesado P. B., un supuesto infiltrado de la policía. La fiscalía pide para los tres enjuiciados el pago de una multa de 6.480 euros como cooperadores necesarios por incumplir la orden de alejamiento que pesaba sobre El Cuco, por la que no podía acercarse a menos de 50 kilómetros de la familia de la menor desaparecida, residente en Sevilla.

La policía detuvo a los tres adultos y al menor el pasado 14 de noviembre de 2010 a 25 kilómetros de la capital andaluza mientras viajaban en un vehículo, según los hechos descritos. Durante la vista oral, la madre de El Cuco ha defendido que P. B., conductor y examigo de los padres, decidió conducir hacia Sevilla en vez de ir al destino original que habrían acordado y que no incumplía la orden de alejamiento. El supuesto infiltrado ha negado la mayor al defender que la familia de El Cuco tenía previsto llegar hasta Sevilla para celebrar una fiesta sorpresa con el menor y ha declarado ante el juez que él conducía el coche por orden expresa de la policía.

Sin embargo, la policía ha rechazado de manera tajante que diese órdenes expresas al supuesto infiltrado y ha desacreditado por completo las informaciones que facilitaba a los agentes. "Estamos tratando con un delincuente, no con una persona normal, tiene muchos antecedentes, sólo nos había contado paparruchadas", ha declarado en calidad de testigo un policía del Grupo de Menores (Grume) que trabajaba en el caso de la joven desaparecida. El supervisor de los controles policiales en el lugar de los hechos ha negado que existiese la orden específica de parar el vehículo en el que viajaba El Cuco y ha garantizado que fueron encontrados en un control rutinario y aleatorio.

El Cuco, que ya fue condenado a 12 meses de libertad vigilada por estos hechos, también estaba citado como testigo, pero se ha acogido a su derecho a no declarar al ser sus padres los acusados. El abogado del supuesto infiltrado, que ha criticado ante el juez el trato despectivo hacia su cliente por parte de la policía, ha añadido que a su defendido se le juzga por un delito inexistente, ya que, el quebrantamiento de medida cautelar "es un delito de propia mano" y no se puede ser colaborador necesario para ese quebrantamiento, según alega.

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