El brote de legionela afecta ya a 222 personas en Manzanares

La Junta de Castilla-La Mancha sospecha que una fuente ornamental de un polígono es el foco de la bacteria

La fuente de delante del teatro de Manzanares no funciona como precaución ante el brote de legionela. efe

El brote de legionela de Manzanares (Ciudad Real) ha afectado ya a 222 personas, de las que dos han fallecido, según ha dicho esta mañana el consejero de Salud castellano-manchego, Jesús Fernández. La bacteria se localizó por primera vez el 11 de diciembre en dos personas. Actualmente quedan 27 ingresados, de los que cinco están en la UCI (dos mejorando y tres en estado grave). El consejero ha afirmado que el ritmo de identificación de nuevos casos se está frenando (dos en las últimas 24 horas), lo que debe indicar que el brote está remitiendo.

La Junta todavía no ha identificado el foco del brote, aunque Fernández ha dicho que espera poder confirmar mañana que se trata de una fuente ornamental en un polígono a las afueras de la localidad. También hay sospechas sobre una torre de refrigeración en el mismo polígono. Para dilucidarlo, hay que analizar la bacteria encontrada en estos lugares, y comparar su ADN con el de los microorganismos de los esputos de los afectados. Se han enviado muestras tanto a Talavera de la Reina (Toledo) como al Centro Nacional de Microbiología de Majadahonda y a la Universidad de Valencia. El consejero cree que las vacaciones navideñas han "entorpecido" el trabajo. En el laboratorio regional se hace un primer análisis del agua de las fuentes y otras instalaciones (balnearios, torres de refrigeración), ha dicho Manuel Tordera, director de Salud Pública de la comunidad. Si da positivo, se envía a Majadahonda, que recibe también las muestras de los pacientes y los compara. "La Universidad de Valencia se ofreció para colaborar y nos permite estar más seguros", explica el responsable de salud pública.

Entre el 12 y el 14 de diciembre se revisaron 103 posibles instalaciones de riesgo (torres de refrigeración, fuentes), se tomaron muestras y se limpiaron, ha dicho el consejero. Las fuentes siguen sin funcionar. Es una que hay cerca de la estación de autobuses la que se cree que está en el origen del brote.  "En este momento nos importa más tratar a los enfermos que localizar el origen, porque todos los posibles están clausurados", ha dicho Tordera.

Tanto Fernández como Tordera insisten en que se está ya "en el final del brote". El hecho de que se sigan diagnosticando casos se debe a que muchas personas, al principio de la enfermedad, no van al médico. "Tienen cansancio, tos, fiebre, y piensan: ′Es un catarro″, dice Tordera. Según él, los últimos diagnósticos corresponden a personas que empezaron a tener síntomas antes del 24. Ello ajusta las fechas al periodo de incubación de la enfermedad. Los posibles focos se acabaron de cerrar el 14, y la enfermedad puede aparecer hasta 14 días después. "Cuando vivimos un auténtico pico fue entre el 16 y el 18", afirma Tordera. 

La mayoría de los afectados (201) son de Manzanares. Hay siete de Membrilla, y uno o dos en Campo de Criptana, Alcázar de San Juan, La Solana, Villarta de San Juan, Las Labores, Moral de Calatrava y Torralba.

El consejero también ha destacado que la mortalidad (dos de 222, el 1%) está siendo muy baja, porque lo normal es que esta llegue al 5%.

Más información