Una persona más ingresa en la UCI por la legionela de Manzanares

El número de afectados asciende a 224, dos más que en el anterior recuento

El director de Salud, Manuel Tordera; el alcalde de Manzanares, Julián Nieva; y el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández. EFE

Seis personas están en la UCI enfermos de legionela en la provincia de Ciudad Real, según el recuento del martes de la Junta de Castilla-La Mancha. Se trata de una persona más que en la anterior relación, que era del lunes. De ellos, cuatro están en el Hospital de Ciudad Real y dos en el de La Mancha Centro de Alcázar de San Juan, en la misma provincia, informa Europa Press.

En total, el número de afectados es de 224 (dos más que en el recuento del lunes), de los que 22 están ingresados (cinco menos que un día antes). Dos de los infectados han fallecido. Este goteo de nuevos casos es todavía normal en el coletazo de un brote que se declaró el 11 de diciembre. El tiempo de incubación de la enfermedad está entre los 11 y los 15 días, y a ese periodo hasta que la infección se manifiesta hay que añadir que los afectados, normalmente, empiezan por sentir síntomas menores (cansancio, dolor articular, malestar, fiebre) que pueden confundirse con otras enfermedades, lo que hace que tarden en acudir al médico. Lo suelen hacer cuando la situación se complica o cuando pasan varios días y el malestar no remite.

La Junta de Castilla-La Mancha aún no ha detectado el foco de la bacteria, aunque todo apunta a que se trate de una fuente ornamental cerca de una estación de autobuses en un polígono industrial a las afueras de la localidad. Esta ubicación cerca de un sitio con muchos transeúntes explicaría el elevado número de afectados, que es de los más altos de los brotes que se han dado de legionela en España. Las autoridades mantienen cerrados los 140 posibles focos (fuentes, torres de refrigeración), por lo que están convencidas que no está habiendo nuevos contagios, sino que están apareciendo los que se produjeron antes del 14 de diciembre, cuando se acabó la revisión de los lugares sospechosos de haber propagado la bacteria.

Otro factor que ha influido, explica el catedrático de Epidemiología Ildefonso Hernández, ex director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, es que este invierno no ha hecho el frío normal. La bacteria, que se desarrolla en agua estancada, necesita que esta esté caliente para prosperar. Por eso los brotes suelen ser más frecuentes en la costa mediterránea (el último de este año, se ha dado en Sabadell, con 48 afectados y 10 fallecidos).

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