Tres detenidos por la muerte de un inmigrante guineano en Roquetas

El hombre, natural de Guinea, falleció tras ser apuñalado en una discusión de tráfico

Control policial en Roquetas tras el asesinato de un inmigrante.

La Guardia Civil ha detenido a tres hombres por su presunta vinculación con el homicidio de un ciudadano de 41 años natural de Guinea en la madrugada del pasado 25 de diciembre en la localidad almeriense de Roquetas de Mar, que fue atacado con arma blanca tras una aparente discusión de tráfico.

El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, ha informado este jueves en rueda de prensa en Sevilla, junto al general jefe de la IV zona de la Guardia Civil, Laurentino Ceña, de que esas tres personas, vecinos de la misma localidad, fueron detenidas en la tarde de ayer miércoles cerca de la zona de los hechos y que pasarán en la jornada de hoy a disposición judicial.

La diligencias son instruidas por el Juzgado de Instrucción 1 de Roquetas, que ha declarado secreto de sumario "para facilitar el desarrollo de las actuaciones". La operación sigue abierta y no se descartan más detenciones, según ha explicado el delegado del Gobierno.

Así, han indicado que los tres detenidos están presuntamente implicados en la muerte del ciudadano guineano si bien "el grado de autoría deberá determinarlo el juez". Además, aunque no han concretado datos personales de estos tres hombres, Ceña sí ha afirmado que "desde el principio se barajó que era el colectivo gitano" el que pudiera estar implicado en el suceso.

Antonio Sanz ha destacado que estas detenciones son fruto de las investigaciones y del trabajo "eficaz" de la Guardia Civil, que ha logrado un resultado "muy importante" en un tiempo "clave". Ha resaltado que desde el primer momento se ha trabajado con la hipótesis y convencidos de que "los hechos producidos constituían un hecho puntual vinculado a una situación de delincuencia que se puede dar en cualquier sitio y que no era una situación vinculada a actitudes de xenofobia".

Ha explicado el delegado del Gobierno que Roquetas cuenta con una población con más de 110 nacionalidades y que es un pueblo "ejemplar" en materia de convivencia, "y se rechaza, como han hecho esto días las organizaciones sociales, la violencia".

A su juicio, la detención de estas tres personas "demuestra que el Estado de Derecho funciona y que es conveniente siempre confiar en su funcionamiento". "La ley funciona, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado funcionan y, por tanto, el Estado de Derecho funciona", ha destacado Sanz antes de defender que "la convivencia no debe romperse nunca, debemos confiar en que el trabajo de los Cuerpos de Seguridad da resultado y que podrá hacer justicia frente a esta muerte violenta que produjo en Roquetas".

Por su parte, el general jefe de la IV zona de la Guardia Civil ha explicado que una vez que tuvieron conocimiento de los hechos, se activó el protocolo policial correspondiente y se iniciaron las investigaciones de un homicidio; a la par que se trabajó para controlar la situación en la zona del suceso ante "una aglomeración con cierto tinte violento que pretendía en algunos momentos tomar la justicia por su mano de una forma indiscriminada porque nadie tenía seguridad de quién podía ser el autor de los hechos".

Para mantener la calma en la zona, según ha explicado Ceña, fue necesario acumular patrullas de unidades limítrofes ante una aglomeración de personas que "dirigían esos intentos de violencia sobre un edificio, y al parecer, sobre todos sus habitantes". Por eso, en un primero momento se desplegó un dispositivo de protección sobre ese edificio "hacia el que las iras de los ciudadanos se dirigían".

Ha explicado que la situación era "complicada" dada la fecha señalada de Nochebuena en la que se produjeron los hechos y porque no todas las patrullas que participaron en el dispositivo estaban equipadas para conflictos de orden público. De hecho, ha señalado que tres agentes de la Benemérita resultaron heridos en los altercados.

Con todo, la calma se mantuvo hasta el mediodía del día 25, cuando se volvió a vivir una situación "más confusa" ante la que la Guardia Civil pudo actuar con refuerzos de la Comandancia y unidades especializadas en control de masas, con hasta 150 agentes. Una vez controlada la situación, de nuevo a última hora del día volvieron algunos altercados que provocaron incluso que los agentes tuvieran "alguna carga sobre algún grupo de personas que mantenía una actitud especialmente violenta".

Así, a la medianoche del día 25 se calmaron los ánimos, solo vulnerados por "un pequeño grupo que intentaba hostigar a las fuerzas de seguridad". En los días sucesivos, "la calma ha ido en aumento" aunque la Guardia Civil ha mantenido un despliegue en la zona "menos llamativo" pero con capacidad para intervenir en caso de que fuera necesario.

Los altercados del 25 se saldaron con la detención de cuatro ciudadanos subsaharianos que finalmente fueron puestos en libertad con cargos.

Con todo, el general ha querido trasladar que las labores de investigación de la Guardia Civil han dado los resultados "adecuados" y que estas detenciones son importantes "para que la tranquilidad en la zona se mantenga en momentos claves como esta noche de fin de año, cuando es probable que se produzcan aglomeraciones en la zona".