El PP aprovecha la ocasión para socavar el independentismo

Los populares repetirán candidato con Albiol y ven las elecciones como una oportunidad de captar votos de Ciudadanos y del PSC

El PP irradia optimismo y satisfacción ante la posibilidad de que Artur Mas no tenga más remedio que convocar otras elecciones autonómicas en Cataluña para el próximo 6 de marzo, las cuartas en poco más de cinco años. Lo ven como "una oportunidad para dar la estocada final al proceso independentista". Al menos esa es la sensación que han querido transmitir este lunes su líder en Cataluña, Xavier García Albiol, que será de nuevo candidato tras improvisarse su opción el pasado verano, y la dirección nacional la vicesecretaria general de Estudios y Programas, Andrea Levy, su número dos entonces. Albiol reeditó su oferta de la anterior campaña a los partidos constitucionalistas, fundamentalmente PSC y Ciudadanos, para un acuerdo poselectoral "que ponga fin a la etapa más gris, triste y ridícula de la política catalana en 35 años".

La dirección nacional del PP todavía no ha convocado a su Comité de Dirección, presidido por Mariano Rajoy, para estudiar los nuevos escenarios que se plantean tras los resultados del bloqueo de la CUP en Cataluña a la investidura de Mas. Esa cita de la cúpula popular se producirá este martes. Lo que el PP sí quiso este lunes fue valorar el nuevo anticipo electoral provocado por la CUP, a la que definen como "radical, antisistema y troskista", como una gran oportunidad para acabar con el proceso separatista. Ese fue el mensaje principal, incluso aunque el PP reconoce que no tiene mucho más que ofrecer en Cataluña ante esas nuevas elecciones, ni en candidato ni en programa ni en ofertas desde el Gobierno central, ahora interino, de Rajoy.

El resumen de la posición del PP ante esos comicios se centra en que PP, PSC y Ciudadanos deben aprovechar el momento para "poner en la UCI el proceso independentista", según reiteró Albiol en la sede central del partido en Madrid. El líder popular catalán recordó su llamamiento a esas formaciones y a los casi cinco millones de catalanes no separatistas que calcula pueden existir en Cataluña para que vayan a votar en marzo "contra ese proceso desestabilizador que pretende romper España".

A Xavier García Albiol le gustaría incluso que esa vía de pacto entre PP, Ciudadanos y PSC tomara cuerpo antes de esas inminentes elecciones, pero reconoce que hay poco tiempo para fraguar ese acuerdo y pocas ganas ahora de los otros partidos afectados. La oferta, que ya hizo en la precampaña en septiembre y fue rechazada, cuenta ahora con las mismas posibilidades de ser atendida, pero el PP quiere que conste su disponibilidad a discutir de todo, incluida una reforma de la Constitución y su actualización en varios aspectos siempre y cuando no impulse por ese camino ningún tipo de discusión sobre la unidad de España. Albiol se pronunció en primera persona por permitir un debate sobre la reforma de la Constitución: "En algún momento se tendrá que abordar pero que con el PP no cuenten si es para volar la estabilidad y para dar satisfacción a la voluntad de los separatistas". Levy, en nombre de la cúpula popular, dejó hablar y pronunciarse así a Albiol.

El PP resolverá ahora la nominación de Xavier García Albiol en una Junta Directiva del partido en Cataluña, en la que se convocará a sus más de 500 miembros y cargos y que se dejará abierta para la participación de otros militantes. El programa apenas se revisará sobre el ofrecido en septiembre y la estrategia, en este caso, no pasará por admitir que se trata de unos comicios plebiscitarios entre independentistas y españolistas, sino por remarcar que pueden ser determinantes para acabar con el proceso nacionalista y secesionista. Los populares apostarán por mensajes directos y muy claros. Intentarán jugar la baza de la estabilidad y se dirigirán al votante constitucionalista que arriesgó su voto hacia Ciudadanos y que ahora podría ser más conservador.

El PP: "Abiertos a más contactos con Sánchez y/o el PSOE"

Mariano Rajoy sigue aún de vacaciones de Navidad, a la espera de la reunión que este martes convocará de su Comité de Dirección del PP, pero en la cúpula popular se ratificó este lunes que habrá otra ronda de contactos con los demás partidos en la búsqueda de su investidura. Será en los próximos días. Los populares, por ahora, se congratulan de la crisis interna que vive el PSOE y en particular con los problemas de liderazgo de su actual secretario general Pedro Sánchez. La vicesecretaria general de Estudios y Programas, Andrea Levy, utilizó este lunes dos veces la misma fórmula para socavar más a Sánchez cuando subrayó que el PP está dispuesto a abrir una nueva ronda de contactos "con Pedro Sánchez y/o el PSOE". Luego comentó que la investidura y la importancia de un Gobierno de estabilidad para España no deben depender de los "problemas de liderazgos internos de un partido político". Y más tarde abundó también en que no debe ser el líder de Podemos, Pablo Iglesias, el que apele al sector de los barones más sensatos del PSOE para lograr un pacto alternativo de izquierdas porque no le considera el más indicado para hablar de sensatez.

En el PP aún no manejan datos internos, pero entienden que tienen la posibilidad de subir algo de sus 11 escaños actuales a costa de una bajada moderada del partido de Albert Rivera, que ya bajó algo en las generales del 20-D con respecto a las autonómicas en Cataluña, y también hacia el votante socialista que no ve en su partido un liderazgo claro. El planteamiento de partida entre los populares es que Artur Mas irá en marzo en una candidatura distinta de ERC, que entre esas dos formaciones se producirá un trasvase hacia los nacionalistas republicanos y que los constitucionalistas aún tienen capacidad para movilizar a más electores que los independentistas, que ya fueron masivamente a votar el pasado 27 de septiembre.

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