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Podemos fija el domingo la estrategia de diálogo y debate los próximos pasos

La formación de Iglesias niega tener una actitud de bloqueo y asegura haber "tendido la mano" pese a reclamar un referéndum catalán

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Pablo Iglesias, el pasado lunes en La Moncloa.

Podemos comienza el año con la cita interna quizá más trascendente desde su fundación. Los ochenta miembros del Consejo Ciudadano del partido, máximo órgano de dirección entre asambleas, se reúnen el domingo en Madrid para debatir la estrategia de diálogo con el resto de fuerzas políticas, sobre todo el PSOE, y para mover ficha con vistas a la constitución de las Cortes, prevista para el próximo 13 de enero. El encuentro se celebra dos semanas después de unas elecciones generales que dejaron un Congreso muy fragmentado, donde la formación que lidera Pablo Iglesias contará con 69 diputados -27 de ellos miembros de candidaturas de confluencia en Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia- y sin hipótesis de investidura claras. 

Desde el 20-D, todas las declaraciones de los líderes de Podemos y del PSOE han estado marcadas por la posibilidad de un entendimiento entre ambas fuerzas para facilitar un Gobierno de Pedro Sánchez alternativo al de Mariano Rajoy, líder del PP. No obstante, ese escenario parece alejarse cada día más. Por dos razones. El nuevo partido, apoyado por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por Compromís y por las mareas gallegas –que no acudirán a la reunión del domingo-, reclama a los socialistas un reconocimiento de la “plurinacionalidad de España” que pase, en primera instancia, por la celebración de un referéndum en Cataluña. Mientas tanto, el Comité Federal del PSOE cerró el pasado lunes la puerta a contemplar siquiera esa opción.

Aunque Iglesias ha priorizado el diálogo en torno a una batería de medidas sociales –contra los desahucios, los cortes de luz y gas por falta de recursos y el copago farmacéutico- y el fin de las puertas giratorias, nunca ha llegado a renunciar al referéndum. El líder de la confluencia catalana, Xavier Domènech, que cuenta con 12 diputados, insistió además en que para su grupo será un asunto crucial. A pesar de esta circunstancia, y de las advertencias de la mayoría de los barones socialistas, el líder de Podemos y su ejecutiva rechazan de plano la acusación de estar entorpeciendo una negociación al poner esa condición como irrenunciable.

Las primeras declaraciones sobre el referéndum del secretario general del partido, el lunes 21, acabaron acorralando a Sánchez. Pero los dirigentes de máxima confianza de Iglesias llevan semanas destacando su disposición a hablar y se atribuyen el papel de formación más activa en la búsqueda de diálogo, a la hora de establecer contactos y avanzar propuestas –de la llamada Ley 25 de emergencia social a la idea de consensuar un presidente independiente, por encima de los partidos y ajeno a las urnas- . El líder de Podemos calificó el lunes, tras su reunión con Rajoy en La Moncloa, como “decepcionante” la primera conversación con Sánchez y no hay fecha para la próxima cita. Ni siquiera está nombrada formalmente una comisión negociadora. Aun así, “mano tendida” es tal vez la expresión más recurrente en el partido para referirse a los pactos.

La cúpula se ha mantenido en los últimos días en un segundo plano. Volverá a la primera línea la semana que viene, tras la Celebración del Consejo Ciudadano, aunque en principio lo hará para reanudar contactos con En Comú Podem, Compromís y las mareas, y establecer un criterio de coordinación entre estos grupos territoriales.