Selecciona Edición
Iniciar sesión

La cúpula de Podemos no renunciará al referéndum

El partido decide mañana los términos para negociar con el PSOE una posible alternativa a Mariano Rajoy

La cúpula de Podemos no opondrá resistencia mañana, en la reunión de su consejo ciudadano, máximo órgano de dirección del partido, a la convocatoria de un referéndum de independencia en Cataluña. Esta es la condición para llegar a un acuerdo con el PSOE que la confluencia catalana impulsada por Ada Colau, En Comú Podem, considera prioritaria. La cita formalizará la postura de la formación sobre el diálogo con los socialistas, principales interlocutores para plantear una alternativa al PP. La exigencia de una consulta hace inviable cualquier negociación.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, presentará ante los miembros del consejo ciudadano —hay 80 dirigentes convocados, entre ellos todos los líderes territoriales, salvo los representantes de las confluencias catalana, valenciana y gallega— su análisis de la situación política tras las elecciones generales. La propuesta de la dirección, que se ha ido desgranando desde la misma noche del 20-D, consiste en establecer unas líneas de diálogo con las demás fuerzas centradas en la agenda social, en el llamado derecho a decidir y en el fin de las puertas giratorias.

Aunque Iglesias prioriza las medidas contra los desahucios, los cortes de luz y gas por falta de recursos o el copago farmacéutico, insiste en la necesidad de resolver el encaje territorial de Cataluña a través de un referéndum. Esa es, además, la condición nítida, prioritaria e irrenunciable de los 12 diputados de En Comú Podem que, al igual que las mareas gallegas o la alianza con Compromís, aspiran a formar grupo parlamentario propio en el Congreso de los Diputados.

No hay visos de que en la reunión de mañana haya fisuras sobre el referéndum, aunque el plan para convocarlo esté todavía en el aire. La líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, es la única dirigente encuadrada entre los críticos con peso suficiente para hacer valer sus planteamientos, pero también defiende sin matices el derecho a decidir de los catalanes. La exeurodiputada acusa a los socialistas de desviar la atención sobre las coincidencias con su partido. “Al PSOE le resulta incómodo hablar de políticas sociales con Podemos porque de alguna manera le colocamos un espejo por delante, les recordamos quiénes fueron una vez”, afirmó esta semana en referencia a los primeros contactos con los socialistas.

El PSOE se niega a debatir siquiera sobre la hipótesis de un referéndum. Ya en el arranque de la campaña electoral, Iglesias e Íñigo Errejón, número dos de Podemos, reivindicaron la consulta.

Situación de bloqueo

A pesar de esta circunstancia, y de las advertencias de la mayoría de los barones socialistas, el líder de Podemos y su ejecutiva rechazan la acusación de estar entorpeciendo una negociación para buscar una alternativa a Mariano Rajoy al poner esa condición como irrenunciable. Las primeras declaraciones de Iglesias sobre el referéndum pretendían acorralar a Sánchez, situarle ante una disyuntiva imposible de resolver para el líder socialista. Pero los dirigentes del nuevo partido llevan semanas destacando su disposición a hablar y se atribuyen el papel de formación más activa en la búsqueda de diálogo, a la hora de establecer contactos y avanzar propuestas —de la llamada ley 25 de emergencia social a la idea de consensuar un presidente independiente, por encima de los partidos y ajeno a las urnas— .

El secretario general de Podemos calificó el lunes, tras su reunión con Rajoy en La Moncloa, como “decepcionante” la primera conversación con Sánchez, y no hay fecha para la próxima cita. Ni siquiera está nombrada formalmente una comisión negociadora. Aun así, “mano tendida” es tal vez la expresión más recurrente en el partido para referirse a los pactos. La cúpula se ha mantenido en los últimos días en un segundo plano. Volverá a la primera línea la semana que viene, tras la celebración del consejo ciudadano, aunque en principio lo hará para reanudar contactos con En Comú Podem, Compromís y las Mareas y establecer un criterio de coordinación entre estos grupos territoriales.