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Pedro Sánchez resiste el pulso de sus barones para elegir nuevo líder

César Luena defiende “un mínimo aplazamiento” del cónclave socialista por coincidir con el calendario institucional

 EL PAÍS

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, resiste el envite de los barones territoriales que impulsan la celebración inmediata de un congreso del partido para elegir al líder de los socialistas y no cede. Sánchez mantiene su decisión de posponer ese congreso "hasta que se clarifique el calendario político e institucional", según señaló este martes el secretario de Organización, César Luena. Entre tanto, los barones sopesan si fuerzan la convocatoria de un comité federal para discutir la fecha del congreso. El objetivo es disputar a Sánchez la secretaría general del PSOE, pero también la candidatura para la presidencia del Gobierno.

La disputa ya es un hecho en el seno del PSOE y su secretario general, Pedro Sánchez, elegido en elecciones primarias hace 17 meses, sabe que un sector de su organización de notable peso le discute y le va a cuestionar todas sus acciones. Lo inmediato es la convocatoria de un comité federal del partido para que se debata y se vote la fecha del 39º congreso del PSOE que de manera natural debería celebrarse en febrero, tras los cuatro años preceptivos desde el anterior.

A pesar de las presiones de un sector del partido para que se celebre lo antes posible, aunque ya no puede ser en febrero porque debe convocarse al menos con 60 días de antelación, Sánchez y su equipo no dan su brazo a torcer y no piensan convocar ese comité. No dejó este martes dudas al respecto el secretario de Organización, César Luena, sobre las intenciones de la ejecutiva. "En las próximas semanas, la ejecutiva convocará un comité federal y en los próximos meses se celebrará el congreso del partido; habrá un mínimo aplazamiento en la convocatoria del congreso federal y de los congresos regionales", señaló Luena. Ese "mínimo aplazamiento" se producirá por las especiales circunstancias de la política española, cuyos actores estarán inmersos en la búsqueda de una mayoría parlamentaria para formar Gobierno, lo que requerirá mucha negociación y diálogo aunque el resultado sea del todo incierto.

Proceloso sistema

Si el congreso se celebrara a últimos del próximo marzo, el proceloso sistema de los congresos del PSOE llevaría a que mientras que en España se discute sobre la composición de las Mesas del Congreso y del Senado y, sobre todo, si hay posibilidad de que pueda formarse una mayoría parlamentaria, los socialistas estarían pidiendo avales para sus candidatos a la secretaría general. Estas son las razones que esgrime Luena y el equipo de Sánchez para aplazar el calendario unos meses. En el entorno del secretario general se habla de "abril o mayo". La fecha es orientativa porque en ese tiempo podría estarse en la preparación de unas nuevas elecciones generales. En el calendario institucional solo es seguro que las Cortes se constituyen el 13 de enero. No hay fecha para que el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, intente por primera vez obtener la investidura. En este contexto, en el equipo de Sánchez se preguntan cómo va el PSOE a dedicarse a un congreso de su partido cuando se decide el Gobierno de España o la repetición de las elecciones.

Esta es la respuesta al día siguiente de la celebración del comité federal en el que destacados dirigentes del PSOE, dentro y fuera de la reunión, abogaron por la celebración de ese congreso. La dirección socialista está preparada para que los impulsores del congreso recaben las firmas de un tercio de los miembros del comité federal para que ese órgano se reúna y debata sobre la celebración del cónclave. Si lo hacen, en efecto, ese comité se reunirá y se podría llegar a la votación a cara de perro de una resolución para forzar la convocatoria del congreso federal.

En ambos bandos se dan por ganadores de este órdago. El comité federal se compone de más de 200 miembros, un centenar elegido en el propio congreso en el que Sánchez salió secretario general, y otro tanto, designado por las federaciones. Una vez que los críticos escucharon este martes a Luena que el congreso se "aplaza mínimamente" y que el federal se convocará en las "próximas semanas", se han dado cierto margen de reflexión para decidir si esperan a que a la ejecutiva lo convoque o ellos lo fuerzan con el tercio de firmas de ese máximo órgano de dirección.

Reconsiderar posiciones 

En las últimas horas, ha habido cierta reconsideración de las posiciones por parte de algunos relevantes barones territoriales sobre las prisas para convocar el congreso, lo que ha congratulado al equipo de Sánchez.

El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara no ve descabellado esperar a que se despeje el panorama político y saber si gobierna o no Rajoy, si lo puede intentar Sánchez o si se convocan elecciones. Asimismo, el presidente de la comunidad valenciana, Ximo Puig, estimó este martes que "es razonable" que el congreso se celebre "en primavera".

En el entorno de Sánchez se considera que quienes quieren forzar la celebración del congreso socialista —porque discuten el liderazgo del actual secretario general— tienen dificultades para explicar en sus respectivas federaciones la mezcla del calendario institucional de España con los avatares internos del partido. En algunas federaciones se reconoce que la prisa viene porque algunos barones creen inadecuado que Sánchez vuelva a ser el cabeza del cartel electoral del PSOE si se repiten las elecciones y, lo primero, es que pierda el congreso.

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