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Los barones del PSOE imponen duras condiciones para negociar con Iglesias

La mayoría de líderes territoriales condiciona las conversaciones a que Podemos renuncie públicamente al referéndum sobre Cataluña

Pedro Sánchez, durante la conferencia autonómica del POE, en febrero de 2015.

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, tendrá muchas dificultades para negociar con Podemos la formación de una mayoría parlamentaria, ante las duras condiciones que este lunes aprobará el Comité Federal del PSOE. El partido de Pablo Iglesias tendrá que "renunciar" a su propuesta de defender un referéndum para Cataluña; si no lo hace, el PSOE ni siquiera empezará el diálogo. Esta fue la decisión que defendieron este domingo varios presidentes tras cinco horas de reunión en Madrid, preparatoria del comité federal, sobre las condiciones para pactar con otras fuerzas.

La resolución que este lunes debatirá el Comité Federal del PSOE establecerá cláusulas muy estrictas para emprender negociaciones con Podemos. Desde las seis de la tarde del domingo hasta casi las once de la noche, Sánchez y los barones territoriales, presidentes autonómicos y secretarios regionales, discutieron sobre los límites del PSOE y las condiciones imprescindibles para negociar con otras fuerzas la formación de una mayoría parlamentaria para formar Gobierno.

La presidenta de Andalucía, Susana Díaz; el presidente asturiano, Javier Fernández; el de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, marcaron desde el primer momento el criterio de que no podía comenzar el diálogo con Podemos si antes este partido no retiraba su defensa de un referéndum para Cataluña. "Ellos nos pusieron unas condiciones y ahora nosotros proponemos la contraria", señaló el presidente Fernández, al filo de las once de la noche cuando abandonaba la sede del PSOE junto a la presidenta andaluza.

Los periodistas le preguntaron a Díaz: ¿Tiene Pedro Sánchez el apoyo para empezar negociaciones con Podemos? La dirigente andaluza formuló la síntesis de la resolución que este lunes discutirá el Comité Federal: "Si Mariano Rajoy no es capaz de formar Gobierno, Pedro Sánchez lo intentará con otras fuerzas políticas siempre que no defiendan un referéndum o la autodeterminación. Esa es la línea roja".

Seis horas para incluir "renuncia" y "mal resultado"

"Si Rajoy y el PP fracasan en su intento de formar Gobierno, el PSOE actuará como primer partido del cambio en aras del interés general y con sentido común y responsabilidad". Este encabezamiento era común en el borrador de la resolución que había elaborado el equipo de Pedro Sánchez y el redactado por algunos barones territoriales. La síntesis llegó después de seis horas y tras conseguir los segundos incluir la palabra "renuncia", dedicada a Podemos.

"Son innegociables para el PSOE cualquier planteamiento que conduzca a romper con nuestro ordenamiento constitucional... La autodeterminación, el separatismo y las consultas que buscan el enfrentamiento solo traerán mayor fractura a una sociedad ya de por sí dividida. Son innegociables para el Partido Socialista y la renuncia a esos planteamientos es una condición indispensable para que el PSOE inicie un diálogo con el resto de formaciones políticas".

La base de la resolución de tres folios descansa sobre la redacción que presentó Pedro Sánchez pero con inclusiones significativas. En la inicial se reconocía que no se había conseguido el objetivo de ser primera fuerza política. Los barones exigieron que se fuera más explícito. "Hemos tenido un mal resultado que debe obligarnos a abrir una reflexión profunda".

No es de matiz la diferencia entre la posición inicial de Sánchez, su núcleo de confianza y algunos secretarios regionales, y lo que finalmente se aprobará este lunes. La resolución que había preparado el equipo del secretario general no era lo suficientemente contundente a los ojos de los anteriores. Sí lo era la defensa de Sánchez de la unidad y de la integridad territorial.

Condición indispensable

Pero los presidentes autonómicos convocados a Madrid no estaban dispuestos a aceptar una resolución en la que no figurara que una condición "indispensable" para sentarse a hablar con Podemos era que esta formación "retire" a priori sus planteamientos territoriales, ajenos a la Constitución. El acuerdo entre los dirigentes socialistas finalmente llegó.

Aparentemente la reunión terminó bien porque Sánchez consigue que este lunes llegue al comité federal una resolución pactada. El encuentro de este domingo fue convocado por Sánchez para tratar de encauzar el debate con los líderes territoriales antes de que se celebre el comité federal. En un ambiente informal y de pocas personas, las cartas quedaron boca arriba y ya nadie se llama a engaño. El secretario general fue consciente de cuáles son las intenciones de los barones, con quién puede contar y quiénes están en contra.

Formalmente se trataba de estudiar la resolución que había preparado Sánchez para que los barones la conocieran antes del comité federal. Al mismo tiempo, desde Andalucía y otras federaciones se había preparado otra con postulados más duros para la negociación, que este domingo no se exhibió, pero cuyo contenido se defendió.

Todos los líderes territoriales hablaron y aunque en algunos primó el afán de acuerdo como fue el caso de García-Page y de la presidenta de Baleares, Francina Armengol, cercana a Sánchez, cada uno ya sabe dónde están los demás. Los secretarios generales de Murcia, Rafael García Tovar, y de Galicia, José Ramón Gómez Besteiro, defendieron la contundencia de Sánchez frente a Podemos, a pesar de que el bloque que finalmente se impuso no lo consideraba suficiente. En algunas intervenciones se apreció la convicción de que el acuerdo con otras fuerzas no será posible. El acuerdo fue total en no facilitar un Gobierno del PP.

"Hoy por hoy no salen las cuentas", defendió García-Page. "El escenario electoral es tan confuso que si no somos capaces de descifrar qué quieren los electores habrá que ir a elecciones", añadió.

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